Tampico lo ganó el PAN con Magdalena Peraza Guerra; Río Bravo también debió ganarlo el PAN pero el PRI se lo arrebató a JUAN DIEGO GUAJARDO luego que sus mapaches cometieron trampas infantiles pero eficaces
Por: Marco Antonio Torres de León10/07/2010 | Actualizada a las 20:24h
La Nota se ha leído 2973 Veces
Tampico
lo ganó el PAN con Magdalena Peraza Guerra; Río Bravo también debió ganarlo el
PAN pero el PRI se lo arrebató a JUAN DIEGO GUAJARDO luego que sus mapaches
cometieron trampas infantiles pero eficaces; las mismas trampas en que cayó el
candidato del albiazul, Diego Guajardo.
Ahora el caso se transfirió al TRIFE desde donde se resolverá.
Se cree que cabe la posibilidad de que el TRIFE ordene nuevas elecciones en Río
Bravo; pero estas posibilidades estarían siendo muy remotas.
Ahora bien, si el PAN tiene en sus manos las pruebas, cabe tal posibilidad. Les
guste o no les guste a sus enemigos.
A menos que Río Bravo se haya catafixiado por la victoria que ocurrió en
Tampico, pues por esos días el PRI andaba que no lo calentaba ni el sol y
andaba como Satanás anda en el infierno, con la cola caliente.
Fue tal el coletazo que provocó la ira de los mapaches ladrones del PRI,
quienes se le fueron a la yugular a JUAN DIEGO GUAJARDO, que nada debía. Ahora
tendrá qué irse a casita.
Altamira fue otro caso donde el PRI demostró que no sabe perder; y que si de
guerra sucia se trata, no hay quien le gane.
Pero allí no tiene la culpa el PRI.
La tienen los que se dejan.
Desde un principio se descubrió que había una acción ordenada desde el estado
para contener a GENARO DE LA PORTILLA, el ex cacique, a costa de lo que fuera.
No porque Genaro fuera a ganar las elecciones, sino para evitar que éste se
aliara con JOSÉ LUIS VARGAS El Chilero, quien comió puro chile; acabó por
volver a sus parcelas con la cola entre las patas.
JOSÉ LUIS VARGAS no demostró capacidad de unificación, ni ganas de derrotar a
PEDRO CARRILLO, a pesar de que teóricamente estaban dadas las condiciones para
que Genaro de la Portilla volteara a ver al PAN y hacer
ambos un pacto.
Posiciones a cambio de ayuda.
Podían haber hecho una coalición de facto que les pudo redituar mejores
dividendos.
Así
que José Luis Vargas no tiene porqué quejarse.
En Mante se dio un fenómeno sorprendente en la lucha entre el PRI y el PAN.
El ganón fue el tricolor, quien limpiamente ganó con insuperable ventaja al
Partido Acción Nacional a razón de casi 2- 1. Ni para donde hacerse.
Arrasó el huracán tricolor.
¿La razón? El arrastre de HUMBERTO FLORES DEWEY y su excelente perfil de
político sano e independiente; quien por cierto no alimenta problemas de
ninguna clase, porque nunca ha cometido el error de relacionarse con viejos y
vetustos grupos políticos.
Así que el elector mantense nunca tuvo problemas de duda para salir a votar por
él.
Y eso que aquí los grupos predominantes y tendientes a vivir de la fama
sempiterna se dan como en racimo de uvas. Aunque no valgan ni un centavo. Ni
aporten al PRI nada interesante.
Existen grupos nocivos como el de Los Villarreal, Los Tinos Sáenz, Los
Castellanos, Los Pedraza, los seguidores de Manrique. Todos unos buenos para
nada.
Los mismos que son inútiles a la hora de decidir por quién votar. No deciden
una elección ni trascienden.
Porque en Mante quien decide es la ciudadanía, la población civil, entiéndase
así.
HUMBERTO FLORES igualó los 29 mil votos conseguidos por JOSÉ LUIS CASTELLANOS
hace seis años.
Por su parte, RIGOBERTO RODRÍGUEZ logró sumar 31 mil votos para diputado local;
pero se cree que Rigo hizo alianzas importantes con grupos políticos del PAN en
Antiguo y Nuevo Morelos, quienes al final de cuentas decidieron cruzar el voto
el 4 de julio.
En los dos Morelos lo que le importaba a la ciudadanía era que ganaran sus
candidatos locales a alcalde, PEPE NÁJERA por Nuevo Morelos y ARTURO IBARRA
TORRES por Antiguo Morelos.
Con eso se conformaban.
Ni JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO ni JOSÉ LUIS CASTELLANOS les importaban un comino.
Y así fue.
Lo que aconteció en el caso JOSÉ LUIS CASTELLANOS, candidato del PAN a diputado
local dejó muchas lecturas con sabor a traición.
Resulta que en aquéllos lares JESÚS ZERMEÑO GONZÁLEZ, amigo personal de JOSÉ LUIS
CASTELLANOS tiene muchos negocios; y algunos más de sus negocios están en vías
de concretarse. Por promesa, por votos, por compromiso, por lo que sea.
Zermeño González está a punto de abrir una gasolinera en Nuevo Morelos, porque
el fallecido candidato del PRI Rodolfo Torre Cantú así se lo ofreció.
Lo prometió públicamente en Nuevo Morelos.
Es histórica la aflicción que sufren los nuevo-morelenses por falta de
gasolinera.
Porque al estar asentado el pueblito en medio de dos enormes sierras y montañas
de la Sierra Madre Oriental, sus pobladores sufren aislamiento en muchos
renglones.
Entre ellos por falta de combustible.
Muchas veces sus vehículos se quedaban sin gasolina en plena bajada. O sus
coches se quedaban varados en plena sierra escarpada, mientras iban en ascenso.
La más próxima gasolinera está situada en El Naranjo, pero hay qué viajar 18
kilómetros al poniente para ir a cargar tanques.
A JESÚS ZERMEÑO –amigo de JL Castellanos- se le ofreció que si apoyaba al PRI
en Mante (Zermeño es del Mante) y si daba la espalda al ya panista JOSÉ LUIS
CASTELLANOS, su futuro empresarial mejoraría sobremanera.
Desde entonces siempre se le vio cerca de las fórmulas del PRI, ya no digamos
cerca de HUMBERTO FLORES, pero sí muy cerca de RODOLFO TORRE, de FERNANDO
TELLEZ DELGADILLO, de ALEJANDRO GUEVARA y de SERGIO GUAJARDO MALDONADO.
Lo que ocurrió el 4 de julio fue una demostración que Zermeño ordenó a su gente
salir a votar por RIGOBERTO RODRÍGUEZ, candidato del PRI, y no por JOSÉ LUIS
CASTELLANOS, su ex amigo.
Quien tuvo que conformarse con una sumatoria de apenas 17 mil sufragios a
favor.
Otra cosa, un dato bastante curioso y anecdótico es que José Luis Castellanos
hace 6 años no perdió ni una sola de las casillas de El Mante, el día de las
elecciones.
Esta vez, el 4 de julio trágico, las perdió todas.
No ganó ni una sola.
No olvidar que hace 6 años JOSÉ LUIS CASTELLANOS fue compañero de fórmula de
EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES para gobernador y de PEPE DE LA TORRE (XIX Distrito)
para diputado local.
Aquélla ocasión JL Castellanos llenó las urnas con votos a su favor.
Esta vez el priismo le dio la espalda.
A ANUAR JOBI HAGE también.
El acendrado panismo hipócrita también acabó yéndose del PAN al PRI ques´que
porque los principales del PAN elegían a ANUAR JOBI como candidato; entre otros
se fueron El Borrado, el ex alcalde UBALDO GUZMÁN QUINTERO, CARLOS VILLARREAL
SALAZAR y muchos más; que solo apoyan al PAN cuando les conviene.
Así son las cosas. Ni modo.
Por cierto, se especula que ANUAR JOBI volverá a ocupar el cargo de contralor
del IMSS en Tamaulipas, cargo que dejó para venirse de candidato, teniendo con
JESÚS NADER el apoyo necesario.
Habrá qué esperar.
A JOSÉ LUIS CASTELLANOS por su parte, no faltan los especuladores que lo ven
ocupar un cargo –en breve- en una dependencia federal de Tamaulipas, cargo con
adeudo y facturación al PAN.
Si bien le va.
Y es que de no ser así, JL Castellanos perderá no solo habría perdido las
elecciones del 4 de julio, sino también su futuro político completo.
Entonces sí, diríase que es ahí donde la puerca torció el rabo.
Adiós a JOSÉ LUIS CASTELLANOS del PRI y del PAN. Habría cavado su tumba
política para siempre.
Así es la política. Aunque en esto no estarán muy de acuerdo ANTONIO MARTÍNEZ
TORRES ni ALVARO GARZA CANTÚ, ex priistas que luego se volvieron perredistas.
Y acabaron volviendo al redil del PRI. Y siguen tan cínicos como siempre.
Para llorar.
Porque el pasado priista de José Luis Castellanos es parte de la historia.
Ahora si el ex priista mantense quiere hacer carrera deberá hacerla en el
Partido Acción Nacional.
Por lo pronto metió a cuando menos tres regidores al próximo cabildo del
Ayuntamiento. A RUBÉN CASTELLANOS, a NORMA CISNEROS y al parecer a CLAUDIO
SALAS.
Este último no es seguro, por ir situado en la posición 10 o 12; pero los dos
primeros, Norma Cisneros y Rubén Castellanos ya aseguraron boleto por los
próximos 3 años.
Por
su parte, el PRI –en el rubro de la alcaldía- se llevó todo.
HUMBERTO FLORES DEWEY se prepara para gobernar a conciencia al Mante. Y para
ello está armando su mejor equipo.
Es un excelente ser humano, trabajador a carta cabal y sobre todo un político
sin vicios.
Tuvo que luchar mucho para librarse de traidores que le apostaban a apoyar a
JESÚS ZERMEÑO. Lo bueno de Humberto Flores fue que nunca dependió de ningún
grupo político.
El médico odontólogo fue siempre un todólogo que aprendió a hacer de todo. Con
poco hizo mucho. Y siempre fue un caballero; él fue su mejor publirrelacionista
cuando apenas arrancaba la campaña preelectoral interna del PRI.
Se ocupó de perfilarse con total limpieza. Acabó derrotando a sus enemigos y
hoy ya es alcalde electo. Falta esperar a que llegue su ciclo, el 1 de enero de
2011.