Estamos a cuatro meses y días de que se concreten los cambios gubernamentales en Tamaulipas, y todavía no hay una evidencia clara de cuál será...
Por: Miguel Ángel Isidro22/08/2010 | Actualizada a las 21:13h
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Estamos a cuatro meses y días de que se
concreten los cambios gubernamentales en Tamaulipas, y todavía no hay una
evidencia clara de cuál será el tono político de los nuevos gobiernos en los 43
municipios y en el estado.
Lo cierto, es que bajo las actuales
condiciones, será complicado para el nuevo gobernador y los ediles infringir
desde el arranque de sus administraciones el dinamismo que se supone debiera
acompañar al arranque de los periodos trianual y sexenal.
No se trata de ser pesimistas, pero hay
por lo menos dos factores que plantean un escenario adverso en esta materia.
1.- El primero es el económico. Las
administraciones salientes están cerrando bajo una fuerte presión. En muchos de
los casos,la contingencia
hidrometeorológica desatada por el huracán Álex y el desfogue de las presas del
norte del país, con todo y el torpe manejo de la CNA, sólo sirvieron para poner
el acento de lo que desde un inicio estaba mal hecho.
Administraciones municipales que se
esforzaron más en alimentar programas clientelares de becas, despensas y
láminas y descuidaron la infraestructura y los servicios públicos, dejarán tras
de sí una estabilidad aparente, un tejido social pendiente de alfileres, principalmente
en colonias populares y zonas rurales que sufrieron los estragos de años de
mala planeación urbana y la proliferación de obras de relumbrón: resulta
inaudito que la mejor solución para atemperar el desastre haya sido cortar como
queso panela una vía de comunicación tan importante como la carretera de cuota
Matamoros- Reynosa. ¿Hay fecha para su reapertura? ¿Se reconstruirá igual o se
aprovechará para reacondicionarla? ¿Quién asumirá el costo?
Por otro lado, está el significativo
hecho de que el sexenio calderonista está llegando a su último tercio, en un
clima de descomposición política tan severo que necesariamente pasará factura a
las finanzas públicas. Los actores políticos están distraídos con temas banales
como los matrimonios gays y la legalización de las drogas (¿querrán aprovechar
la retroactividad?). Por ningún lado se percibe un debate de altura en torno a
la urgente reforma hacendaria, y a la auténtica federalización del presupuesto
público. La asignación del erario seguirá dependiendo de los amarres políticos
de coyuntura, y para cómo se ven las cosas… será casi imposible un paquete
económico de consenso. Cada partido querrá sacar raja de esta circunstancia
para armarse hasta los dientes para la elección del 2012. La madre de todas las madrizas. ¿Y los reclamos sociales? ¿Quién
los va a atender?
2.- El segundo factor es,
inevitablemente el de la inseguridad. Mientras no haya garantías claras para el
libre tránsito, la reactivación de las inversiones y la tranquilidad ciudadana,
los discursos políticos pasarán a un segundo, cuando no a un tercer plano. En
Tamaulipas esta cruda realidad cobró la vida de un político en ascenso, un buen
hombre que se encaminaba en caballo de hacienda a la primera magistratura del
estado. El gobernador electo, Egidio Torre Cantú, ha cumplido con las formas al
buscar los consensos necesarios para su arribo al poder, pero las declaraciones
de perogrullo que distintos actores políticos han lanzado al aire mediático en
estos encuentros,poco abonan a la
certidumbre que requiere la sociedad en un momento tan delicado como el actual.
De los alcaldes entrantes ni qué decir.
Su margen de maniobra en este apartado es tan reducido, queuna vez más, su actuación dependerá de lo que
se acuerde en estructuras superiores de poder. Esa es la realidad.
Sabemos que se trata de un problema
estructural que no va a resolverse por decreto, pero mientras no se brinden las
garantías necesarias a la sociedad para su convivencia armónica, para la
salvaguarda de las familias y la certidumbre al patrimonio de los ciudadanos de
buen vivir, la política va a seguir teniendo un saldo en contra ante los ojos
de los gobernados.
El problema de las expectativas a futuro no es
ni siquiera personal. No es nada en contra del gobernador electo ni de los
bisoños alcaldes en línea de espera. Pero lo que ocurra en los siguientes meses
es clave para que la sociedad siga manteniendo su confianza en la política.
Esperemos no sea demasiado tarde.
DE BOTEPRONTO: En su muy agudo estilo,
el compañero David Eusebio, cartonista del periódico Expereso nos comentó en
Twitter algo que muchos cibernautas comparten. “No hay que preocuparse por el
Informe Presidencial. ¿Acaso hay
presidente?
Por el momento es todo. Le espero de
lunes a viernes en los espacios informativos de Grupo Fórmula Tamaulipas
(89.5de FM) , Tele Fórmula (Canal 60 de
Comunicable) y Libertas TV (www.libertas.tv)
. Y por supuesto, agradezco sus comentarios en miguelisidro@vanguardiamorelos.com
. O si prefiere, sígame en Twitter:@miguelisidro.
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