Parecen simples palabras pero significan mucho para todos aquellos que con tristeza ven como sus representantes populares actuales y los electos...
Por: Rosa Elena González26/07/2010 | Actualizada a las 22:01h
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Parecen simples palabras pero significan
mucho para todos aquellos que con tristeza ven como sus representantes
populares actuales y los electos para las próximas administraciones, brillan
por su ausencia cuando más les necesitan.
Triste ver como olvidan las promesas,
como les abandonan a su suerte en tiempos difíciles, como se quitan rápidamente
la careta de buenas personas y se muestran tal cual son, bueno, es un
decir que se muestran porque en realidad hay quienes ni siquiera aparecen en la
foto de un acontecimiento difícil, salvo en raras excepciones, como ha sido el
alcalde electo de Nuevo Laredo BENJAMIN GALVAN.
En los de hoy, que ya parecen muertos
políticamente, hablamos del caso de aquellos que soñaron con gobernar los
destinos de Tamaulipas y que aun tienen un compromiso con su pueblo, como
BALTAZAR HINOJOSA que mientras en su ciudad natal les llueve sobre mojado el
señor sin preocupación alguna prefiere pasearse en el extranjero.
La ciudadanía también se pregunta donde
están los que hace unos días andaban en las calles con la sonrisa de
oreja a oreja, las palabras dulces, y las buenas intenciones, se preguntan por qué
no corren así como corrieron a pedir el voto, quieren que ahora lo hagan para aminorarles
el sufrimiento por los estragos y secuelas de ALEX.
Se preguntan por qué no les importa que
la gente que confió en ellos se encuentre en estos días con el agua hasta el
cuello, que no les importe que hayan perdido sus bienes y que es en estos
momentos, cuando necesitan constatar las buenas intenciones de aquellos que las
pregonaron cuando se vendían como un dechado de virtudes y una mano amiga
para el pueblo, nadie aparece.
Por eso nadie confía en los políticos,
en estos momento el pueblo se da cuanta que efectivamente el interés tiene mil
caretas y se utilizan de acuerdo a las circunstancias, el ser humano tiene la
capacidad para aplicarlas todas, pero definitivamente los políticos se
especializan en ellas, tanto que hasta parece que toman cursos intensivos y se
convierten en maestros de los usos y formas de aplicación de las mismas.
Los políticos actúan y se colocan la
careta que mejor les acomode dependiendo de la situación que enfrenten, pueden
aparentar tener un interés y preocupación por la ciudadanía, tanto, que son
capaces hasta de convencer de sus buenas intenciones y se les ve por todas
partes repartiendo sonrisas, miradas un tanto coquetonas y un semblante de
buenas gentes, y también pueden aparentar dolor, sufrimiento, y todo lo
necesario para ganar un voto, donde no se les da fingir es en la tragedia
social, ahí nadie aparece.
Azules, verdes, tricolores, amarillos o
del color que sea siguen sin aparecer, no hay testimonio de que acudan a una
colonia o comunidad rural, ni siquiera para agradecer que la gente confiara en
ellos y les premiara con su voto, menos para entregarles una despensa o ya de
perdido una palabra de aliento.
Los ganadores desde ese momento ya
tienen una responsabilidad con la ciudadanía y los que perdieron a fuerza en
cada colonia y en cada ejido contaron con uno o dos personas que creyeron en
ellos y acudieron a las urnas para darles un voto de confianza, pero ellos
menos aparecen.
El caso es que todos, absolutamente
todos los personajes que abanderaron siglas partidistas contendiendo para
un puesto de elección popular, ganaran o perdieran, tienen una deuda que
cubrir, un compromiso que afrontar y una palabra empeñada que rescatar.
Claro, ya después de logrado o perdido
el objetivo por el cual fingían interés desmedido por su pueblo, ahora ya no le
necesitan, ya no les importa que los vean o no y como diría mi abuela ahora ya
no se les encuentra ni para remedio.
Los ganadores son los peores, porque
desde ahorita se va reflejando como es que le van a responder a la ciudadanía,
y los perdedores porque seguramente en los próximos años los veremos nuevamente
en la calle ofreciendo el cielo y las estrellas, prometiendo el oro y el moro
todo en el calor de otra campaña política, para luego hacerse como que la
virgen les habla en contingencias o momentos cuando la ciudadanía requiere de
su apoyo y ayuda incondicional.
La
situación es que desde ya la ciudadanía se da cuenta que todas fueron palabras
falsas, inducidas por conveniencia y es en el dolor de la tragedia cuando les
cuestionan a los políticos ¿Dónde estabas cuando el agua?
vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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