Una de las grandes preguntas, recurrentes en todos los sectores sociales, políticos y económicos, es si hay razones profundas y reales para Celebrar ...
Por: Carlos Cortez García07/08/2010 | Actualizada a las 19:00h
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Una de las grandes preguntas,
recurrentes en todos los sectores sociales, políticos y económicos, es si hay
razones profundas y reales para Celebrar algo en este año del bicentenario de
la independencia y centenario de la revolución. ¿ Celebrar qué? ¿Celebrar cómo?
¿ Celebrar para qué? Y si tiramos la casa por la ventana en este 2010, ¿qué
motivo tendrá el Gobierno Federal para pedirle al pueblo de México más
esfuerzo, más unidad nacional y más lucha contra los flagelos que lesionan y
acaban a este país? ¿Será un gran espectáculo de luz y
sonido, con más de dieciséis mil fuegos artificiales, el ángel de la
independencia volando y un gran show aéreo sobre la Plaza de la Constitución,
la mejor forma de recordar las gestas heroicas de 1810 y 1910? ¿O será con una
serie de pláticas sobre el destino manifiesto de México y los mexicanos? ¿Será
instalando, como ya lo hicieron, letreros por todas las carreteras del país con
la leyenda Ruta de la Independencia? ¿O será acaso emitiendo billetes y monedas
conmemorativas de los movimientos independentistas y revolucionarios de 1810 y
1910? ¿O será acaso con un itinerante concierto musical por todo el país? Estamos prácticamente a un mes del
aniversario de la Independencia y ni yo, y creo que muchos mexicanos, ni los
organizadores de los festejos, han logrado establecer cómo debe realizarse la
conmemoración del centenario y bicentenario. Así de sencillo. ¿Y cuanto habrá de
costar la conmemoración? Según el presidente de la Comisión de Educación
Pública y Servicios Educativos en el Congreso Federal, el priísta José Trinidad
Padilla López, hasta el momento se han gastado más de mil millones de pesos en
la organización de los festejos del Bicentenario de la Independencia y
Centenario de la Revolución Mexicana, lo que consideró un derroche de recursos
cuando hay necesidades más apremiantes que atender. Padilla López se pronunció por
solicitar la comparecencia del Coordinador Nacional de la Celebración, José
Manuel Villalpando, para dar seguimiento al control evaluatorio de las acciones
del Gobierno y conocer cómo se han gastado los recursos y en que, y darle una
revisadita al programa para analizar y conocer cómo se va a celebrar el
centenario y bicentenario de las fiestas nacionales. Y me parece que la
conmemoración debiera ir mucho más allá de lo que demagógicamente ha llegado.
La ocasión amerita hacer un esfuerzo adicional para que la celebración del
bicentenario no termine el 17 de septiembre por la mañana y que el centenario
de la revolución no culmine el 21 de noviembre. México es un país cuyo modelo
político, económico y social está a punto de agotarse. ¿Por qué no las fuerzas
políticas hacen un esfuerzo que valga la pena para presentar opciones y
discutir el nuevo modelo de país que regrese el respeto de la comunidad
internacional por nuestra patria? ¿Por qué no nos dejamos de soberbias absurdas
y egoísmos sin sentido? La patria debería ser el fin último de los mexicanos,
como lo es en otros países. ¿Y por qué mejor no se invierte en el
combate a la pobreza? ¿Por qué mejor no se trabaja en un programa que
dignifique a las madres adolescentes? ¿Por qué no se trabaja en un programa que
dignifique la vida de nuestros adultos mayores? ¿Por qué no se esfuerzan los
gobiernos federal y de los estados por atraer más inversiones para generar
muchos empleos mejor pagados? ¿Por qué no se trabaja en una gran cruzada por la
educación de los mexicanos y el combate al analfabetismo? ¿Por qué no pasamos
de lo pragmático a lo práctico? ¿Por qué no se trabaja en una nueva
constitución de largo plazo? ¿Por qué no hacemos proyectos de desarrollo a muy
largo plazo que haga a México un país con calidad de vida, como ya lo fuimos en
algún momento de nuestra historia? Digo, sólo son preguntas que espero, alguien
con influencia pueda responderme. PD. Paty Haces Valdez de Hinojosa,
tomó protesta con legisladora local, y ocupa ya el lugar que dejara por su
partida el buen amigo, Enrique Blackmore Smer. Asimismo, el Congreso le autorizó a
Oscar Almaraz Smer, regresar para reincorporarse como servidor público al
Gobierno del Estado.
Carlos Cortez
Columnista.
Su colaboración Hipódromo Político es publicada en diversos medios de Tamaulipas
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