Este miércoles, en reunión con el presidente Felipe Calderón Hinojosa, celebrada en la ciudad de Matamoros, el gobernador de Tamaulipas Eugenio Hernández Flores dio cuenta del estado que guarda la entidad respecto al mal tiempo...
Por: Carlos Santamaría Ochoa08/07/2010 | Actualizada a las 17:23h
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Este miércoles, en reunión con el presidente
Felipe Calderón Hinojosa, celebrada en la ciudad de Matamoros, el gobernador de
Tamaulipas Eugenio Hernández Flores dio cuenta del estado que guarda la entidad
respecto al mal tiempo y los estragos ocasionados por las intensas lluvias que
se han dejado sentir, la tormenta de la semana pasada y los desmanes de la
presente, que han llevado a miles de paisanos a perder sus pertenencias… y su
esperanza.
Sin embargo, Eugenio le
dijo al presidente que estaba la entidad en calma y en control; mucha gente
critica la frase, sin embargo, no podemos decir que ha habido un mal trabajo
por parte del gobierno tamaulipeco, ni de las instancias de Protección Civil.
Hemos visto un buen
número de cuadrillas trabajando, gente voluntaria y del gobierno en sus tres
instancias, buscando aliviar la situación de la gente damnificada. Claro es que
siempre hay quien se queja y pretende sacar beneficio extraordinario o político
a estas causas.
Hay quienes se dedican a
desprestigiar al gobierno en un afán desmedido por hacerse notar y por querer
llevar agua al molino de partidos políticos de oposición o grupos que siempre
están quejándose hasta por que la mosca vuela chueco.
Entendamos: las
desgracias naturales vienen sin aviso, sin pedir permiso y los estragos que
ocasionan no los manda nadie, ni siquiera el Peje, pues, para que quede muy
claro.
Y no es humanamente
posible que esté la gente de gobierno en todos los puntos de la geografía donde
se registran daños: simplemente es imposible, porque cuando están, por ejemplo,
auxiliando a los hermanos del municipio de Hidalgo que han tenido una gran
desgracia, los de Padilla quieren agua potable o que les restituyan el servicio
de energía eléctrica, al mismo tiempo que en San Nicolás piden despensas o
láminas de cartón, porque han quedado sin techumbre para pasar la noche.
Todas estas cosas fueron
hechas del conocimiento al presidente Calderón, y claro, en un afán que todos
conocemos, han dicho las autoridades federales que “no nos dejarán solos” y que
“su” gobierno estará pendiente.
Entendamos: Calderón no
tiene gobierno propio, ya que él surge de una elección constitucional, apoyado
por un partido llamado Acción Nacional, de derecha, que logró el triunfo
gracias a la labor que desde el mismo Palacio de Gobierno llevó a cabo un señor
de apellido Fox, y que llegó ahí por una muy buena campaña que realizó durante
seis años, y se combinó con una muy mala elección por parte del partido Revolucionario
Institucional.
Felipe Calderón fue
investido como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, y es
el presidente de unos 110 millones de personas que hemos tenido la maravillosa
fortuna de nacer mexicanos. Pero NO ES únicamente el presidente de los panistas
o de un cierto grupo, y su obligación como tal, es gobernar para todos, sin
distingos ni limitantes.
Se debe a una elección
democrática que todos avalamos menos los del PRD que se opusieron y se siguen
oponiendo, llamándole “espurio”, pero negociando candidaturas con él y sus
seguidores, así de ilógico.
Felipe Calderón vino a
la entidad y visitó Nuevo León para conocer el grado de desastre que dejaron
las lluvias y vientos que en forma por demás inmoderada tuvimos que aguantar
por espacio de varias horas y días.
El presidente de México
ha supervisado las acciones que llevan a cabo algunas dependencias federales, y
ha conocido de lo que hacen los gobiernos de ambas entidades. Nada
extraordinario: para eso se le paga y para eso es el presidente de todos,
entendamos bien lo anterior.
Molesta mucho leer
cuando dicen: “mi gobierno”. Insistimos: han llegado los que nos gobiernan
gracias a nosotros los que sí votamos, y no tienen nada de que posesionarse
como algo individual, menos el gobierno que es de todos y para todos.
Por ello, descalificamos
la acepción que emite el señor Calderón a cada momento, entendemos que esté
pendiente porque es su función, y aplaudimos, no a las autoridades que están
haciendo REALMENTE su trabajo, sino a los voluntarios, los que sacan de su
chequera para comprar una lata o una caja de papel higiénico y la llevan a los
centros de acopio, donde realmente se necesita la solidaridad de todos.
Aplaudimos a aquellos
tamaulipecos solidarios que vemos en las cajas registradoras de la tienda
Sam’s comprando paquetes de botellas de agua, de latas de comida, de
papel sanitario, jabones y enseres para el aseo, y que todo lo destinan a sus
iguales en desgracia.
A ellos, sí los
aplaudimos, porque nadie de nosotros tiene una obligación profesional para
ayudar a los otros, sino que es una obligación del corazón, solidaria y sentida
que vemos reflejada en las mesas de los muchos centros de acopio.
No importa quién se pare
el cuello para decir: “yo traigo tantos víveres”, lo que importa es que llegue
a los que le necesitan.
No deje de ayudarnos,
por favor, es muy importante su apoyo.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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