El Anzuelo...
La caballada está más flaca que una cabalgata en Villa de Casas
por El Fisgón
En su partido ya le han hecho el feo, sus amigos alcaldes le sacan la vuelta, su gente, a la que tanto ayudó y llevó a la presidencia municipal, no quieren saber nada de él
Por: Gastón Espinosa Glz
No picha, ni cacha, ni deja batear.
En su partido ya le han hecho el feo, sus amigos alcaldes le sacan la vuelta,
su gente, a la que tanto ayudó y llevó a la presidencia municipal, no quieren
saber nada de él.
Con pose de galán tele novelero, el presidente municipal se quiso comer el
mundo, emberrinchado porque no le cumplieron con la candidatura para su amigo
tesorero, jugó la contra, le dijo a los suyos que estaban en libertad para
apoyar a quien desearan… y mucho mejor si era por su pariente.
Mientras sorteaba problemas familiares, el alcaldito se daba tiempo para
fraguar la salida de alguna parentela de la nomina municipal, para irse a
apoyar al PAN.
La cosa iba bien, el ruido que generaba la salida de las féminas de la
presidencia municipal, despertó el interés general, ya que una de ellas maneja
los programas sociales a su antojo. “Que
se friegue el partido, por eso debieron poner a mi candidato”, se le oyó decir
en una de su acostumbradas fiestas, “ese candidato que aventaron no nos
garantiza nada, no respeta la palabra”.
La primera autoridad del municipio no se veía ni tantito acongojado, no peleo
posiciones en el cabildo y menos puso a sus colaboradores a chambear por el
partido. Todo era su voluntad, el rey ya ni siquiera se presentaba en la
presidencia municipal, y hasta restó importancia al hecho de que le taladraran
el edificio a plomazos.
Y en efecto, la campaña del candidato priista no levantaba, apenas iniciaba la
contienda y se pronosticaba un descalabro, pero eso no paso desapercibido para
la gente del entonces candidato Rodolfo Torre Cantú.
Torre apapacho a su amigo candidato, le dio consejos, y le envió equipo humano
para apuntalar u proyecto, y ante todo no le saco vuelta al asunto, tan pronto
pudo dialogar con el alcalde rebelde, le dejó las cosas en claro. De la
encerrona solamente dos testigos. Hubo reproches y reclamos airados al Don
Juan. Su teatro se le cayó, no pudo desmentir sus deslealtades al partido.
Pero el regaño valió la pena, si bien su trabajo ya no fue determinante, sirvió
para que dejara de meter sus manos contra el PRI, y si no ayudaba de perdido no
estorbara. La ayuda de Torre fue sin duda grata, refrescante, y necesaria. El
partido, al que tanto le entregó apabulló en el estado, y sobretodo triunfó en
esta tierra donde el terco alcalde quiso hacer de las suyas.
Hoy, el alcalde electo llora al recordar a su amigo Rodolfo, a su candidato, el
que le echo la mano cuando más lo requería, el que metió en cintura a un
desleal, el que puso en su lugar al patán del Bernal.
Para mí lo mejor?
Si quieres para mí lo mejor, no pongas funcionarios
comprobados en la ineficacia y la corrupción.
Si quieres para mí lo mejor, no pongas en Obras Publicas a constructores.
Si quieres para mí lo mejor, trae empresas serias, no aventureras.
Si quieres para mí lo mejor, no gastes el recurso del pueblo en un sindicato
obsoleto e inoperante.
Si quieres para mí lo mejor, no les des chamba a los que tienen años de estar
viviendo del erario.
Si quieres para mí lo mejor, no satures la nomina municipal con aviadores y
esposas de amigos.
Si quieres para mí lo mejor, no te vayas del Mante en los momentos difíciles y
menos cuando termine tu gobierno.
Si quieres para mí lo mejor, regrésanos la ciudad que nos robaron.
Respuesta inmediata:
Aun y cuando gratuitamente le quisieron armar un san quintín por el asunto de
la inundación del fraccionamiento
“Jalisco”, el delegado regional del ITAVU, Héctor Raúl García González, desactivó
una potencial bomba. Lejos de echar culpas, el funcionario acudió con los
vecinos a conocer la gravedad del problema, enterándose de primera mano que la
basura que los propios habitantes acumulan en este lugar ocasionó que el
drenaje colapsara.
Sin reproches de ninguna especie, gestionó ante sus superiores la ayuda
inmediata para estas familias que perdieron colchones y muebles, razón por lo
cual personal estatal y federal le dieron la responsabilidad de coordinar el
apoyo para esta zona.
García González hoy es visto con agrado en este sector, demostró con hechos que
tareas de gestión social son pan comido, quienes pretendieron hacerlo ver mal,
hoy se tragan su amargura. No por algo hasta se la pasa riendo con todo mundo.
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