Un siglo hace que se fundó la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM- una de las más importantes del mundo y en América Latina...
Por: Carlos Santamaría Ochoa22/09/2010 | Actualizada a las 16:49h
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Un siglo hace que se fundó la
Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM- una de las más importantes del
mundo y en América Latina, y factor de diferencia en cuanto a instituciones de
educación superior.
Cien años tiene de existencia la máxima
casa de estudios del país, a reserva de lo que piensan en cada una de las
entidades federativas.
Este miércoles se llevaron a cabo una
serie de eventos significativos para conmemorar el primer siglo de existencia
de la UNAM, y por ahí se escucharon varios “Gooooya”, porras de esta
institución educativa que han trascendido en el ámbito nacional e
internacional.
El presidente de México estuvo presente
en los actos del Palacio de San Ildefonso, uno de los edificios más importantes
y emblemáticos de la UNAM, en el mero centro de la capital.
Ahí también se instrumentó la puesta en
marcha de la cápsula del tiempo, que seguramente tendrá una repercusión
importante dentro de algunas décadas y, por qué no decirlo, del siglo
siguiente.
Y es cuando pensamos en esas
instituciones privadas como son el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, la Universidad Iberoamericana, la Universidad Anáhuac
y otras instituciones de mucho prestigio académico y de investigación… y
económico, porque son instituciones a las que la mayoría de los mexicanos no
tenemos acceso, dada la magnitud de sus cuotas mensuales o semestrales.
Son instituciones que cuidan su
prestigio. Hay quien las ve como un negocio y piensa que por eso las cuidan:
porque si no lo hacen se verá disminuida la cantidad de clientes para el
siguiente ciclo.
Como éstas, hay otras muy importantes…
que no cuestan tanto: las universidades públicas que están distribuidas en la
geografía nacional en cada uno de los estados al menos.
Y en ese sentido, el estado de
Tamaulipas cuenta orgullosamente con una institución de educación superior
pública acorde a las necesidades actuales: tenemos en la Universidad Autónoma
de Tamaulipas suficiente calidad como para poder enfrentar cualquier reto,
académico, de investigación o vinculación con el sector social o productivo.
Es la UAT una institución de primer
nivel, y aunque en algunas de sus muchas áreas existen diversos aspectos que
deben mejorarse, sí podemos ufanarnos de contar con una universidad de primera,
donde hay calidad y la exigencia de mandos directivos por hacerla cada vez
mejor.
Una clara prueba de ello es la
certificación de muchos –muchísimos- de sus planes de estudio, de la
preparación con que cuentan sus profesores y el entusiasmo de su alumnado para
participar en eventos académicos, artísticos, deportivos y de toda índole.
La UAT está conformada por sus diversos
campus: Tampico-Madero, Victoria, Mante, San Fernando, Valle Hermoso, Reynosa,
Matamoros y Nuevo Laredo. En estos sitios de la geografía tamaulipeca
encontramos alguna unidad académica, escuela o facultad donde se prepara a la
juventud de la entidad y un poco más, dada la cantidad importante de alumnos de
otros estados y países con que se cuenta.
Sin lugar a dudas, debemos sentirnos
orgullosos de nuestra Alma Mater tamaulipeca, porque tiene la capacidad para
estar a la altura de las mejores.
A veces los parámetros de supervisión y
comparación no son los adecuados, sin embargo, nos consta que la tecnología
está al día en prácticamente todos sus campus, y que los profesores tienen
conocimientos suficientes para emplear lo que se necesita para que los
muchachos aprendan de la mejor manera posible.
La actual administración ha desarrollado
una serie de estrategias tendientes a mejorar la calidad de sus egresados, que,
finalmente, es el objetivo principal de cualquier universidad, sin dejar de
lado la investigación y algo que resulta fundamental: la vinculación social y
tecnológica.
Como parte de ese numeroso grupo de
egresados de la UAT, nos sentimos verdaderamente orgullosos de ello, y más,
porque hoy conformamos una muy pequeña parte en el eslabón que forman sus
docentes e investigadores.
Tenemos gente con mucha capacidad y
entusiasmo, con metas bien planteadas sobre lo que queremos ser y hacer a
futuro, porque somos los miembros de la comunidad de la UAT los que, de alguna
manera, daremos brillo a ésta, o la llevemos a un sitio oscuro lleno de problemas
y conflictos.
Es por eso que, cuando vemos que una
universidad pública como la UNAM celebra un siglo de existencia, no podemos
decir que nos cause envidia sino esperanza: esperanza, porque queremos llegar
al siglo de existencia con la calidad suficiente que nos permita ser referente
local y universal.
Queremos, sinceramente, que en todos los
rincones se hable de la UAT como una institución de educación superior seria,
confiable y con los parámetros de calidad suficientes que nos lleven a estar
ahí, como protagonistas, en la historia del México del nuevo milenio, a donde
sólo los que tengan calidad accesarán.
Esa es nuestra universidad, y la verdad,
nos sentimos muy orgullosos de ella.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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