Difícil es la etapa de la juventud y las anteriores, sin lugar a dudas. Cuando se es niño se tienen una serie de necesidades de toda índole: afectivas, sociales...
Por: Carlos Santamaría Ochoa17/09/2010 | Actualizada a las 15:54h
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Difícil es la
etapa de la juventud y las anteriores, sin lugar a dudas. Cuando se es niño se
tienen una serie de necesidades de toda índole: afectivas, sociales,
económicas, materiales y más; llega el joven a la pubertad y adolescencia y las
necesidades cambian pero no desaparecen.
Quienes hemos
optado por desarrollar muchas de nuestras aptitudes como padres, entendemos que
cada hijo es distinto, que no hay muchas cosas en común entre los herederos de
cada hogar, y que tenemos que aplicarnos muy intensamente en ellos para
procurar que tengan un crecimiento armónico, adecuado y que puedan ser personas
de bien, como decían los abuelos.
Entendemos
este concepto como la capacidad que deben desarrollar los individuos que les
permita ser capaces de adaptarse en una sociedad, en un grupo de personas sin
tener que discutir o pelear, sin diferencias que puedan ser irreconciliables;
en ese sentido, deberán aprender a dirimirlas, en un ambiente de diálogo y
respeto hacia la parte que no está de acuerdo, algo que en definitiva, no se
puede visualizar en el Congreso de la Unión, donde la diatriba, el insulto y la
ofensa son pan de todos los días.
Los jóvenes
deberán aprender muchas cosas antes de aprender a volar por sí mismos. No es
fácil para nadie tratar de hacer una vida nueva, cuando se está acostumbrado al
apoyo, mínimo, de papá y mamá, y reforzado en algunas ocasiones por hermanos,
abuelos, tíos y uno que otro “agregado” de casa. El caso es que no estamos
solos, y llega un momento en que debemos extender las alas y volar.
Para ello,
deberemos llevar una mochila con recursos: entre éstos, no se refiere al
dinero, porque éste, finalmente, va y viene todos los días, sino a los otros
recursos importantes: criterio, madurez, claridad, facilidad de palabra,
valoración de sentimientos y muchos otros más.
Y se supone
que todo lo que lleven en esa “mochila” debió aprenderse en el hogar, con los
padres como guías, aunque la verdad sea dicha, sabemos que muchos de nosotros
nunca tuvimos el tiempo –o no quisimos tenerlo- para fungir como tales, y
solamente nos convertimos en proveedores de recursos o en personas que les
tuvimos su comida caliente y ropa limpia y planchada.
Ser padre es
algo más que eso, sin duda alguna.
Y es cuando
las autoridades deben aprender a valorar los esfuerzos que se hacen y ver la
manera de reforzarlos con acciones que nos lleven precisamente al fomento de
valores básicos que permitan que los hijos nuestros y de todos puedan ser
personas de bien.
Es la parte
que toca a otros, y que se refuerza con buenos maestros –en el caso que les
toquen a nuestros hijos- buenas autoridades, buenos médicos y buenos
orientadores, habida cuenta que la responsabilidad principal es de los padres,
y no se vale que dejemos ésta en otras manos.
Sin embargo,
da gusto ver que se llevará a cabo una “Semana de Promoción de la Salud de la
Adolescencia”, auspiciada por la Secretaría del ramo que dirige Juan Guillermo
Manzur Arzola. En la misma se visitará a distintos planteles de educación media
superior en la entidad, entre el 20 y el 24 del presente mes, y se
llevarán pláticas, consultas y un poco más.
Dice el
secretario Manzur Arzola que la idea es sensibilizar a la población adolescente
sobre los problemas de salud que representan mayor riesgo en esta etapa
formativa, y para ello, habrá actividades de diversa índole.
Inicialmente,
se tiene pensado arrancar simultáneamente en Tampico, Matamoros, Reynosa, Nuevo
Laredo, Mante, San Fernando y Jaumave, así como en Victoria.
La idea es
que haya talleres de salud sexual, tema que los jóvenes buscan mucho para
orientarse, y muchas veces, por la terca cerrazón del hogar, encuentran otras
fuentes de información que no son precisamente las más adecuadas, de ahí su
importancia.
También temas
como el que se refiere al VIH/SIDA en adolescentes, o los que tienen que ver
con sobrepeso y obesidad, causantes de diabetes e hipertensión entre otros
problemas graves y permanentes de salud.
Anorexia,
bulimia y muchas cosas serán abordadas por profesionales de la Secretaría, y
comenta el secretario Manzur que se quiere involucrar a los padres, para que
tomen en cuenta el consejo acerca de cómo balancear el cariño y apoyo que hay
que otorgar a los hijos con la disciplina propia de casa, así como también
estímulos para que mejoren, sin dejar a un lado el tratamiento de temas
difíciles que como dijimos antes, en ocasiones los padres rehusamos tratar.
Finalmente,
entendemos que es una etapa difícil la que se aborda, pero recordemos: todos
fuimos adolescentes, y recordamos algunos calificativos para esa etapa: “edad
del perro” o “edad de la punzada”. Hay que apoyar a los que más queremos para
que su paso por este lapso de tiempo les sea leve y puedan asimilar los cambios
naturales de la mejor manera posible.
No podemos
dejar de recordar que los hijos están aquí porque así lo decidimos, y si les
queremos, hay que demostrarlo con acciones que les ayuden a desarrollarse de
mejor manera.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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