Para el comunicador no existe mejor aliciente para el desarrollo de su labor que la retroalimentación con el público. La labor del periodista no debe ser vista...
Por: Miguel Ángel Isidro03/08/2010 | Actualizada a las 19:17h
La Nota se ha leído 1715 Veces
Para
el comunicador no existe mejor aliciente para el desarrollo de su labor que la
retroalimentación con el público. La labor del periodista no debe ser vista
sólo como una infatigable obsesión por “tirar netas”. Al analizar los
acontecimientos de la vida diaria tenemos la obligación moral de propiciar el
diálogo. El que no se quiera prestar a ello, a lo mejor puede decirse
periodista, pero definitivamente, no puede aspirar a considerarse comunicador.
Por
ello doy acuse de recibo y agradezco la misiva de nuestra lectora Paty
Garizurieta, en respuesta a nuestra entrega anterior, en la que hicimos
extensivo nuestro punto de vista sobre el tema de la guerra unipersonal del
presidente Felipe Calderón y el papel de los medios de comunicación frente a
esta problemática.
Escribe
Paty Garizurieta: “Creo que el presidente de ningún país del mundo tiene la
obligación de andar preguntándole a las ‘instancias representativas de la
sociedad civil’si quieren o no una
guerra, eso debe ser de seguridad nacional,alguien debe tomar decisiones.
“Por
otra parte no entiendo a que se refierencon que no se quiera hacer creer que la salida a esta crisis está en los
medios.
“La
crisis la provocamos toda la sociedad, desde los valores que deben ser
inculcados en la familia y la corrupción,a esto se resume todo el problema de este país,agregándoleque nos da lástima castigar como marca la ley, o en casa… siempre salimos con un ‘pobrecito cómo lo
vamos a castigar’, o un ‘bueno lo castigo pero menos’… ¡Por favor, ya basta!
Ahora
estamos viviendo las consecuencias. Casi todos los periodistas critican cómo se
ataca al narco, pero yo no he escuchado propuestas o cual es la suya?”.
Hasta
aquí lo señalado por nuestra amable y gentil lectora, a quien agradecemos su
valor civil.
Le transcribo
la respuesta que remití vía correo electrónico a nuestra lectora:
“Estimada
Paty:
Agradezco
tu comentario. Sin embargo difiero de tu opinión. Claro que el presidente tiene
la obligación de consultar a la sociedad sobre los temas que nos preocupan. Si
no entonces, ¿Para qué los elegimos? Mejor postulemos a un monarca o a un
dictador.
“Cuando digo que el problema no se
circunscribe sólo a los medios, me refiero a lo mismo que acertadamente
señalas: a que cada parte de la sociedad cumpla con su tarea. Sé que suena como
echarle la culpa de todo a Calderón, pero yo no veo por ningún lado una campaña
enfocada al rescate de los valores desde el seno familiar. ¿Dónde es que
perdemos a esos niños, a esos jóvenes que caen en las garras de las adicciones
o que son reclutados por las mafias? ¿Dónde está la corresponsabilidad del
estado en la tarea de salvarlos? ¿Qué podemos hacer los demás al respecto?
“Por
otro lado, tienes razón: no hay que quedarse en la crítica, hay que proponer.
Me comprometo a dedicar mi siguiente entrega de la columnaprecisamente a ese tema. ¿Te parece?
¡Saludos
cordiales!”
Hasta
aquí la respuesta.
Para
no extendernos demasiado en la presente entrega, pero para no dejar pendiente
el tema de las propuestas, vamos directo a dos muyespecíficas:
1.-
Que el gobierno federal informe con TRANSPARENCIA el destino que se da a los
bienes y dinero asegurado a las organizaciones delictivas. Que todos los bienes
inmuebles sean donados a instituciones asistenciales y educativas, y que por lo
menos el 50% del dinero incautado se invierta en programas educativos y
rehabilitación de personas con problemas de adicción. Si se destina el dinero a
más armas o más policías, el asunto no se resuelve. Ataquemos la raíz.
2.-
Emprender una verdadera reforma del sistema penitenciario, comenzando por la
reclasificación carcelaria. Que las cárceles estatales sólo sean destinadas a
reos del fuero local. Que los reos del fuero federal sean destinados a cárceles
federales. Que se instrumente la conmutación de las penas por servicio social o
trabajo comunitario en el caso de los delitos menores, porque las cárceles
están llenas de gente pobre que purga una pena porque no puede pagar un
abogado. La gente pobre es reclutada por la delincuencia mayor al interior de los
penales, porque nuestro sistema carcelario no readapta al individuo; por el
contrario, le son cerradas prácticamente
todas las oportunidades de reinserción
social.
El
principio es muy simple. En las condiciones actuales, el sistema carcelario no
sería suficiente para contener a la población cautiva de las bandas
delincuenciales, y ha quedado demostrado que las autoridades carcelarias se ven
rebasadas en su capacidad para contener a la población recluida. La solución no
es meter más personas a la cárcel, o construir más cárceles: es evitar que los
jóvenes se conviertan desde temprana edad en carne de presidio.
Aclaro,
los puntos aquí expuestos no son ocurrencias de un servidor. Han sido ya enarbolados
en su oportunidad por especialistas, estudiosos y organizaciones no
gubernamentales. Lo que ha hecho falta es difundirlas.
Por
cuestiones de espacio no me extiendo en otras propuestas, pero seguramente eso
será tema de futuras entregas.Pero me
da mucha pena que este tipo de ideas no hayan sido formuladas por los Padres de
la Patria que anduvieron pidiendo el voto en las pasadas elecciones. ¿Harán
algo al respecto en el futuro inmediato?
DE
BOTEPRONTO: La contaminación del Arroyo del Tigre con los escurrimientos del
Relleno Sanitario Regional de Matamoros, producto del desbordamiento del canal
de alivio pone en evidencia el hecho de que buscar salidas de corto plazo a los
problemas del entorno ambiental, a la larga resulta mucho más caro y más difícil
de remediar. El problema vendrá a la hora de deslindar responsabilidades.
Salvador Treviño y Baltazar Hinojosa jurarán y perjurarán que dejaron bien las cosas. Erick
Silva argumentará que su gobierno hizo lo que su escaso presupuesto le permitió
ejecutar. Esperemos que el daño no sea irreversible, y que en lo futuro,
nuestros gobernantes piensen más en las futuras generaciones que en la sonrisa
para la foto, o en la elección más próxima. Porque creer que habrá sanciones…
sería demasiado ingenuo.
Por el
momento es todo. Le espero de lunes a viernes en los espacios informativos de
Grupo Fórmula Tamaulioas (89.5 de FM), Tele Fórmula (Canal 60 de Comunicable) y
por Libertas TV (www.libertas.tv) . Y por
supuesto, agradezco sus comentarios en : formulatamaulipas@gmail.com. O si
prefiere, sígame en Twitter: @miguelisidro
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas