En lenguaje llano, lo dicho por HILLARY CLINTON sobre México, respecto a que en esta patria se viven estados de insurgencia o de sublevación...
Por: Marco Antonio Torres de León10/09/2010 | Actualizada a las 08:25h
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En
lenguaje llano, lo dicho por HILLARY CLINTON sobre México, respecto a que en
esta patria se viven estados de insurgencia o de sublevación con acentuados matices
de narco-violencia, se entiende como un técnico “metérsela a FELIPE CALDERÓN,
para después sacársela”.
Primero
se la dejó ir, pero luego se la sacó. Aunque le dejó bien marcadas las
cosquillas.
Empero
en el camino, y ya entrada en gastos, Hilaria dejó sembrada la duda sobre la auténtica
y vurulenta realidad mexicana; la daga también la dejó bien clavada.
Lodicho por la inocente Hilaria dejó asentada
una realidad que FELIPE CALDERÓN no quiere de ninguna forma reconocer, México –con
Calderón como presidente de la República- sufre la peor de las catástrofes y vive
la peor de las pobrezas.
Nunca
como hoy habíase visto una revolución –parecido a guerrilla con claros tintes
de violencia proveniente del narco; ni tampoco
habíamos visto pueblos enteros donde se generaran eventuales estados de guerra
civil, balazos, disparos de armas de fuego en altas horas de la madrugada.
Luchas
armadas entre grupos antagónicos por supuesto.
Existen
pueblos –aquí en Tamaulipas existen varios- que de plano sufren secuestro
total, el mismo que se prolonga por días enteros.
Esta
involución –o retroceso- tenía que generarse exactamente en el sexenio de
FELIPE CALDERÓN, estando él como presidente del país.
La
madurita Hilaria deja asentado además un claro mensaje: México es un país con evidentes
señales de rebelión, los mismos signos que tienen su origen en un pueblo que si
se llega a enojar de verdad, podría provocar a Calderón hasta un golpe de
estado.
Estamos
viviendo el hartazgo en vivo.
La
esposa de Bill Clinton puso a México en su lugar exacto, somos un país pobre,
antidemocrático, donde la violencia tiene bien instaladas sus bases.
Dio
a entender que existen en México territorios dominados absolutamente por grupos
rebeldes, como por ejemplo, los ranchos a donde nadie –ni siquiera las
autoridades locales- pueden entrar.
A
FELIPE CALDERÓN le enojo que México fuera clasificado por Estados Unidos de
Norteamérica, en un lugar similar al que clasifica a algunos países de
Centroamérica, como Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Citó
a Colombia porque relacionó a ambos países con la pandemia del narcotráfico,
indudablemente.
Cierto,
uno de estos dos países, Colombia –junto a Bolivia- es el que produce la droga
(cocaína), pero otro, México, es quien la consume; pero de pasada se ofrece
como país de tránsito para trasladarla a
los Estados Unidos.
No,
no escribimos mal, ni fue error de dedo.
En
México ya se consume cocaína a niveles impensados.
¿Y
aun así nos extrañamos de los millones de cocainómanos que existen en EEUU?
Pasemos
a otro tema.
Parece
que surgen dos aspirantes del PAN más a la presidencia de la República.
Uno,
el Secretario del Trabajo JAVIER LOZANO y otro, el senador de la República,
GUSTAVO MADERO.
Nos
llama la atención la formación política que tiene el senador GUSTAVO MADERO y
su estirpe auténtica y probada.
Gustavo
Madero proviene de familia directa de aquéllos próceres de la democracia que
vivieron en el México de los 20 y 30s, como fueron FRANCISCO I. MADERO y
GUSTAVO A. MADERO.
La
historia de ambos hermanos oriundos del estado de Coahuila, es apasionante.
Pero
más impactante es la historia de GUSTAVO A. MADERO, su vida, pero sobre todo su
muerte.
Gustavo
A. Madero murió linchado –y además lapidado-por una rabiosa y asesina muchedumbre, siendo víctima de golpes
terribles en su cuerpo y cara, los mismos que a la postre le causaron varios
desmayos antes de morir definitivamente.
Todo
esto ocurrió en una plazoleta de la ciudad de México, que en este momento
escapa a nuestra memoria.
Se
Relata la cruda biografía sobre su vida y su muerte, y que tiene como colofón
aquélla tarde aciaga cuando GUSTAVO A. MADERO (una delegación del DF lleva su
nombre) fue sacado a empellones y bajo
amenazas a la citada plazoleta, en donde ya lo esperaban instigadores
profesionales. Se trataba de asesinos desalmados.
La
cruda y terrible muerte del tío del senador GUSTAVO MADERO (lleva su mismo
nombre y apellidos) encuentra su climax trágico justo en el momento en el que la muchedumbre decidió sacarle los ojos,
estando vivo aun.
Ciego,
con sus ojos arrancados de tajo a balazos y al parecer con cuchillos, y
escurriendo sangre durante un corto trayecto caminado, Gustavo A. Madero sufrió
lo indecible antes de morir.
Pues
desde las cuencas de sus ojos salía sangre de forma incontenible, que a la
postre fue –su desangrado- la causa de su muerte.
Gustavo
A. Madero fue humillado públicamente, fue aplastado, muerto a patadas,
Nos
llama la atención que durante parte de su vida social, ambos hermanos FRANCISCO
I. MADERO y GUSTAVO A. MADERO se fueron a vivir algunos años a la histórica
ciudad jalisciense LAGOS DE MORENO.
Francisco
I. Maderofue dueño de una importante
textilera localizada en Lagos, y cuyo edificio aun se mantiene en pie en parte.
Aunque
los laguenses de hoy reprochan al gobierno del estado por permitir que el histórico
edificio esté por ser derrumbado para instalar nuevos edificios.
La
biografía de Gustavo A. Madero, lo reconocemos, la leímos en Wikipedia hace
años; y durante mucho tiempo se nos quedó grabada en la memoria.
El
listado de aspirantes a la presidencia de la República se hace cada vez más
grande, como lo constatamos.
Se
agregan como precandidatos del PAN, ya dijimos, JAVIER LOZANO, SANTIAGO CREEL, MANUEL
ESPINO, ERNESTO CORDERO, ALONSO LUJAMBIO, JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA y GUSTAVO
MADERO.
Empero,
creemos, el hombre panista de mayor peso especifico es –por algunas razones ya
descritas- este último, GUSTAVO MADERO.
Quizá
por sus orígenes familiares, quizá por lo rico de su historia, y quizá también
por su proverbial sobriedad a la hora de
hacer política.
Bien,
es todo por hoy, hasta mañana.
Aquí
en Tamaulipas sigue la incertidumbre sobre muchos sucesos políticos.
Llama
la atención el bajo perfil usado por el gobernador electo, Egidio Torre Cantú,
quien si otra cosa no ocurre, tomará posesión del cargo el 1 de enero de 2011.
Quien
por alguna razón –quizá entendible- ha preferido recepcionar y recibir en
ciudad Victoria a todos los nuevos alcaldes que tomarán posesión el mismo día
que él.
Egidio
Torre avanza –en su etapa de conocer a los protagonistas de su sexenio- con
calma, pero aparentemente con firmeza.
Ahora
sí, hasta mañana.
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