Estamos a escasas tres semanas de la fecha en la que el mandato constitucional establece la obligación de que el titular del Ejecutivo Federal comparezca ante ...
Por: Miguel Ángel Isidro05/08/2010 | Actualizada a las 20:32h
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Estamos a escasas tres semanas de la fecha en la que el
mandato constitucional establece la obligación de que el titular del Ejecutivo
Federal comparezca ante el Congreso de la Unión para presentar el informe del
estado que guarda la nación con relación a los diferentes aspectos de la
administración pública. Para bien o para mal, la celebración del Informe
Presidencial ya no es la misma de antes. Cómo olvidar el hecho de que apenas
hace 15 años, el primero de septiembre no era otra cosa más que el Día de San
Presidente, patrono absoluto del universo gubernamental. El desgaste de este ceremonial comenzó bajo el mandato de
Ernesto Zedillo. Ajeno a una clase política a la que despreciaba porque consideraba
que no lo entendía, para Zedillo fue relativamente fácil enfriar el ritual de
cada primero de septiembre. De entrada lo cambió de fecha. También ordenó que
dejara de ser día de suspensión obligatoria de labores. Canceló el circo de las
famosas salutaciones. Y se acabó el jolgorio de cada año. El desencuentro de Vicente Fox con el Legislativo terminó
por dar el tiro de gracia a la realización del informe. De plano al final de su
sexenio ya ni lo dejaron entrar a San Lázaro. Se conformó con crear su propio
monumento al ego allá en San Francisco del Rincón. En el caso del Presidente Calderón, salta la incógnita de
lo que habrá de ocurrir el próximo primero de septiembre. Durante su pasada
visita a Washington, la principal paradoja fue el hecho de que el congreso de
los Estados Unidos dio al presidente de México una recepción que difícilmente
tendría verificativo en el congresito mexicano. Ni qué decir de la posibilidad
de que el Ejecutivo suba a la tribuna. No hace falta recurrir al oráculo para
imaginar la zacapela que se armaría con el simple propósito. Pero por otra parte, cabe la pregunta… ¿de qué va a
informar el señor Presidente? ¿De la “boyante” economía nacional, con cifras oficiales
que niegan los despidos masivos en maquiladoras, los paros técnicos? Según
Ernesto Cordero, el 2010 será el año más exitoso en cuanto a generación de
fuentes de empleo en los últimos 25 años. ¿Usted le cree? ¿Hablaría de la tragedia económica que se vive en todo el
país como resultado de su errática estrategia de combate al crimen organizado?
¿De los cientos de inversionistas que han emigrado a los Estados Unidos por no
tener alternativas para seguir trabajando? ¿Del desorden imperante en su propio gabinete, donde los
secretarios de despacho brillan por su ausencia en la atención a los grandes
problemas nacionales? ¿Del desastre que vive la economía de las ciudades
fronterizas, donde agonizan la industria, el agro, el turismo y el comercio? ¿De los constantes desencuentros con las fuerzas
políticas, con las que se confronta un día sí y otro también? ¿Del negativo saldo que su estilo personal de hacer
política ha generado al capital político de su partido, el Acción Nacional, a
pesar de las alianzas anti natura? Los siguientes días serán decisivos para conocer el curso
que tendrá el próximo informe de gobierno. Por lo pronto se perfilan tres
escenarios: 1.- EL IDEAL: Se logra confeccionar un acuerdo político
de alto nivel, que permite que el Ejecutivo acuda al congreso, presente su
informe y escuche los posicionamientos de las distintas fuerzas políticas en un
marco de institucionalidad y respeto propios de un Estado con gobernabilidad
democrática. El Presidente sale raspado del informe por las críticas, pero la
política mexicana gana un importante saldo de credibilidad. 2.- EL REAL: Ante la falta de garantías para la rendición
del informe, se recurre a remitir el documento por escrito, y se escenifica una
nueva confrontación entre los legisladores, con toma de tribuna, jalones de
greñas, diputados madreadores y todo aquello a lo que nos tienen acostumbrados
nuestros Padrotes de la Patria . El informe presidencial se reduce a un mensaje
por medios electrónicos en cadena nacional. 3.- EL CATASTRÓFICO: Como de antemano sabe que no lo van
a recibir con los brazos abiertos, el Presidente Calderón opta por organizar
nuevamente un acto a modo. SU propio informe, con SUS propios invitados, SU
escenario y SU discurso. El mensaje acapara titulares un par de días, y las
cosas retornan a su caótica normalidad. Cualquiera que sea el resultado, una vez más salta a la
vista la urgente necesidad de efectuar una reforma política que permita que el
diálogo entre los poderes sea productivo para los gobernados, y que no sean las
calenturas electoreras del momento las que lo guíen al despeñadero. No sólo es
un asunto de opinión pública; se trata de recuperar la vida institucional del
país. ¿Quién le entra, señores y señoras de la política? DE BOTEPRONTO: Al alcalde de Matamoros Erick Silva, le
incomodó el hecho de que en pleno cabildo,la regidora panista Belén Rosales le sacara cuentas sobre los alcances
de sus recortes a la nómina municipal, diciendo que una docena asesores y
funcionarios de cuello blanco representarían mayor ahorro al erario que los 200
burócratas de medio pelo que fueron rasurados de la nómina. Sin embargo, el
edil egresado del Tec de Matamorosrespondió´conun argumento de
peso: a los integrantes de su cabildo nunca les ha pasado por la cabeza renunciar
a sus bonos, viáticos, vales de gasolina y demás prebendas. Incluidos varios
que son buenos para pegar con la izquierda y cobrar con la derecha. Y ahí sí,
la combativa regidora panista se quedó solita… blanquiazulmente solitaria…. Por el momento es todo. Le espero de lunes a viernes en
los espacios informativos de Grupo Fórmula Tamaulipas (89.5 de FM), Tele
Fórmula (Canal 60 de Comunicable) y Libertas TV (www.libertas.tv). Y por supuesto,
agradezco sus comentarios en formulatamaulipas@gmail.com;
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