México necesita “apóstoles” que gobiernen, no ambiciosos de poder
Parece ser que ENRIQUE PEÑA NIETO, como aspirante presidencial logra despertar profundas y peligrosas pasiones, similares a las que en su momento...
Por: Marco Antonio Torres de León08/09/2010 | Actualizada a las 08:24h
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Parece
ser que ENRIQUE PEÑA NIETO, como aspirante presidencial logra despertar
profundas y peligrosas pasiones, similares a las que en su momento logró
despertar en amigos y enemigos ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, cuando fue el más
fuerte aspirante de la izquierda mexicana a sentarse en Los Pinos, en el 2006.
Solo
que de hace 5 años a hoy existe una gran diferencia.
Con
AMLO –hace 5 años- como precandidato, el PAN fue brillante primer protagonista
y un fuerte instigador y propulsor de aquéllos ataques incendiarios, que lo
mismo provenían de VICENTE FOX que de FELIPE CALDERÓN, quienes usaban a
Televisa y a las principales compañías de medios de comunicación como “porros
mediáticos”.
Esta
vez el gobierno federal se mantiene a la expectativa y no arrecia –como lo hizo
contra AMLO- sus ataques en contra de ENRIQUE PEÑA NIETO, seguramente por
convenir así a sus intereses; todo esto ocurre…aunque por el momento.
Todo
es culpa de la hipocresía usada en el estilo mexicano de hacer política.
Dicen
que de los peninsulares de los años mil500 a hoy, la estirpe mexicana heredó
dos cosas, lo taimado, la astucia de un zorro y lo pilluelo.
El
refrán lo dice: ¿Mezcla de indio y español ladrón? El mexicano de hoy.
No
olvidemos que a las Américas la antigua España envió puras fichitas; abrió las
cárceles de la época y trepó a los presos y a los delincuentes en
potencia.
Los
subió a tres barcazas, la Niña, la Pinta y la Santa María y los arrojó a la
mar.
Deseándoles
un técnico y cortés “me saludan a nunca vuelvan”.
Por
eso fue que aquí a México aquéllos peninsulares arribaron dejando los rayones.
Donde se asentaban era lo mismo, le hacían el amor a las indias de cepa, que
eran fuertes como el roble, y de ahí nacían los mexicanos mestizos. Otros eran
más puristas.
Solo
le hacían el amor a las hijas de los peninsulares, pálidas como el color de la
arena pero inútiles para sobrevivir en aquél México ya bronco.
Fue
así como se preservaba la raza castiza, el criollo o la criolla natural pero
invasora.
Pero
bien, volvamos al tema.
Créalo,
a menos que nos equivoquemos, el PAN le prepara al mexiquense ENRIQUE PEÑA
NIETO un riquísimo coctel de tal forma que pretende indigestarlo con tal
alimento; con certeza desde el gobierno federal –usando a los medios como
lanza-misiles- le enlistarán cada una de sus corruptelas a fin de
debilitarlo.
Esto
se prevé que ocurra el próximo año, año de elecciones en el estado de México.
En
México el horno no está para bollos.
México
es una bomba de tiempo en este momento, y en las respuestas dadas por Peña
Nieto a los periodistas través de entrevistas, parece aceptarlo.
México
como patria corre peligro porque el odio entre congéneres y compatriotas es
sumamente exacerbado.
A
grados y niveles peligrosos, como por cierto los pinta la película mexicana
intitulada “El Infierno”, misma que ya fue lanzada en premier cinematográfico
este fin de semana y cuyas ganancias fueron superiores a los 8 millones de
pesos; solo en un primer corte.
Dicen
los críticos de Peña Nieto que lo que menos necesita México ahora mismo es una
cara bonita; cara como la que presume el mexiquense.
Ahora
bien, si ENRIQUE PEÑA NIETO está libre de culpa, créalo, con certeza llegará a
ser candidato presidencial abanderando al PRI.
Pero
lo dudamos.
Las
mujeres de San Salvador Atenco no olvidan los sucios y malolientes cuerpos
desnudos de aquéllos policías del estado de México que en camino a la estación,
las obligaban a practicarles sexo oral.
Testimonios
hay por centenas.
Quizá
por eso México está harto de políticos corruptos y corruptores.
A
México le urgen más bien “apóstoles” que se constituyan en presidentes.
A
estas alturas deberían ser próceres y héroes supremos quienes devuelvan al país
la dignidad perdida.
Por
otra parte, el miedo parece haber invadió a ENRIQUE PEÑA NIETO; así lo reflejó
al “llorar antes de que le peguen”.
Por
alguna razón sufrió el síndrome del pánico escénico, al criticar las “alianzas
partidistas entre PAN y PRD”.
Pánico
que lo hizo cometer un error; error que de entrada, le fue criticado con
severidad por sus adversarios.
Haber
despotricado “contra las alianzas” anunciadas por PAN-PRD en el edomex en 2011,
“no estoy en contra de las alianzas, (lo que) critico (es) la incongruencia” no
lo hizo quedar bien parado ante la opinión pública pensante.
En
lugar de hacerlo aparecer como político maduro y seguro de sí mismo, lo hizo
ver soberbio, caprichudo y sobrado.
Extrañamente
con el fenómeno Enrique Peña Nieto sucede algo raro: sus críticos más terribles
están adentro del mismo Estado de México, no afuera.
Hace
dos días, al ser entrevistado tanto por JOAQUÍN LÓPEZ DÓRIGA como por CIRO
GÓMEZ LEYVA, el mexiquense declaró: “Lo que no me parece aceptable es que entre
proyectos antagónicos, solo se den alianzas con fines electorales”.
Sin
existir razón aparente Peña Nieto arengó en contra del PAN y el PRD por el
“aviso” que estos partidos políticos anunciaron de ir en eventual alianza
electoral de cara al 2011.
Luego
entonces preguntamos nosotros:
¿Solo
la alianza PAN-PRD es maquiavélica y perversa?
“No,
tu no”
-¡Hola,
Peña Nieto!
-¿Cómo
estás? ¿No te mordiste la lengua?
¡Porque
ni modo que el gobernador mexiquense pueda sostener que la alianza que hace –o
hará- el PRI con el PVEM o el PANAL será la más pura y santa de las coaliciones
partidistas!
La
verdad es que de solo oír que el PRI entabla alianzas con el PVEM y el PANAL,
nos da hueva comprobar el mismo patrón de conducta de siempre.
PVEM
y PANAL son los peores partidos políticos que existen el espectro partidista
mexicano.
Son
partidos parásitos que chupan la sangre y células vivas de sus víctimas.
Avanzan
obteniendo ganancias sin aporte de ninguna clase, sin definición, solo cobran
dinero de los contribuyentes mexicanos para supervivir en cada proceso
electoral.
Por
eso creemos que PEÑA NIETO se resbaló. Con la pena, pero así fue.
Dio
ya sus primeros deslices en su abierta campaña en pos de la Presidencia de
México.
Esto
es lo perjudicial de un sistema oligárquico de gobierno mexicano, un
co-gobierno de ricos, potentados y virreyes que coadyuvan en abierta
complicidad con el presidente en turno.
Son
coadyuvantes mezquinos que solo ven por sus intereses, más no por los del país.
Televisa
se prepara para hacerle la tarea propagandística a ENRIQUE PEÑA NIETO.
Todo
esto lo hace Televisa frente a los celos infernales de FELIPE CALDERÓN, a quien
le urge elegir lo más rápido posible un candidato carismático y atrayente; cuyo
perfil encaje de inmediato en la idiosicracia mexicana actual.
No
olvidar que en México son unos 15 millones de jóvenes que apenas cumplen 18
años de edad –o poco más- que irán por vez primera a las urnas.
Para
lograr convencer a los electores en el 2012 Televisa contrata a la
virreina del estado de México, la actriz (que no política) ANGÉLICA RIVERA,
alias la besucona.
Aunque
en esto de prejuzgar aunque a veces es mejor no hablar.
Nunca
es bueno olvidar la fábula del tigre y el león.
A
veces por hicocones nos va como nos va. Dios nos castiga por habladores.
¿Y
qué tal si ANGÉLICA RIVERA llega a ser primera Dama del país?
Todo
por hablar bastante…y por criticar de más.
Potencialmente
quizá ANGÉLICA RIVERA sea nuestra próxima “Martha Sahagún” del país versión
2012.
En
conclusión, algo nos dice que el plan estratégico de mercadeo que prepara
Televisa y su cohorte de alfiles mediáticos (Radio Fórmula por citar un
ejemplo) acabará muy pronto.
Porque
nos da la impresión que ENRIQUE PEÑA NIETO no da el ancho.
Simple
y llanamente.
Bien,
es todo por ahora, hasta mañana.
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