|
Sección: Editoriales / La Ley de Herodes
Ernesto Zedillo: el verdadero “innombrable”
Durante la noche del Bicentenario, en el marco de los festejos desarrollados en Palacio Nacional, se generaron múltiples comentarios...
Por: Miguel Ángel Isidro
19/09/2010 | Actualizada a las 17:58h
|
La Nota se ha leído 3288 Veces
Durante
la noche del Bicentenario, en el marco de los festejos desarrollados en Palacio
Nacional, se generaron múltiples comentarios acerca de la presencia de
personajes de un pasado no muy remoto que aprovecharon la coyuntura para hacer
su reaparición pública.
De
acuerdo a la relatoría oficial, como parte del protocolo, el Presidente Felipe
Calderón hizo sendas invitaciones a los ex presidentes de la República para
estar presentes en la recepción ofrecida en los salones de Palacio Nacional.
Luis
Echeverría Álvarez excusó su presencia por motivos de salud, al igual que lo
hizo Miguel de la Madrid Hurtado. De acuerdo con fuentes muy bien informadas,
Ernesto Zedillo Ponce de León ni siquiera se dignó a contestar la invitación
porque no vive en México. Acudieron entonces al ágape los ex presidentes Carlos
Salinas de Gortari y Vicente Fox Quesada.
En
torno a la figura de Salinas se han tejido todo tipo de historias. Ciertamente,
el último tramo de su sexenio todo ese sueño de modernidad y liderazgo
internacional devino en una cruel pesadilla; a lo que siguió su defenestración
pública, y un breve, pero muy publicitado autoexilio.
A
Salinas se le han colgado todo tipo de milagritos.
Que
si mató a Colosio.
Que
si inventó al Chupacabras para desviar la atención de la opinión pública.
Que
si cada vez que regresaba a México era motivo de terremotos y todo tipo de desgracias.
Que
si es la mano que mueve a Peña Nieto como Marioneta.
En
fin, lo cierto es que en un momento como el actual, en el que la desconfianza
es la marca de la casa, sería sumamente arriesgado para un político con
aspiraciones meter las manos al fuego por el ex presidente Salinas.
López
Obrador lo bautizó como “El Innombrable”.
De
hecho, después de la recepción en Palacio Nacional, Andrés Manuel López Obrador
afirmó que la presencia de los ex presidentes Carlos Salinas y Vicente Fox en
Palacio Nacional era una evidencia de que mantienen una relación
constante con el presidente Felipe Calderón para “apuntalar el actual rumbo de
la política de privilegios en agravio de los mexicanos”.
Sin
embargo, poniendo un poco de atención a los hechos de pesos, lejos de la
rumorología, de la farándula y los escándalos palaciegos, podríamos
aseverar que hay un personaje que ha salido airoso de la tormenta política de
los tiempos recientes, a pesar de haber sido el artífice de la expulsión del
PRI de Los Pinos.
Es
evidente que el escarnio público hacia la figura de Salinas, independientemente
a que fuese bien merecido, floreció con la complacencia, si no es que con el
franco impulso de su sucesor en la Presidencia.
El
encarcelamiento de Raúl Salinas de Gortari fue una muestra contundente de la
ruptura entre Salinas y Zedillo. Y de hecho, el principal beneficiado con la
muerte de Colosio, no fue Salinas, a quien en última instancia se sigue
señalando como la mente perversa detrás de ese doloroso crimen, sin mayores
elementos a la vista.
A
Ernesto Zedillo no le interesaba entenderse con una clase política priísta que
mucho lo ninguneó antes de su ascenso a la Presidencia. Por eso no se tentó el
corazón al hacer cambios de fondo en el PRI, al marcar la famosa “sana
distancia” entre el partido y el gobierno, como tampoco se lo tentó al
momento de apresurarse a levantar el brazo de Vicente Fox y entregarle sin
mayor aspaviento la Primera Magistratura del país.
El
doctor Zedillo terminó su sexenio ataviado con un disfraz de demócrata por
haber reconocido el triunfo de Fox. El grupo compacto de Zedillo sigue
teniendo influencia; ahí están José Ángel Gurría o Luis Téllez Kuenzler como
botón de muestra.
Actualmente
el ex presidente Zedillo vive tranquilo en el extranjero, gana mucho dinero
como consultor internacional y parecen importarle un rábano las cosas que
ocurren en México. En las páginas de las revistas del corazón, sus hijos
aparecen siempre en los mejores eventos, rodeados de bellas mujeres y gozando
de una vida de lujo y derroche.
A
nadie le preocupa si Zedillo viene a México, no se le acusa de nada, no se le
relaciona con ninguno de los adefesios políticos que actualmente padecemos.
Pareciera que su sexenio prácticamente no ocurrió.
Resulta
sospechoso que alguien que gobernó en un momento tan delicado, ni siquiera
venga a México. O que no se le vincule con la clase política actual.
Andrés
Manuel López Obrador, el más férreo opositor de este país nunca lo menciona.
Pareciera que para el Peje, la maldad transitó del sexenio de Salinas al de
Fox. Nunca lo relaciona ni con Televisa, ni con los fraudes, ni con el ascenso
del PAN al Poder. Qué raro, ¿no cree?
¿NO
será que el verdadero Innombrable sea Ernesto Zedillo Ponce de León?
DE
BOTEPRONTO: Ya que andamos de mal pensados… ¿cuál sería el más zedillista de
los aspirantes a la Presidencia en el 2012?
De
Peña Nieto ni hablar, se dice que es producto salinista. EN el PAN no tiene ni
una maldita idea de a quién postular. Manlio Fabio Beltrones, pues tampoco, o
al menos eso se cree. Entonces… ¿usted recuerda dónde andaba Marcelo Ebrard
durante el zedillato? Se lo dejo de tarea…
DE
BOTEPRONTO 2:¿De verdad ganó el PAN en Río Bravo? ¿De verdad alguien puede
presumir de haber ganado algo en ese municipio? Claro, con la excepción de
Roberto Benet, cuyo trienio muchos quisieran ya olvidar… ¿Y ya les preguntaron
a los riobravenses si creen haber ganado algo?
Por el momento es
todo. Le espero de lunes a viernes en los espacios informativos de Grupo
Fórmula Tamaulipas (89.5 de FM), Tele Fórmula (Canal 60 de Comunicable) y
Libertas TV (www.libertas.tv)
. Y por supuesto, agradezco sus comentarios en miguelisidro@vanguardiamorelos.com. O si prefiere, sígame
en Twitter: @miguelisidro
|
|
|
Ultimas Columnas del Autor
|