Para Armando Ahued, uno de los grandes problemas que enfrentará la sociedad mexicana es el referente a la salud, y asegura que habrá un colapso...
Por: Carlos Santamaría Ochoa14/08/2010 | Actualizada a las 12:22h
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Para Armando
Ahued, uno de los grandes problemas que enfrentará la sociedad mexicana es el
referente a la salud, y asegura que habrá un colapso en el sistema oficial por
culpa de los gobiernos, incluido el suyo.
Quien no
ubica a Ahued debe saber que es el secretario de salud en el Distrito Federal,
allá donde gobierna Marcelo Ebrad y donde todo se politiza en favor de aquel
partido que cuenta con un individuo que se hace llamar “presidente legítimo”, y
en donde todo mundo pelea por el poder.
El caso no
es exhibir las carencias históricas del PRD ni el afán protagónico de quien
gobierna el Distrito Federal, sino reflexionar sobre la necesidad que se tiene,
según ha dicho el individuo en mención, de llevar a cabo programas de medicina
preventiva.
Acaba de
descubrir el hilo negro, sin duda alguna.
Ahued
atribuye el problema a una falta de prevención, y acusa la necesidad que se
tiene de llevar a cabo programas de medicina preventiva.
Hay que
recordar aquí que en Tamaulipas iniciamos hace tres años y fracción con un
programa preventivo que se agregó a los ya existentes en el país sobre las dos
causas más importantes de mortalidad en la nación: diabetes e hipertensión, y
entonces, aunado a lo que ya existía, Tamaulipas entregó al mundo aquel
programa denominado “Chécate, toma el control” que, apoyado también por el
sistema DIF Tamaulipas, hizo de la prevención una tarea cotidiana: recordamos
la manera en que en las plazas y centros comerciales había personal habilitado
para checarnos y decirnos si podríamos tener o no, o si éramos candidatos a una
de esas dos enfermedades, hasta hoy, incurables, y que tienen en vilo al mundo
al ser las principales causas de mortalidad.
La
prevención, hemos comentado hasta el cansancio desde hace más de quince años,
es la puerta a la salud, y además, la solución a la grave crisis que tienen las
instituciones oficiales de salud en materia de dineros.
No hay
recurso económico que alcance ante el embate de las enfermedades: somos muchos
los enfermos en el país y muchos los que tenemos diabetes o presión alta,
y algo tenemos que hacer para no caer en hospitalizaciones.
Entendamos
que la hospitalización cuesta mucho dinero al estado y a la familia, es decir,
todos salimos perdiendo, y entonces, algo tenemos que pensar para no caer en
una complicación o crisis, porque el hospital estará ahí, y la
devaluación en nuestra calidad de vida también.
Nos da gusto
saber que en la entidad hace ya más de tres años comenzamos con la prevención
de estas dos pandemias, pero no es todo, porque el gobierno federal tiene el
programa, por ejemplo, de vacunas, con un esquema que nos permite conjurar el
problema en la niñez de México, y que es muy reconocido en el mundo entero.
Así, los de
obesidad, de embarazo temprano y demás, marcan una huella importante. La
prevención existe, el caso es que los ciudadanos hacemos caso omiso a las
recomendaciones que nos hacen para conservar NUESTRA salud, a sabiendas que
seremos los primeros beneficiarios.
Armando
Ahued critica la falta de prevención, pero no proporciona solución o plan
alguno; en el caso del inolvidable Rodolfo Torre Cantú, como secretario de
salud visualizó la problemática y expuso una propuesta que fue aprobada y
calificada como muy positiva. El programa que mencionamos tiene únicamente
cobertura estatal, pero sus resultados son altamente positivos.
¿Qué sigue?
Buscar las
alternativas que se tienen para que la gente entienda que si prevenimos no
tendremos problemas, y ello significará vivir con una mayor calidad
existencial, y no tendremos problemas para considerar un cambio en
nuestra vida, ya que, no podemos ocultar que la gran parte de los
problemas que vivimos son porque no hacemos los cuidados necesarios.
Es el tiempo
de dar una vista a los programas preventivos en todos niveles: para niños,
mujeres, adultos y adultos mayores, para entonces, en una amplia y sincera
colaboración con las autoridades, hace la parte que nos toca y que inicia
seguramente en todos los casos con una reprogramación de nuestra alimentación:
sabemos que la mayoría no tenemos una dieta adecuada y necesitamos hacerla
idónea para nuestra condición particular.
Llama la
atención el que Armando Ahued haga un señalamiento y no proponga soluciones,
aunque eso es muy común en gente que se dedica a aparecer en medios y no a
cumplir con su función.
Insistimos
en el hecho de que la entidad nuestra, el Tamaulipas de todos los días, tiene
mucho que presumir al país, y una de esas cosas es precisamente el poder
asegurar que si bien es cierto que nos falta mucho por hacer, hemos dado pasos
agigantados en materia de prevención.
Enhorabuena por
quien pensó en estas estrategias, pero más aplauso para todo ese “ejército” de
personas que hacen posible que los programas de prevención se lleven a cabo y
dejen resultados positivos para todos. Nos da mucho gusto saber que tenemos
buenos pasos delante de muchas entidades, en bien de nosotros mismos.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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