Mucho se habla de las carreteras con que contamos en la entidad y se reclama porque no tienen un aspecto como todos quisiéramos. Las carreteras tamaulipecas,...
Por: Carlos Santamaría Ochoa01/08/2010 | Actualizada a las 14:08h
La Nota se ha leído 2041 Veces
Mucho se
habla de las carreteras con que contamos en la entidad y se reclama porque no
tienen un aspecto como todos quisiéramos. Las carreteras tamaulipecas,
sinceramente, tienen una gran calidad en relación a las de otros estados de
nuestra hermosa República Mexicana.
Dicho sea
con toda imparcialidad: en Tamaulipas contamos con un buen sistema carretero
que nos permite disfrutar de los trayectos hacia cualquier punto de la
geografía estatal y nacional. Entendemos que los huracanes y lluvias recientes
han dejado una estela de destruccióny
las carreteras no son ajenas, sin embargo, no podemos decir que tengamos
problemas como en otras partes, donde realmente hay que invertir muchos
millones para tenerlas decentes al menos, porque tienen tramos realmente
desastrosos.
Un viaje
al centro de la República nos muestra los estratos del “Padre Cronos” en las
rúas nacionales y estatales, y nos demuestra que somos una entidad donde se ha
preocupado quien debe hacerlo, por tener caminos transitables. La parte que
conecta a San Luis Potosí con nosotros realmente es un buen ejemplo de que las
cosas se están haciendo, y que, aunque a veces se tarde, los avances están ahí,
puestos de manifiesto.
Llegar a
San Luis Potosí también implica reconocer que el anterior gobernador Marcelo De
los Santos hizo una gran labor, y prueba de ello es el tramo que recorremos del
entronque al Huizache, que estaba realmente desastroso y ahora se encuentra
transitable para cualquier vehículo, lo que significa una gran ganancia para
quien viaja por negocios… o placer.
Los
estados tienen una fuerte inversión que es apoyada también por la Federación, y
no es una labor que haya que considerar como “heroica”, porque el gobierno
federal está para apoyar a todos los gobiernos estatales, sean de la filiación
partidista que sean.
Llegar a
Jalisco o Zacatecas es otra cosa.
Aquí la
verdad sea dicha, las carreteras no son lo deseable que quisiéramos los
automovilistas: encontramos una serie de conflictos carreteros en cuanto a
señalización y otras cosas. La verdad, los gobiernos de por acá no han hecho
bien su tarea, y los que padecemos estos problemas somos los automovilistas que
transitamos con mucho riesgo en cada kilómetro.
Viajar en
Tamaulipas por nuestros caminos es otra cosa. Cierto, actualmente la carretera
a Tampico tiene algunos puntos que hay que atender, sin embargo, no debemos
olvidar que es una tarea de los dos niveles de gobierno como son el estatal y
el federal.
Molesta
mucho, la verdad, ir transitando y ver tamaños letrerotes que se vanaglorian
por los logros en cuanto a carreteras, donde dice: “El Gobierno Federal
construyó”. La verdad, a los automovilistas poco nos importa que hayan sido
unos u otros: lo que nos importa es poder tener carreteras dignas para viajar.
Luego de
“Alex”, algunos tramos carreteros quedaron en muy malas condiciones, y las
autoridades se han dado a la tarea de repararlos. Tenemos que entender que no
se puede reparar una serie de conflictos carreteros en una sola jornada: se
requiere dinero y mucho personal, y el que hay no alcanza a cubrir en una sola
semana toda la ruta.
Los
ciudadanos tenemos que ser conscientes de que el gobierno no puede hacer mucho
en un momento, que todo tiene tiempos y que hay prioridades. Cierto, los
caminos son vitales, pero hay comunidades que prácticamente desaparecieron y es
menester ayudar a la gente de éstas, lo que se convierte en acción prioritaria,
primaria, necesariamente urgente, y así lo debemos entender.
¿Es justo
el comentario que se hace sobre la reparación de rúas?
Pensamos
que es necesario estar pendientes, pero no siempre es justo lo que pensamos; en
este aspecto, insistimos: basta dar una vista a lo que hay en otros estados y
ver que las carreteras como que son cosa de segunda mano, siendo que hay otros
intereses primarios.
También
vimos mucha vigilancia, lo que realmente se agradece porque nos ofrece
tranquilidad a los que viajamos, y además, desalienta el incumplimiento de las
leyes: los que conducen a velocidades realmente inmoderadas e irresponsables
tienen que detener su ímpetu., lo que resulta favorable para todos.
Los
accidentes carreteros enlutan hogares y dejan una estela de destrucción muy
importante.
Rumbo a Aguascalientes,
encontramos carreteras de cuota que a veces nos duele pagar, sin embargo, la
calidad de los trabajos de conservación justifica el cobro y no tenemos más que
aceptar el pago, sin ningún problema, porque está en juego nuestra seguridad.
Tenemos
que aplaudir a quien se preocupa por ello, y hacer el señalamiento para quienes
no tienen idea de lo que es involucrarse en la función pública.
Las
carreteras, en Tamaulipas, tienen calificación aprobatoria, hay que
reconocerlo.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas