No es nada del otro mundo, en países europeos y en otras partes del orbe se dan los casos con frecuencia, la diversidad sexual es algo tan común como el comer...
Por: Rosa Elena González10/08/2010 | Actualizada a las 23:15h
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No es nada del otro mundo, en países europeos y en otras
partes del orbe se dan los casos con frecuencia, la diversidad sexual es algo
tan común como el comer, bañarse, o tomar medicamentos para curar cualquier
enfermedad. Pero en México no, aquí una boda gay paraliza a todo el
país, es capaz de mover la economía nacional, de sumirnos en más crisis, y de
superar en rating cualquier problema que se tenga, incluyendo el paso de un
huracán como Alex. Y no es cuento, la morbosidad y los pensamientos
retrogradas de gran parte de la población de este país, los cuales son
alimentados por los panistas y diferentes grupos sociales y religiosos, que le
echan leña al fuego, son capaces de eso y más. Vaya, son un tema que todavía no puede superar la Suprema
Corte de Justicia de la Nación donde los ministros que ganan casi 500 mil pesos
por mes se la han pasado estudiando el tema como si fuera de vida o muerte, es
decir, han distraído cientos de miles de pesos en ello como si después de su
resolutivo vayamos a entrar al primer mundo con todo y sus bonanzas. Lo lastimoso de todo el tema es que no solo se distraía
la Suprema Corte, también se distrae todo el país que debería estar trabajando
y produciendo, también se distrae la prensa que debería estar informando y
generando opinión en torno a problemas que tienen mayor trascendencia. Pero no, el Congreso de la Unión, la Suprema Corte de
Justicia, y hasta los congresos y los políticos de los Estados están metidos
ahora en ese tema, la misma iglesia católica que debe estar centrada en
promover la palabra de Dios que nos dijo que nos amemos los unos a los otros,
ahora le abona al odio, al sectarismo, y hasta la homofobia como si viviéramos
aquellas épocas de la inquisición. Los curas no terminan de darse cuenta que le hace más
daño a la sociedad un sacerdote o un Obispo pederasta que una boda entre dos
hombres o dos mujeres, y los Ministros de la Corte tampoco se terminan de dar
cuenta que no deben de distraerse tanto tiempo en tonterías. Ojala los diputados de Tamaulipas no se metan tanto en
problemas y le den fast track a ese tema, sin meterse en problemas y en
controversias que no van a llevarnos a ninguna parte, que se aprueben o no las
bodas entre personas de un mismo sexo no nos hará ni más ricos ni más pobres,
ni más felices o infelices. Lo que nos urge a todos, es que alguien se ponga a
pensar, a diseñar programas de desarrollo económico y social que nos puedan
ayudar a superar esta crisis económica y de seguridad pública que vivimos. También nos urge ser más igualitarios, más respetuosos,
pero sobre todo, más dedicados a lo nuestro, más dedicados a trabajar cada
quien en su campo para ayudar a este país a salir adelante. Igualmente es de suma importancia para todos los
mexicanos que se empiecen a superar los temas intrascendentes sin generar tanta
polémica, llamándole a las cosas por su nombre, y haciendo las cosas bien. Cuando eso ocurra cada mexicano podrá tener la certeza de
que las cosas van a cambiar, que de ahora en adelante los ministros, diputados,
senadores, y hasta el presidente de la república y los gobernadores, van a
ocuparse de que a todos nos vaya bien, de que tengamos más pesos en la bolsa,
de que tengamos y podamos comprar la comida más barata, la luz a más bajo
precio, eso, en pocas palabras, es lo que nos interesa.
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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