Los preparativos para conmemorar el noveno aniversario de los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos, el día de ayer, fueron de lo más complicados, debido a la tensión desatada por el proyecto...
Por: Carlos Cortez García11/09/2010 | Actualizada a las 19:52h
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Los
preparativos para conmemorar el noveno aniversario de los atentados del 11 de
septiembre en los Estados Unidos, el día de ayer, fueron de lo más complicados,
debido a la tensión desatada por el proyecto de crear un centro islámico cerca
de la zona cero, lo que obligó a preparar un dispositivo de seguridad mayor que
en otras ocasiones. Miles de personas participaron en las manifestaciones a
favor y en contra del llamado proyecto Park51, con lo que el noveno aniversario
de los atentados se transformó en un asunto político. Algunos neoyorquinos
expresaron su malestar ante la posibilidad de que las protestas empañaran la
solemnidad de la jornada, que pese al paso del tiempo todavía se vive con
especial sentimiento en la ciudad, existiendo la posibilidad de dejar en un
segundo plano los actos conmemorativos que se celebran cada año, por los
atentados contra las Torres Gemelas, en los que murieron 2.752 personas.
Como en años anteriores, los actos empezaron guardando sendos minutos de
silencio en los momentos precisos en que los aviones secuestrados por los
terroristas se estrellaron contra los edificios, así como cuando cada una de
las torres se derrumbó. Además, familiares de las víctimas y obreros que
participan en la reconstrucción de la "zona cero" leyeron los nombres
de todos los que perdieron la vida hace nueve años. Entre las autoridades
asistentes a la ceremonia, estuvieron el vicepresidente de los Estados Unidos,
Joseoh Biden; el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, así como el
gobernador del Estado de Nueva York, David Paterson, y el alcalde de la Gran
Manzana cuando tuvieron lugar los atentados, Rudy Giuliani. Los tributos
concluyeron con el encendido de dos potentes haces de luz desde donde se
levantaban las Torres Gemela y ocupan el vacío que su derrumbe dejó en el
perfil de la ciudad.
A nueve años después de los ataques, un informe del centro de estudios
Bipartisan Policy Center, afirma que en la actualidad es más difícil que Al
Qaeda pueda organizar una acción como la del 11-S, aunque advierte que los
terroristas tratan de llevar a cabo atentados menos sofisticados pero con mayor
frecuencia. Sin embargo, las autoridades están menos preparadas para atajar
este tipo de amenazas y la "reacción exagerada" a las intentonas
terroristas en suelo estadounidense en los últimos años "le ha hecho el
juego a los yihadistas".
Esa mañana del 11de septiembre de 2001, posterior al impacto de
las aeronaves en las torres, los 110 pisos se fueron desmoronando como pedazos
de pastel en una fiesta de cumpleaños, ante la angustia de los cientos, miles
de personas, que transitaban en la zona.
¿Qué se perdió con la caída de las Torres, además de las casi tres mil vidas?
En el complejo financiero se recibían, diariamente, ciento cincuenta mil
turistas, laboraban unos cincuenta mil trabajadores, quedaron un
millón doscientas mil oficinas destruidas, se derrumbaron un millón
setecientas mil toneladas de hormigón, murieron ciudadanos de ochenta países,
entre ellos, treinta personas de naciones que forman parte del continente
americano. Y de los fallecidos, solo mil trescientos setenta cadáveres fueron
identificados y unas ochocientas personas de las muertas en Las Torres Gemelas,
nunca tendrán nombre ni apellido.
Además, veinte mil negocios resultaron afectados,
se dejaron de percibir algo más de diecisiete millones de dólares en salarios,
al perderse ciento cuarenta y seis mil puestos de trabajo. Todos estos datos,
de acuerdo a un informe oficial, aseguró que el costo económico dejado por el
ataque terrorista, alcanzó entre los ochenta y tres mil y los noventa y cinco
mil millones de dólares. Uno de los sectores duramente afectado luego del
ataque a la Torres Gemelas, fue el sector turismo, cuyo daño generó una pérdida
de ingresos del cuarenta por ciento en el sector hotelero, y las empresas
aéreas denunciaron perdidas que alcanzaron los siete mil setecientos millones
de dólares y ciento cuarenta y seis mil trabajadores perdieron su actividad. Aquel día se preocupó el mundo. El terrorismo atacó el corazón
del movimiento económico de los Estados Unidos. Lo hizo sin esconderse.
Mostrando las manos. Y desde ese día, el mundo no ha dejado de vivir con temor. PD. Felices fiestas del Bicentenario de la Independencia. Más
que tiempo de fiesta, debemos entenderlo como espacio de reflexión. Si no, de
nada habrá servido el sacrificio de tantos y tantos mexicanos a lo largo de
doscientos años. Es todo por hoy en el Hipódromo. Cualquier comentario es bien
recibido en carlos.cortesg@hotmail.com
o www.lineaagata.com
Carlos Cortez
Columnista.
Su colaboración Hipódromo Político es publicada en diversos medios de Tamaulipas
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