La vida nos lleva por un camino en donde las pruebas están enfrente, a la vuelta de la esquina; son obstáculos que impiden lleguemos a buen término...
Por: Melitón Guevara Castillo20/07/2010 | Actualizada a las 17:55h
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La vida nos lleva por un camino en donde las pruebas
están enfrente, a la vuelta de la esquina; son obstáculos que impiden lleguemos
a buen término un proyecto o que culminemos con éxito un sueño. Nos hacen
pruebas en la escuela; en el trabajo; en los deportes y, no se diga, en la
familia. Y las pruebas en la política no son la excepción. Las pruebas son un elemento para establecer si hay un
aprendizaje nuevo es suficiente para dominar un área, una especialidad. En los
cursos de capacitación acostumbran hacer dos tipos de pruebas: al principio de
curso, le llaman pretest; y uno más al final, para medir si se modifico nuestro
conocimiento, si hubo o no un aprendizaje. Las tareas de enseñar las realizan los profesores. Hemos
avanzado mucho en los perfiles. Hubo un tiempo, por ejemplo, que para ser
profesor de educación primaria bastaba con terminar la secundaria y luego ser
alumno del Instituto de Capacitación del Magisterio. Luego, tener que estudiar
la Normal. Al paso del tiempo, se pidió Preparatoria y la Normal se convirtió
prácticamente en Licenciatura. Por otra parte, además, para tener lugar (una plaza) en
la SEP no era complicado. Todos los que salían de las normales tenían asegurado
un lugar…claro, fuera de Tamaulipas la mayoría; unos llegaron a Querétaro,
otros aChihuahua, Oaxaca… y el calvario
para luego regresar a Tamaulipas, a su tierra. Las plazas, por otra parte, se
entregaban de padres a hijos o, de plano –cuentan- se compraban. De esto, hasta
Elba Esther Gordillo lo ha confirmado. Hoy ser profesor es más complicado. Primero tienen que
cumplir el perfil establecido por la SEP; luego, presentar un examen que, la
verdad, o está muy difícil o los sustentantes son mediocres, pues obtienen muy
bajas calificaciones. Y los que aprueben, según el rango de la calificación,
serán contratados para muy pocas plazas. En pocas palabras: no todos los que
aprueban el examen tienen derecho a la plaza… son muchos los tiradores y pocas
las plazas. Arnulfo Rodríguez, el líder de la Sección XXX, reprobó en
diversas ocasiones la prueba para ser el líder magisterial. Elba Esther también
ha reprobado exámenes: quiso ser lideresa parlamentaria y no la dejaron; quiso
ser lideresa del PRI y no la dejaron. Ahora, con su PANAL, solamente se cobra
facturas. Porque hay una realidad: los profesores pueden reprobar el examen de
ingreso; pero difícilmente reprueban el de permanecer bajo el yugo de la
“Jefa”. Con ellos, con los maestros, Elba sabe que tiene la fuerza para hacer
negocios políticos. Y como Arnulfo otros más han reprobado pruebas. En
política, aquí cerca, en Güemes tenemos que Raúl Blanco esta convertido en un
perdedor, ya reprobó dos pruebas políticas. Hace tres años perdió en la interna
priista; y de coraje, se fue al PAN y con los votos que se llego hizo que el
PRI perdiera la alcaldía. Ahora, en la elección pasada, Blanco fue el candidato
panista: la tuvo, como diría el Perro Bermúdez, la trabajo por tres años, con
el apoyo de la Presidencia municipal y perdió la elección. Lorenzo Morales
Amaro, un profesor, le demostró que sabe como pasar la prueba de las urnas. Es
la tercera vez que pasa el examen. La democracia, por ejemplo, también hace pruebas a los
partidos políticos, a los candidatos, a los órganos electorales y a la
ciudadanía. Pruebas de legalidad, de objetividad, de transparencia, equidad,
justicia para los órganos electorales y partidos políticos. Se mide con el
número de quejas, reclamos, impugnaciones que unos y otros hacen ante la
autoridad competente. La ciudadanía esta reprobada en participación
político-electoral, siendo vencedor por mayoría el abstencionismo, que rebasa
el 50%. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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