Egidio, dispuesto igualar a Cavazos, a Yarrington y a Eugenio
Las fichas del ajedrez político, caprichosas y movibles desde el 2011. Un reordenamiento de la pasarela política, de sus fichas y de sus piezas de ajedrez...
Por: Marco Antonio Torres de León14/07/2010 | Actualizada a las 08:48h
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Las
fichas del ajedrez político, caprichosas y movibles desde el 2011.
Un
reordenamiento de la pasarela política, de sus fichas y de sus piezas de
ajedrez, es lo que se preludia que ocurra en el PRI del próximo sexenio de
gobierno en Tamaulipas.
Es
más, se anticipa desde ahora que el Partido Revolucionario Institucional podría
ir perdiendo –desde este momento- poder y simpatía entre los tamaulipecos, si
no se mete desde el 1 de enero el “over drive”.
En
El Mante, para comenzar y en el escenario estatal para culminar, no se
presagian bienaventuranzas de tipo político; al menos no como se esperaba con
la asunción frustrada de RODOLFO TORRE a la gubernatura.
Y
cuya muerte dejó estupefactos a millones de personas en el mundo.
Empero,
ahora mismo se cree que para el PRI de Tamaulipas adquiere vital importancia el
papel que jugarán los operadores políticos y los asesores cercanos a Egidio
Torre;
Se
piensa que asesores con tendencia humanista le harán mucho bien al gobernador
electo Egidio.
En
otras palabras, se cree que a Egidio Torre le conviene a futuro tapizar su
gobierno con tintes claramente humanistas, que no populistas.
Sus
críticos más extremosos suponen que por lo pronto no se avisora un horizonte
bueno para el PRI de Tamaulipas, a no ser que el gobierno próximo le inyecte
mucho presupuesto al rubro del combate a la pobreza, a la defensa de los
marginados y a la justicia social.
Tras
la muerte de RODOLFO TORRE CANTÚ y tras el arribo de EGIDIO TORRE CANTÚ, su
hermano mayor, quien llega a ser gobernador electo como consecuencia de la
muerte del primero, se esperan cambios realmente sustantivos.
Incluso
los estilos de ambos, como es normal, son diferentes y la fe depositada tanto
en uno como en otro varió en forma considerable.
El
de ambos, entre la forma de ser de uno y de otro, se cree que existe –y
existió- un mundo de diferencia.
Aunque
ello no necesariamente tenga qué ser perjudicial para el Gobernador Egidio, ni
por lógica ni mucho menos por la fuerza.
Ya
lo dijo Egidio Torre, su mandato será sobrio, pero no duro ni severo.
En
cuestión de generación y de tipo de amistades también se supone –como es
normal- ambos eran distintos. Y habiendo sido hermanos, se miró claramente que
ambos fueron diametralmente opuestos en carácter y en formas de ser. Tanto así
que uno fue médico y el otro ingeniero civil.
Hasta
en ideologías se supone fueron distintos.
Uno,
el fallecido Rodolfo, era carismático y sociable; el actual es parco, serio,
unitonal hasta en su forma de sonreír.
¿Hay
pros y contras en esto? Puede ser. Pero no necesariamente es un asunto
definitorio ni contundente.
Entre
los puntos que tiene en contra se supone que destaca uno, y el hecho de que el
actual gobernador electo –Egidio Torre- estaba técnicamente retirado de
la vida política partidista así como también de la vida pública desde hace
cuando menos dos lustros.
O
sea, desde que fungió como alcalde de ciudad Victoria a la que llegó tras
asumir una suplencia.
Durante
más de 10 años se alejó de la vida política y se presume que tras haber
gobernado su municipio solamente un año y medio, en el fondo tuvo la espinita
de seguir bregando en el mundo de la política, para seguir ayudando desde la
trinchera.
Pero
su destino no era ese; al menos no hasta hace 15 días, cuando ocurrió lo que ya
todos saben.
Egidio
Torre asumió la alcaldía de Victoria cuando Enrique Cárdenas del Avellano buscó
ser diputado, hace algunos ayeres.
Ciertamente,
creó fama como proveedor y contratista de gobiernos de estados gracias a su
profesión de ingeniero civil y a sus excelentes relaciones.
Pero
volvamos al asunto estrictamente político y sus derivaciones.
La
de Egidio Torre Cantú es otra generación, se cree que son 10 o 12 años adelante
de la de su hermanito menor, como así lo llamó él emotivamente en aquél
inolvidable discurso frente a las exequias y honras fúnebres de cuerpo presente
que se celebraron en el Poliforum de Victoria, Tamaulipas.
El
suyo es también otro estilo completamente distinto al de aquél médico de 47
años que falleció apenas 15 o 17 días.
Ahora
bien, hay otros aspectos importantes que el PRI está considerando.
Para
hacer más llevadero y exitoso el mandato de Egidio Torre Cantú.
Se
cree que si EGIDIO TORRE no pone especial atención al rubro del desarrollo
social, a la dotación de despensas como lo hizo en su sexenio EUGENIO
HERNÁNDEZ; y que si no le exige a su gabinete buenos y humanistas
resultados, su gobierno corre peligro de venirse abajo en menos de un año.
Y
su popularidad también se vendría abajo, de pasada.
Tamaulipas
es un estado en constante desarrollo; y los analistas creen que conviene
mantener el mismo ritmo que le ha impuesto EUGENIO HERNÁNDEZ.
Ahora
bien, señalaremos otra cosa polémica.
De
hecho muchos psicólogos sociales reconocen que el perfil del gobernador electo
Egidio Torre no es precisamente el que más le conviene a todo político en
funciones.
A
saber le falta sonrisa espontánea, le falta actitud relajada y le estaría
faltando –en razón del corto tiempo que lleva como gobernador- la creación de
ambientes propicios para el ejercicio de una sana praxis política; praxis sana
que en estos tiempos vale mucho.
Pues
se cree que como en la vida, en política no todo es dinero, no todo es poder y
no todo es una cara bella y linda.
Es
más bien la mezcla exacta de todas ellas.
La
simpatía y el carisma –dicen- es como el asunto de traer dinero en el bolsillo,
no resuelve la vida pero cómo ayuda.
Aunque
no estaría de más una pequeña dosis de alegría el rostro de Egidio Torre Cantú,
dicen sus críticos; tampoco le caerían mal –a sus oyentes- unas cuantas bromas
y chistes salidos de su boca, aun y cuando en su entorno familiar han ocurrido
cosas impactantes donde el buen humor no es precisamente lo más justo.
Tamaulipas
ha sido históricamente gobernado por hombres con capacidades y perfiles
extraordinarios al menos en los últimos 3 sexenios.
Manuel
Cavazos Lerma, con su sombrero norteño, cinturón piteado y excelente oratoria,
además de ser chaparrito de estatura, como lo fue en su época Napoleón
Bonaparte, guardadas las debidas proporciones, aclarando.
Cavazos
Lerma tenía tintes de dictador de barriada y parecía olvidar sus orígenes de
campesino de rancho, cuando a la hora de fustigar a civiles que no le
simpatizaban, se trataba.
Luego
vino Tomás Yarrington, presumido y egocentrista pero también creador de estilos
para gobernar únicos. Lapidario y directo en cuanto al manejo del lenguaje en
el escenario se refiere.
Los
enemigos de Yarrington simplemente no existían; porque su mirada contra ellos
era profunda y serpenteante como lo es el de una víbora venenosa.
Fue
mordaz siempre y empleó el recurso del sarcasmo con magistral estilo. O sino
pregúntenle a JAVIER VILLARREAL TERÁN, en aquella época alcalde del Mante, a
quien con una frase lo elevaba al cielo y con otra lo hacía descender a los
mismitos infiernos.
Lo
mismo hacía con aquél alcalde de sus preferencias JESÚS MIGUEL ORTEGA GONZÁLEZ,
presidente municipal de González.
A
Tomás Yarrington nunca se le fue vivo ni uno.
Su
pasatiempo favorito –durante su sexenio- fue tumbar tortolitas desde el aire
hasta el suelo a como le venía en gana; era cuestión de su estado anímico si
prefería tumbarlas con resortera, con arcaica honda, con fusil o con macana.
Siempre
lo hizo de acuerdo a sus conveniencias y a como lo regía la luna.
Sus
enemigos por eso no querían ni aparecerse en eventos donde estuviera Tomás
Yarrington Ruvalcaba.
Se
cree que TOMÁS YARRINGTON sigue presumiendo de contar con visión de altos
vuelos.
Y
parece que lo confirman sus constantes apariciones en algunas redes sociales
como son Facebook, Twitter y en algunas de sus estaciones de radio, desde donde
gusta enviar mensajes extraños que su cúmulo de adoradores captan e interpretan
a su modo de inmediato.
Vámonos
al otro, al último de los mandatarios del tiempo presente.
En
el 2004 arribó al gobierno de Tamaulipas el último de los Mohicanos, Eugenio
Hernández Flores, quien con una proverbial pésima oratoria pero con un excepcional
carisma hizo lo que pudo para dar progreso a Tamaulipas.
Hoy
está a escasos cinco meses y días de irse a casita a descansar.
Se
cree que Eugenio Hernández aprendió a ser un triunfador en la política gracias
a su sentido práctico de hacer política partidista.
Sus
críticos lo llaman acedamente un priista empanizado, el más panista de los
gobernadores actuales; sus defensores –por el contrario- lo consideran muy
hábil para meterse entre panistas del gobierno federal y lograr aterrizar así
beneficios y millones de pesos a Tamaulipas.
El
fin justifica los medios, diríase.
Sentido
práctico de hacer política.
Lo
único que sí queda claro es el respeto que a EUGENIO HERNÁNDEZ le tuvo
FELIPE CALDERÓN en el rubro de estados ganados, perdidos y arrebatados en este
2010.
Pudiendo
haberse creado en Tamaulipas una alianza entre PAN-PRD para confrontar al PRI y
tratar de arrebatarle el poder, Los Pinos optó por no tocar el terruño de
Tamaulipas.
Fue
ganado por el PRI con amplia ventaja.
Puestas
así las cosas sobre la mesa, no resta sino desearle a EGIDIO TORRE CANTÚ la
mejor de las suertes en el sexenio que está por venir.
El
tiempo llegó muy pronto para la familia priista; pero algunos le recomiendan al
gobernador electo EGIDIO TORRE que viaje a los 43 municipios para sostener un
pronto acercamiento con las bases y lo ayuden a conocer a fondo la problemática
que sufre cada región.
Pero
esto no son sino sanas recomendaciones y buenos y sinceros deseos.
Lo
real es lo que él ha decidido.
Y
la decisión que él ha tomado, ya sea retirarse de Tamaulipas antes de asumir el
mandato, estudiar a fondo desde allá lo que sobrevendrá en materia de
desarrollo y justicia para su entidad, es lo que sucederá. Es lo que al fin de
cuentas importa.
Hasta
mañana.
Email: marco-de-leon@hotmail.com
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