Difícil es, sin duda alguna, dar gusto a todos; como el cohetero, decía la abuela, o como los árbitros del fútbol: una parte estará conforme y la otra a disgusto...
Por: Carlos Santamaría Ochoa22/01/2010 | Actualizada a las 15:09h
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Difícil es, sin duda alguna, dar gusto a todos;
como el cohetero, decía la abuela, o como los árbitros del fútbol: una parte
estará conforme y la otra a disgusto. Es la ley de la vida al parecer.
En la política, quien no está contento con el PRI
lo está con el PAN y viceversa, o con el PRD y no está de acuerdo con el PRI y
el PAN. La cosa es que hay una gran diversidad de opiniones y formas de pensar
completamente naturales. Nada hay de extraño en eso.
Y como decía también la abuela: qué aburrido sería
que todos pensáramos igual: ¿de qué platicaríamos? Si ya todo lo sabríamos, no
habría un tema novedoso. La diversidad es universal y es necesaria además.
En el caso del alcalde de Victoria, Arturo Diez
Gutiérrez Navarro sucede lo mismo: es natural que mucha gente esté conforme y
otros más no lo estén con la forma en que se gobierna. Mire el lector que, si
pavimentan la calle Hidalgo, seguramente los de la de Carrera Torres no estarán
de acuerdo en que haya sido primera la otra, y así nos podemos ir, obra por
obra, rubro por rubro, día a día.
Consideramos que es muy importante escuchar
aquella voz que se reflejó en el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de
Miguel de Cervantes Saavedra, y que no tenía ningún interés en la política
victorense, pero que dijo: “que ladren, Sancho, señal de que estamos andando”.
Aplica la frase para aquellos que se disponen a
criticar sistemáticamente lo que la autoridad hace, y también para esos que no
pueden hacer un esfuerzo individual y personal sin exigir el apoyo de las
autoridades.
Recuérdese aquel tiempo en que los gobiernos
paternalistas daban las despensas, casas y hasta condonaciones de servicios a
una población que no hacía nada por mejorar, y que, en algunos casos, eran
sujetos de una acción de vivienda y en forma inmediata la abandonaban, la
vendían y volvían a “exigir” al gobierno que les diera sin ellos siquiera hacer
un esfuerzo pequeño.
En el caso del municipio de Victoria, nos da
gusto, por ejemplo, ver que han llegado algunas tiendas departamentales que, si
bien es cierto, no nos están dando las gangas que nos habían prometido, sí han
representado un impacto, por ejemplo, en la lucha por las ofertas, pero más
importante aún, en la generación de empleos temporales y permanentes.
En el segundo caso, durante la construcción de
estos inmuebles hubo necesidad de que alguien los hiciera, y la mano de obra se
tomó de la ciudad, de aquellos desempleados que pudieron llevar dinero para que
sus familias comieran.
Hoy, el empleo vuelve a ser noticia, y es que las
gestiones del alcalde Arturo Diez Gutiérrez Navarro fructifican en una empresa
que fabrica persianas.
Apenas el 18 de noviembre abrió sus puertas
contratando a 300 victorenses, con la promesa de llegar a 800, y esta semana
anunciaron la contratación de 400 personas más, con lo que prácticamente llegan
a su meta inicial de 800, y esto se da en base a la buena respuesta que ha
tenido la empresa en cuestión.
Honestamente, no dudamos que se haya dado esta
acción, porque durante la celebración de la tradicional Feria y Exposición de
Victoria tuvimos la oportunidad de apreciar la calidad de sus productos finales:
nada le piden a los que muchos “exigentes” buscamos en otros países, y
específicamente, en el Valle de Texas.
Las persianas que aquí se ensamblan pueden decorar
cualquier vivienda, casa, residencia o palacio. Tienen suficiente calidad en
material y conformación del producto, como decíamos, final.
Pero lo más importante es que el alcalde Díez
Gutiérrez Navarro sigue buscando la manera de dejar, en su último año de
gobierno municipal, una productiva herencia a los que habitamos la tierra de
“La Peñita” y que es el empleo: la manera en que cientos –o miles- pueden
ganarse el pan cotidiano, y de esta forma, también conjurar en parte el que
muchos desesperados acudan a opciones que ofrece la delincuencia. El trabajo
conjura estos sentimientos y proporciona una gran tranquilidad, y eso lo
sabemos todos.
Y como una forma de apoyar a esta empresa y a los
victorenses, la autoridad municipal dispuso que en las instalaciones de la
misma presidencia se instale un módulo para captar solicitudes que se
cristalizarán en empleo.
Estas son las acciones que, aunque algunos
pesimistas y naturalmente miembros de otros partidos políticos no pueden
criticar, porque el trabajo que se ve no se critica, o al menos, se hace algo
constructivo para que sea mejor.
Ojo: todos tenemos aspectos por mejorar, no existe
una administración municipal, estatal o nacional perfecta, pero no somos
precisamente los indicados para criticar, sino para sumarnos a los esfuerzos y,
ya subidos en el mismo tren del progreso, entonces sí, hacer observaciones para
que la cosa mejore más.
No se vale, desde fuera, echar gritos, madres y
pestes de lo que se hace, sin tener siquiera la intención de colaborar en su
mejora.
La verdad, esperamos que en este último año,
Arturo Diez Gutiérrez nos pueda traer más empleos a Victoria, porque eso
significa mejorar la economía local y eso nos beneficia a todos, como aseguran
principalmente los integrantes del comercio organizado.
Comentarios: santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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