Con un contexto difícil el valor del dinero se hace patente. Terminan las vacaciones y quizá, por eso, el obispo Antonio González Sánchez pidió a los servidores públicos...
Por: Melitón Guevara Castillo02/08/2010 | Actualizada a las 18:07h
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Con un contexto difícil el valor del dinero se hace
patente. Terminan las vacaciones y quizá, por eso, el obispo Antonio González Sánchez
pidió a los servidores públicos que den el tirón. Las contingencias y los
problemas subsecuentes no tienen vacaciones; por eso, Eugenio Hernández Flores,
intenta multiplicar las gestiones para que los damnificados reciban la ayuda
que unos y otros les ofrecen. La imagen es inocultable: Tamaulipas, desde Nuevo Laredo
hasta Tampico; de Matamoros al sur, los hechos no pueden ser negados ni
ocultados, no se puede tapar el sol con un dedo. Los daños son cuantiosos y,
ver unos y otros daños, a cosechas, a casas habitación, a carreteras, a
colonias, nos hace pensar en el dinero. Y es que, no basta el apoyo moral; se
requiere el económico, los pesos, miles, millones. ¿Cuánto vale el dinero? El valor lo adquiere en función
para lo que sirve y sobre todo, quien lo requiere. No es igual, por ejemplo,
que lo esté necesitando un obrero –de esos que ganan el salario mínimo-, para
cubrir el pago de las medicinas de un familiar internado a que los necesite,
digamos, alguien para cubrir los gastos de una fiesta familiar. En el primer
caso, por falta de dinero se puede apagar una vida; en el segundo, simplemente,
diferir una fiesta. Conociendo el valor del dinero, sobre todo lo que cuesta
adquirirlo, es como de pronto nos topamos con datos que no entendemos: quienes
nos gobiernan siempre, a todas horas, machacan y machacan que no hay dinero
para obras y proyectos; que es necesario ahorrar, gastar menos en burocracia
(por ejemplo) y nos enteramos que Felipe Calderón y en especial algunas de sus
Secretarias no pueden gastar el presupuesto asignado. Es cuando nos preguntamos:
¿hay planeación del gasto público? Cuando hay subejercicio del gasto público, que no se
gasta todo lo presupuestado, deberían fincarles responsabilidad a los
ejecutores. En la ley de responsabilidades de los servidores públicos, entre
los delitos tipificados, aparece el de “omisión”, es decir, si el dinero está
presupuestado, quiere decir que se planeo su gasto, que se etiqueto, luego
entonces, si no lo ejercen quiere decir que “omitieron” ejecutar o desarrollar
un plan o proyecto que debió incidir en la población. Es fácil entender el valor del dinero. Con dinero, obvio,
suficiente, Eugenio Hernández puede hacer todas las obras que considere
pertinente para garantizar la integridad física y patrimonial de los
tamaulipecos. No habría, por ejemplo, que sufrir con inundaciones, casas
destruidas, carreteras deshechas. Ante la falta de dinero los gobiernos
paralizan obras, eliminan proyectos o programas de apoyo a los grupos sociales
vulnerables. Históricamente el problema de dinero ha significado
crisis. José López Portillo ante la huida del capital, nacionalizo a la banca y
exclamo, no nos volverán a saquear y que defendería al peso como un “perro”.
Con Miguel de la Madrid el peso se devaluó, al grado que un líder sindical le
exigió, le reclamo, que el país no se le deshiciera en las manos. Y luego
Ernesto Zedillo propicio otra devaluación porque Salinas dejo al peso sostenido
por un alfiler. Gobiernos con problemas económicos, con una sociedad con
muchas necesidades, hacen que el dinero tenga menos valor; de ahí, el consejo
de muchos: hay que ser eficientes. Y eso significa hacer con un peso, lo que
otros hacen con dos. Conlleva, esta condición, a otra necesaria: transparentar
la función pública y mas el gasto. Es impensable que, teniendo dinero, no se
aplique en los programas y proyectos que fueron creados ex profeso. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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