El Anzuelo...
¿Por qué no les dijeron, comentaron, sugirieron ... planchar?
por El Fisgón
Estamos viviendo el año 2010, una década más de aquel mítico cambio de milenio que auguraban era indicio del fin del mundo y a poco menos de 2 años de a fecha señalada por los mayas como signo de gran cambio y transmutación de la raza humana
Por: Lorena Illoldi
Estamos viviendo el año 2010, una década más de
aquel mítico cambio de milenio que auguraban era indicio del fin del mundo y a
poco menos de 2 años de a fecha señalada por los mayas como signo de gran
cambio y transmutación de la raza humana. La globalización permea todo el globo
terráqueo, y las naciones todas están entretejidas en una compleja maraña de
intereses, particularmente de índole económico, que son los que finalmente señalan
el rumbo de los movimientos socio-políticos.
Estamos en el 2010, y la sociedad mexicana se orienta hacia paradigmas de mayor
apertura en un área que me agrada destacar: es en lo formal donde se pretende
–atinadamente- regular muchas situaciones que en la práctica ya suceden frente
a nuestras narices desde hace mucho tiempo; hablo de la validación que recibe
la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo (en el Distrito
Federal) y de la insinuación-invitación del ejecutivo federal para abrir el
debate acerca de la legalización de la marihuana.
Las familias homo-parentales (es decir, encabezadas por personas o parejas de
preferencia sexual homosexual) son una realidad en nuestro país desde siempre.
Yo, usted, muchos, conocemos a personas en tal situación; desde hijos
biológicos hasta de crianza, muchos mexicanos de bien han sido educados por
hombres y mujeres gays, resultando sujetos de provecho para este México que hoy
se actualiza en lo legal ante situaciones que nos competen a todos.
El gastado e inútil argumento de que la convivencia con personas de tendencias
homosexuales pervierte y daña a los niños, se ve fácilmente anulado cuando se
descubre que los abusos, maltratos, violaciones y demás atrocidades son
cometidas en su inmensa mayoría por personas heterosexuales, usualmente
familiares o conocidos cercanos, y ya se sabe, hasta sacerdotes y personas
encumbradas, muy católicos, muy “decentes”, muy “nais”.
Con quién decida uno irse a la cama nada tiene qué ver con las cualidades de
dignidad humana y valores que se requieren para ser un buen padre/madre. A
quién se escoja para meterse entre las sábanas y copular, en absoluto se
relaciona con el amor, entrega y responsabilidad requeridas para enfrentar la
ardua tarea de formar, cuidar, educar a un niño o niña. Insisto, es hora de que
los mexicanos dejen de jugar a esa doble moral tan anticuada, y se ajusten a
los tiempos que ya estamos viviendo.
Como dije, estamos en plenos albores del tercer milenio, y estos temas, como el
de la regularización del consumo de ciertas drogas, deben estar en la mesa de
negociaciones y atenderse. El argumento de que la marihuana es “droga
trampolín” para el consumo de otros estupefacientes, también me parece débil;
simplemente pregunto si tal cosa no ocurre con el alcohol, el cual ciertamente
tiene un mayor número de daños colaterales relacionados a su consumo, los
cuales son por todos conocidos, y es sin embargo un negocio muy legal, y por
cierto, muy lucrativo.
Querer tapar el sol con un dedo jamás ha conducido a nada bueno, y sigue siendo
menester dilucidar nuevos enfoques que regulen, permitan y sustenten el derecho
de las minorías, para evitar que la opinión de los más aplaste los derechos de
unos cuantos; todos somos iguales ante los ojos de la ley mundana, así como de
las divinas. Mantenernos ordenados y obedeciendo a las leyes nos garantiza una
vida estable, ordenada y felizmente productiva, donde cada uno sea responsable
de sí mismo, y donde el respeto y la tolerancia sean ingredientes básicos de
una sana convivencia.
La ley de la selva, la ley del Talión, han sido derogadas desde hace tiempo,
creo yo…
¿Cruz Roja para todos?
Espectaculares, podríamos decir, quedaron las nuevas instalaciones de la Cruz
Roja Mexicana en esta ciudad capital, allá cerca del cuartel de soldados, por
el libramiento. Definitivamente, un acierto y éxito estas mejoras, que
ciertamente resultarán de beneficio para todos los victorenses y vecinos
aledaños.
Sin embargo, veo con preocupación que las antiguas instalaciones de la
institución, vecinas del Hospital General, han quedado sin uso, lo que pudiera
no ser grave, salvo porque me tocó presenciar un hecho que me hace dudarlo; apenas
el martes pasado se realizó una llamada de emergencia al servicio 066, dado que
un hombre se encontraba en malas condiciones y requería ayuda médica. Desafortunadamente,
pasaron los minutos y no llegaba la unidad, por lo que volvimos a llamar, solo
para ser comunicados directamente a la Cruz Roja, y ser informados de que no se
les había pasado ningún reporte, pero que en seguida enviarían una ambulancia. Y
tuvimos que volver a esperar, mientras el estado del hombre empeoraba.
Desafortunadamente, después de esperar por más de una hora, para cuando
finalmente lo recogieron y arribó al hospital del ISSSTE, poco se pudo hacer
por Don Fidel; murió, allá donde ya lo esperaba su hija. Poco qué agregar. Todo
lo anterior me llevó a reflexionar en la importancia de sectorizar la ciudad, y
dejar que la antigua sede de la Cruz Roja siga funcionando, tanto como base de
ambulancias como atención para emergencias sencillas. Esta ciudad capital ha
crecido a pasos agigantados, y no resulta ya tan fácil de transitar de un punto
a otro, siendo los recorridos cada vez más largos y si le toca hora pico, pues
resulta aún peor.
Ojalá no se repitan hechos como el que les he narrado, y las autoridades
competentes tomen cartas en el asunto y resuelvan esta situación, para un real
beneficio de los capitalinos, antes que pensar en las obras de relumbrón
político, que solo sirven para justificar erarios e inversiones… aunque ya
sabe, eso digo yo…
Cajón de lo que no debería escribir y sin embargo escribo…
1.- LA FRASE: “La diferencia entre historiador y novelista es que el primero
escribe lo que sucedió y el segundo, lo que sucedió o pudo suceder”.
Aristóteles.
2.- UN TROZO DE POESÍA: SACRIFICIO XIPE TOTEC “Voy a robarte la piel,/
desgarrarte el corazón,/ comérmelo a pedazos./ Voy a acabar contigo/ para que
renazcas nuevo/ después de mí”. Lorena Illoldi.
3.- MISCELÁNEOS: Adiós final al compositor Roberto Cantoral, quien venía en un
vuelo desde Brownsville, Texas, el cual tuvo que ser desviado de su destino
debido a una falla cardiorrespiratoria del artista. El avión tuvo que aterrizar
de emergencia en el aeropuerto de Toluca para que Cantoral fuese hospitalizado,
aunque alrededor de las 21:30 horas del sábado dejó de existir. Las horas del
reloj no suenan más para él y ahora escucha el tic-tac eterno…
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