Los datos que maneja el doctor Luis Fernando Garza Fraustro, director de prevención y protección a la salud de la Secretaría del ramo en la entidad...
Por: Carlos Santamaría Ochoa25/01/2010 | Actualizada a las 14:34h
La Nota se ha leído 2090 Veces
Los datos que maneja el doctor Luis Fernando
Garza Fraustro, director de prevención y protección a la salud de la Secretaría
del ramo en la entidad, son verdaderamente alarmantes: somos un estado con un
índice de diabetes que llama la atención, pero más que eso, preocupa, aunque al
parecer, no a quienes debiera.
Siempre
hemos sido de la idea de que, de nada sirve que la autoridad instrumente
programas de prevención y control de la diabetes, que se gasten muchos millones
de pesos en campañas, difusión, material de información y demás, si quienes
hemos sido diagnosticados no hacemos nada bueno.
O
sea, la autoridad le mete dinero bueno al malo, porque somos los ciudadanos los
que no entendemos que hay que cubrir ciertos requisitos para vivir
adecuadamente. Ya no con holgura, pero sí vivir con dignidad, o sea, sin
enfermedades de esas que nos postran en la cama y nos convierten en desechos
humanos, y la verdad sea dicha, muchas veces, por culpa de nosotros mismos.
Recientemente,
la SST emprendió una ambiciosa cruzada con el programa "Chécate, Toma el
control", mismo que fue concebido hace unos tres años, y que inclusive fue
difundido en España, donde tuvimos oportunidad de platicar de sus alcances, sus
metas y sus importantes logros.
No
estamos de acuerdo en la apreciación del doctor Garza Fraustro en el sentido de
que ahora hay el doble de personas con diabetes. En ese sentido, consideramos
que el programa que echó a andar el gobernador Eugenio Hernández Flores, con la
dirección del entonces secretario de Salud Rodolfo Torre Cantú, y mucha -pero
realmente mucha- gente que participó: se "asaltaron" plazas, centros
comerciales y cuanto punto de reunión social hubiera en los 43 municipios para,
como decía el doctor Torre: "saber, en primera instancia, donde están
nuestros diabéticos".
El
razonamiento del virtual candidato del PRI a la gubernatura y prácticamente
próximo gobernador en Tamaulipas era que, según INEGI, la OPS y organismos
internacionales, Tamaulipas tenía un número determinado de diabéticos, sin
embargo las cifras oficiales arrojaban números menores, lo que se traduce en
que se afirmaba aquella declaración de que por una persona con diabetes
detectada hay una que no lo sabe.
El
programa comenzó fuerte, y como resultado creció el número de casos en
instituciones de salud que, insistimos, no es que fueran a incrementarse como
casos, sino que estaban ahí, abandonados, sin detectar, porque usted y yo a
veces -o casi siempre- dejamos los temas de la salud a un lado.
De
17 mil a 38 mil ha sido el incremento en seis años según dice el doctor
Fernando Garza; estamos hablando del doble de personas, pero... lo que no
funciona es el resultado que esperaban del programa "Chécate, toma el
control", ya que se tiene ahora sí a la gente detectada, se le ofrecen
consultas, medicamentos, charlas, orientación... y la gente no se acerca.
No
se ha dimensionado el daño que provoca la diabetes en el mundo, y Tamaulipas
tiene muchos casos que hay que controlar. No se cura, y de ello estamos
conscientes, pero el control no podrá llegar en la medida que no hagamos
nuestra parte.
Ya
nos sentimos como disco rayado, porque hemos dicho lo anterior una y mil veces,
pero el resultado es el mismo: la gente con diabetes no acude a charlas, no va
a consulta, no toma medicamentos y encima de todo, culpa a las autoridades de
que los casos crecen.
Recordemos
que las principales fallas que nos llevan a la diabetes son la obesidad,
provocada en gran parte por una pésima alimentación y falta de actividad
física, o sea, el sedentarismo es una de las causas también, muy importantes.
Herencia,
estrés, tabaquismo... todo se conjuga, pero el caso es que no queremos entender.
Y
luego, vienen los casos de gente que llega a atención médica y sale amputada,
obviamente, hablando pésimo de los doctores que porque iba por una uña
enterrada y le amputaron el pie o la pierna. Así se comienza, y luego, vienen
las demás complicaciones.
La
verdad es que el programa no está nada sencillo.
Imagínese:
vamos a ser más de 330 millones de personas con diabetes dentro de quince años
según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, lo que significa
también que 13 de cada 100 fallecimientos tienen que ver en forma directa con
esta enfermedad crónico degenerativa.
Ahora
que llegue al gobierno el doctor Torre, hemos de pedirle que se cambie algo en
las leyes de salud, para que la gente esté obligada a atenderse, ya que de otra
forma, seguiremos siendo un país de gordos, de obesos, de enfermos de diabetes
y de hipertensión, y además, con el mexicanísimo espíritu que nos caracteriza,
vamos a seguir diciendo: "estoy bien", "no pasa nada" y
demás justificaciones ante un inminente suicidio lento, calculado.
Porque
no podemos decir que quien tiene diabetes no sabe que si no se cuida se va a
morir. Es tiempo de poner nuestro esfuerzo y hacer lo que debemos para evitar
tantas muertes por esta causa.
Comentarios:
santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas