En el propósito de construir una conciencia sustentable en la sociedad, la Universidad Politécnica de Victoria ha emprendido...
Por: Ana Luisa García01/09/2010 | Actualizada a las 17:46h
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En el propósito de construir una conciencia sustentable en la sociedad, la Universidad Politécnica de Victoria ha emprendido una serie de acciones orientadas a fomentar una conciencia sustentable en sus estudiantes, docentes y personal administrativo, para que a partir de este núcleo, se extienda a otros grupos de la comunidad victorense .
En ese contexto es que impulsa el proyecto UPVerde, en el cual la actividad más reciente es la campaña “Ponte las Pilas y Recicla”, antes celebró un Congreso de Sustentabilidad y un concurso de construcción de estufas solares, acciones orientadas a proteger nuestro medio ambiente.
Para el efecto la UPV difunde información importante que nos hace reflexionar, por ejemplo, nos reporta que una pila tipo “botón”, tiene la capacidad de contaminar hasta 600,000 litros de agua, que es una cantidad mayor de la que consume una familia de cuatro personas en toda su vida y una batería “alcalina” puede contaminar hasta 175,000 litros de agua, que es más de lo que bebe una persona en toda su vida.
Pero lo peor del caso es cuando las pilas están en contacto con la corteza terrestre, la carcasa que las envuelve se deteriora, provocando el derrame de los metales pesados al medio ambiente, como son mercurio, níquel, cadmio, manganeso, etc., mismos que contaminan el suelo hasta filtrase y llegar a aguas subterráneas, muchas de ellas de uso agrícola.
Así es como los metales pesados se introducen en la cadena alimenticia del hombre a través del agua que consume, verduras, vegetales, pescado, etc y en consecuencia se dañan órganos vitales, tejido cerebral y sistema nervioso central.
Las recomendaciones son muchas: que usemos baterías recargables que tiene una eficiencia 500 veces mayor; comprar aparatos que operen con luz de la red, energía solar y no sólo con pilas convencionales.
Desde luego no tirar las pilas al cesto de basura tradicional, por el contrario buscar centros de recepción, que nosotros sabemos tienen en COMAPA y en algunas escuelas que fomentan la cultura ambiental.
Nuestro comentario personal es que las autoridades municipales, delegaciones federales y principalmente la SET a través de las escuelas pueden hacer una campaña intensa instalando contenedores para la recolección de las pilas, para canalizarlas a los centros de acopio, una de esas unidades son las Farmacias Benavides.
Pero poner una solución con más fondo, sería instar a nuestros diputados federales y locales para legislar al respecto, de tal manera que la ley obligue a los fabricantes de pilas a captar su producto para reciclarlo, separan los diferentes materiales que los componen (que ya citamos líneas arriba), para volver a ser aprovechados. Aunque les resulta más económico utilizar elementos nuevos.
Ahí está el tema y las organizaciones ambientales podrían contribuir en mucho, si se empeñaran en propiciar acciones sustanciales para hacer un auténtico cambio a fondo.
2.- En otro tema, hay que comentar que no son poca cosa los 19 millones de pesos que obtuvo el alcalde Arturo Diez Gutiérrez para aplicar a mejoras de vialidad y a hacer más eficiente el servicio de alumbrado público. El Jefe Edilicio ha enfrentado en los últimos meses del presente año una ola de acontecimientos que impactado de manera negativa al presupuesto.
Los recortes impuestos por la Federación, los daños provocados por el fenómeno climatológico “Alex” que requirió de operaciones de mantenimiento y limpieza de manera extraordinaria y una baja captación del impuesto predial, debido a la carestía de la vida que ha limitado a los victorenses en sus gastos, le han pegado fuerte a la administración municipal.
Aún así, hay que reconocer a Diez Gutiérrez no haber recurrido al crédito de manera irresponsable, si bien hay deuda contratada por la ejecución de obras, el monto de esta es manejable para la presente y la próxima administración.
En los tiempos actuales no es fácil ser alcalde en un Municipio de bajos recursos presupuestales como es Victoria, por eso a Miguel González Salum le esperan tiempos muy difíciles, tanto o más que los que ha tenido Díez Gutiérrez.
Y HASTA LA PRÓXIMA
Ana Luisa García García
(15-Nov-1950) es licenciada en Periodismo, egresada de la Universidad Veracruzana generación 1969-1973.
Ejercicio profesional en los siguientes medios: Dictamen de Veracruz, EL Diario de Cd Victoria, El Universal y Ovaciones en el D.F. El Heraldo de Tampico y columnista de La Verdad desde hace 25 años a la fecha.
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