Las manifestaciones culturales por lo general son de poca duración, son modas sexenales y en ocasiones, trascienden por algún capricho de ciertas...
Por: Carlos Santamaría Ochoa22/08/2010 | Actualizada a las 16:35h
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Las manifestaciones culturales por lo general son de poca
duración, son modas sexenales y en ocasiones, trascienden por algún capricho de
ciertas personas, pero pocas, muy pocas veces, su trascendencia sobrepasa
intereses personales o políticos y se convierte en tradición.
Tenemos en México, por ejemplo, el Festival Internacional
Cervantino, cuyos actos se pueden admirar en diversos estados y a lo largo de
décadas sigue siendo una de las más importantes manifestaciones culturales en
el país.
Chihuahua tiene un festival cultural que ya cumple seis
años; el peligro, obviamente, es que cuando el gobernador Moreira deje el poder
pueda desaparecer, porque una característica de algunos gobernantes es borrar
toda huella de su antecesor, sin importar si sirve o no.
Ejemplos los tenemos a diario en la cultura, política,
economía o desarrollo social. Cómo olvidar, por ejemplo, el Programa Nacional
de Solidaridad de Carlos Salinas de Gortari, que luego se ha convertido en
Oportunidades y muchas otras cosas más: el mismo concepto con distinto nombre,
pues.
Tamaulipas tiene su Festival Internacional anual en
octubre, y ha trascendido ya por más de una década. Pareciera que pasó con
creces la prueba de la moda o del protagonismo político. Manuel Cavazos, cuando
fue gobernador, borró de un plumazo el Festival Internacional en la Costa del
Seno Mexicano que por decreto fue creado en el sexenio de Américo Villarreal
Guerra.
Lo borraron por ese protagonismo característico del
mandatario matamorense, sin embargo, el licenciado Tomás Yarrington y el
ingeniero Eugenio Hernández Flores consideraron que era necesario para la
sociedad… y lo dejaron vivir: ya cumplirá 18 años y ha tenido una gran
aceptación de la sociedad.
Cuando Emilio Martínez Manautou inauguró el Centro
Cultural Tamaulipas se crearon varias expectativas culturales, siendo una de
ellas Cien Imágenes, idea de José Luis Pariente Fragoso, entonces director del
mismo CCT. Concluyó el primer sexenio y sobrevivió, aunque Cavazos amenazó con
desaparecerlo.
La presión de los profesionales y aficionados a la
fotografía permitió que siguiera viviendo esta exposición fotográfica que no
tiene dinero en premios, sino la satisfacción de participar en la galería del
CCT, la más importante del estado.
Los amantes de la fotografía hemos peleado cada sexenio
porque siga viviendo y este año cumple 23 años.
No ha sido fácil mantenerlo, porque hay mucha apatía
entre quienes nos dedicamos a hacer arte a través de la fotografía, la pasión de
Daguerre y Niepce. El Centro Cultural Tamaulipas ha hecho grandes esfuerzos por
mantenerlo. Laura Reséndez se ha destacado en ese sentido por ser promotora de
los intereses culturales de la comunidad y no de alguna persona en especial:
nos ha apoyado en todo lo concerniente a esta exposición.
No se puede hablar de “Cien Imágenes” sin mencionar a
Adriana Galván, promotora cultural, importante trabajadora del Centro Cultural
Tamaulipas, quien cada año es la encargada de que este proyecto nacido hace ya
más de dos décadas siga siendo realidad.
Adriana con tiempo prepara todo, pero todavía nos falta
una respuesta en la sociedad: algunos, pensamos que es muy poca cosa el
participar en una exposición colectiva; otros, desdeñamos la muestra como si no
nos mereciera la pena destinar obra para participar: como que es malo
“codearse” con principiantes, pareciera que algunos así lo piensan. Sin embargo, pese a todo, “Cien Imágenes” se presentará
este año en el Centro Cultural Tamaulipas.
Somos pocos los que seguimos la huella a este evento que
ya es una tradición, porque 23 años seguidos no se hace fácil, pero algunos
somos más que tercos y ahí estamos, frente al entusiasmo de Adriana, Laura y un
equipo de gente que trabaja en el CCT y nos apoya para que cada calendario esté
presente esta muestra.
Cierto es que faltan muchos colegas que no han tenido
quizá el interés en mostrar su trabajo en una galería, pero habemos otros que
consideramos que si vale la pena. Por esos, pensamos que el esfuerzo bien vale
la pena, y la gente que organiza debe sentirse orgullosa.
Este año, como casi todo lo que se hace, se dedica a la
Revolución e Independencia y el tema versa sobre nuestro querido México. Hay
mucho material, aunque la verdad sea dicha, la participación de los profesionales
del arte de la gelatina de plata ha quedado al margen.
Hemos querido que trascienda, pero solos no podríamos,
por lo que hemos establecido la unión con las autoridades de cultura, del CCT
principalmente, y queremos que siga viviendo esta muestra fotográfica, única en
su género en el noreste mexicano.
Se inaugura el día 2 del mes de septiembre, e invitamos a
nuestros amigos a darse una vuelta. A los fotógrafos, un exhorto para
participar en este tipo de muestras, que bien vale la pena.
Un aplauso para Adriana Galván, Marianne González, Laura
Reséndez y quienes hacen posible esta importantísima muestra de fotos.
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entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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