De no ser por la gran capacidad de los mexicanos para reinventarse así mismos y fingir de manera casi mágica, que su gobierno y sus políticos nos van a salvar, no podríamos explicar la gran capacidad, para hacer de las penas y su culto a la tragedia
Por: Eleazar Ávila21/07/2010 | Actualizada a las 22:56h
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De no ser por la
gran capacidad de los mexicanos para reinventarse así mismos y fingir de manera
casi mágica, que su gobierno y sus políticos nos van a salvar, no podríamos
explicar la gran capacidad, para hacer de las penas y su culto a la tragedia,
una oportunidad para dar vuelta a las páginas de todos los días y transformar
casi todo, en una permanente pachanga. Aquí en México en
pleno periodo vacacional, los balnearios empiezan a saturarse, los sitios
turísticos reciben a miles, ahora mismo en Tamaulipas las playas Bagdad, La
Pesca y Miramar permanecen en ascenso, sencillamente como si no sucediera nada,
como si no hubiera tantas cosas en la agenda y tomar las calles.
La inseguridad
nacional, los altos niveles de corrupción, un sistema judicial colapsado y un
permanente éxodo empresarial acosado, serían motivos suficientes como para que
las organizaciones civiles, tomaran los espacios públicos y pusieran un dique
al Estado Fallido que hoy padece La República, no obstante los esfuerzos que
las autoridades federales hacen para aceptar esaverdad pública.
Ese es el
realismo mágico con el que Gabriel García Márquez describe la movilidad social
latina y el por qué entre tantas cosas que pasan, el país que se consume cada
seis años, renace en la esperanza de un cambio. Y es que la agenda es larga.
Juárez, la frontera, el Congreso, sus partidos con su formato de club
empresarial, el inejercicio presupuestal, las cortinas de humo de Los Pinos que
nos tragamos, el fut bol chafa que aplaudimos todos y sin embargo México se
mueve.
Lento, demasiado
para las pretenciones de unos cuantos,muy despacio en comparación deotras naciones de similar conformación. En la solución de los conflictos
somos como la canción de la burrita, damos unos pasos pá adelante y otros
tantos para atrás. Simplemente si
revisamos la posición que tenemos en el índice de felicidad como nación, muchos
pensariamos que somos los campeones del mundo. En lo que va del año, en las
chiripas de la vida hemos platicado con las más distintas personalidades del
planeta. En fotos, en reuniones grillas o casualidades y todos aseguran amar a
México, incluso más que sus propias naciones por la gran capacidad que tenemos
aquí para festejarlo todo.
Para pasarla
bien, para armar la gran camorra de todos los días sin que nos pase nada, para
botar las normas, para evadir las reglas, para faltar a la ley y que todo se
resuelva en un deporte nacional que los supera todo.La amistad, las relaciones, los compadrazgos
y más que hacer de esta zoná unica.
Pues no, no somos
en eso tampoco los campeones. Nos ganan entre otros Vanatú (al Sur de
Australia), Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Cuba, Honduras
Guatemala, El Salvador y Saint Vicent en las Islas Granadinas… son más felices.
México ocupa el lugar 38.
Entonces. ¿Somos
felices o fingimos ser alegres?La
verdad no se van aponer de acuerdo los académicos, lo que si podemos, en un
coincidencia nacional, es seguir empujando en el sentido de la conveniencia de
dar un salto cualitativo, a pesar de los actores políticos que hoy vemos en la
tele, que escuchamos en la radio o que leemos en impresos perdonándonos la vida
y ofreciendo el camino al paraiso que no termina nunca por llegar.
En fin, que
difícilmente van a cambiar las cosas, por muy compungido que vimosa Felipe Calderón en los videos privados de
los afectados por los hechos en la Guardería ABC, donde incluso desesperado
intentó callar a unas de las madres de los 49 niños que fallecieron, víctimas
del sistema de seguridad social del país.
Qué terrible que
haya sucedido este hecho para sentar un precedente de mover la ley en el
sentido de endurecer la operación de seguridad en el sistema de guarderías.
Lo mejor de cada casa… Se acaba la administración sexenal y en en el mismo tono,
pero con mayor fragilidad los municipios deben estar al momento sufriendo la
gran pena de acomodar los números, para queel destino no les alcance y en ello, no creemos que alguna de las
administraciones de la entidad se salve. De Nuevo Laredo a Matamoros a Tula, la
misma capital, El Mante y hasta terminar en Tampico. A propósito, quien finalmente decidió consolidar su
proyecto personal desde el sector privado es el ex Director de Turismo de El
Puerto, Carlos Acevedo Hernández. Es hijo del hoy poderoso operador de medios
de la campaña Javier Duarte de Ochoa, quien se integró de manera definitiva
alesfuerzo que derivó con éxito el
trabajo del PRI en esta entidad. Ambos se guardan para sí, los proyectos
empresariales. Al ex gobernador rotario, lo vimos recientemente en las
páginas de los medios, al lado del gobernador de Coahuila Humberto Moreira,
luego de una coferencia magistral que ofreció en Torreón, Coahuila, pero bueno
esa es otra historia. OTROSI: Pasan los días y a tres semanas de que el Huracán
Alex azotó el noreste del país, Tamaulipassigue intensificando su esfuerzo en todos los frentes afectados.Incluso los terribles daños llamaron la
atención del mismísimo Embajador de los Estados Unidos Carlos Pascual quien
acudió a Matamoros para sostener junto con Erick Silva Santos además delas autoridades municipales y del Estado para
analizar los problemas de migración, empleo, inversión. 18 pendientes… Correo:eldebateequis@hotmail.com Twiter.- @eldebateequis
Eleazar Ávila
Columnista en varios medios de Tamaulipas y el país.
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