Hablar de gobernabilidad, hoy en día, es cosa frecuente. Y es que, sucede en cualquier momento y contexto, resulta que quienes...
Por: Melitón Guevara Castillo23/09/2010 | Actualizada a las 18:58h
La Nota se ha leído 1494 Veces
Hablar de gobernabilidad, hoy en día, es cosa frecuente.
Y es que, sucede en cualquier momento y contexto, resulta que quienes gobiernan
–vaya pues-, tienen problemas para gobernar. Es cuando dicen que, se les va, de
las manos el país. Otra expresión, todavía mas nueva es: “estados fallidos”;
que significa, llanamente, que el Estado no esta cumpliendo con sus
obligaciones institucionales. Es algo que le endilgan a Felipe Calderón. Hay, sin embargo, un factor que tiene que ver con la
gobernabilidad: el contexto democrático y el papel que juegan los partidos
políticos. No se puede soslayar que, cada partido, es una actor; que tiene
cierta fuerza, que cuenta con intereses y que sus posturas, acciones o
decisiones, tienen que impactar el quehacer público, al estado mismo. Lo
estamos viendo a nivel nacional, cuando Beatriz Paredes le recuerda a Cesar
Nava y a Felipe Calderón: que el PRI es mayoría. Viene al caso lo anterior por una circunstancia muy específica.
Se está desarrollado, en estos días, el Primer Congreso Internacional de
Derecho Constitucional y Gobernabilidad. Lo organiza la Facultad de Derecho y Criminología
(UANL) y se pretende analizar y reflexionar sobre el impacto que tiene el
derecho sobre la gobernabilidad; y de cómo, además, hay poderes de facto que
tienen un efecto en el proceso mismo de la gobernabilidad. Y, uno de ellos, se
entiende, son los partidos políticos. Los partidos políticos, a través de sus legisladores, son
los que establecen las reglas para el juego político como para el desempeño del
Estado en una sociedad concreta. México vivió una etapa de pluripartidismo con
la predominio de un solo partido, el PRI; a partir de 1988 se observa una mayor
presencia y cohesión de laoposición, al
grado en que 2000 se da una alternancia en el poder. Ahora existe el
pluripartidismo, con la existencia de buen número de partidos políticos, tres
fuerzas políticas, pero sin llegar a predominar. Vicente Fox pretendió gobernar al estilo priista y no
pudo: no tenía el control de la Cámara; de ahí, recuérdese, los desajustes,
pleitos, por el presupuesto; la Cámara no lo aprueba, lo modifica; Fox lo veta,
hay controversia constitucional. Ahí fallo, obvio, la capacidad de diálogo, de
tener que negociar, acordar, y no imponer. Al final, con todo ese pleito, el
pueblo fue quien sufrió las consecuencias al diferirse la aplicación de algunas
partidas, hasta que resolviera la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En la praxis política hay una certidumbre: los partidos
políticos tienen una ideología; pero responden, siempre, a los intereses de
quienes, en ese momento, ejercen el liderazgo. En este momento, al PAN lo
gobierna Felipe Calderón: el PRI es por estancos o parcelas de poder, de ahí
que haya una lucha interna rumbo al 2012. Y en el PRD todo va a depender de
cómo se den las condiciones: Andrés Manuel López Obrador, que en la práctica
esta en el PT o Marcelo Ebrard. La fuerza de un partido político está en su capacidad de
gobernabilidad, es decir, capacidad para trabajar en una dirección, con
objetivos específicos y acciones conjuntas. En el PAN pueden hacerlo; el
problema es que equivocan la estrategia, si es que tienen, por eso tienen mala
imagen como gobernantes. En el caso del PRI la gobernabilidad esta, como diría
Salinas, detenida con alfileres: todo hace indicar que, en ese acomodamiento de
fuerzas internas, ya Enrique Peña Nieto empieza a desvíela, Fidel Herrera
significa lo delgado del hilo que se rompe; Beatriz Paredes, en la práctica, no
cuenta… solo quedaría Manlio Fabio Beltrones. Para el 2012 los partidos políticos tendrán que renovar
sus dirigencias. En el PAN, ya se sabe, Cesar Nava no tiene visto bueno para
continuar, habrá pues nuevo líder; en el caso del PRI, cuentan, ya Humberto
Moreira se apunta para quedarse en lugar de Betty. En el PRD, ahí la cosa,
siempre es complicada. Lo cierto es que, de esos procesos, va a depender en
mucho el candidato presidencial que presenten y el potencial triunfo en las elecciones
presidenciales del 2012.Comentarios:
meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas