Dicen que después de las tormentas viene la calma, pero al paso de Alex no ocurrió tal situación, fue la excepción que confirmó la regla, después de la tormenta ...
Por: Rosa Elena González07/07/2010 | Actualizada a las 22:57h
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Dicen que después de las tormentas viene la calma, pero
al paso de Alex no ocurrió tal situación, fue la excepción que confirmó la
regla, después de la tormenta no viene la calma, viene un intenso trabajo. Esta tormenta de verano trajo mucho movimiento pero igual
mucho trabajo en conjunto para evitar la resaca que pudiera ser fatal, y que
los estragos y las consecuencias llegaran a ser lamentables. El caso es que a los victorenses nos pegaron dos
seguidos, el primero un huracán de sentimientos, que dejó corazones rotos, una
enorme tristeza, lágrimas a raudales, emociones encontradas, desesperación,
necesidad de olvido y frustración. Luego la madre naturaleza se reveló y mostro su poder
para recordarnos que ella, y solo ella, es quien puede decidir sobre la
modificación o seguimiento de sus ciclos, nos castiga por el daño que le hemos
causado a la que tanto nos ha dado solo esperando cuidado y respeto… entonces
al día siguiente de la tormenta no siempre llega la calma. En este caso al paso de Alex quedó el desastre, las
copiosas lluvias reblandecen los senderos y descubren todos los defectos de las
planeaciones de las ciudades y sus contracciones, los ríos enfurecidos
arrastran todo en busca de su cauce natural que fue modificado y eso trae
serias consecuencias, pérdidas millonarias y en ocasiones puede ocasionar hasta
tragedias humanas. En fin, muchas son las consecuencias después de las
tormentas y muchos se quieren colgar hasta de la desgracia aunque no sean capaces
de hacer nada para contribuir en forma directa o indirecta a la restauración de
los daños, o por lo menos apoyar para evitar mayores problemas con las secuelas
de dichos desastres. En vano fue el esfuerzo de la propia naturaleza para
decirnos que debemos estar unidos y ser solidarios, sin intereses económicos,
sociales o políticos, solo por la satisfacción de ayudar, pues las manos y
brazos de la gente responsable y dispuesta hacer frente a las contingencias,
son insuficientes, ahora parece más grande el poder natural. Ante una contingencia natural no solo las instituciones
gubernamentales tienen la obligación de ayudar sino la comunidad en general en
un acto de humanidad debe contribuir a ello. Con el huracán ALEX el gobierno de Tamaulipas encabezado
por EUGENIO HERNANDEZ FLORES trabaja las 24 horas atendiendo a los municipios
afectados y considerados como zona de desastre, fueron 13 los refugios
instalados y que atendieron a 4,550 personas, además se evacuaron e instalaron
en lugares seguros a 10,130 personas, se entregaron 4000 colchonetas, 15,118
cobijas, 23 mil 220 despensas, 11 mil 390 botellones de agua, y los recorridos
de vigilancia de las márgenes de los ríos son permanentes. La coordinación es estrecha entre las diferentes
instituciones de auxilio, salud y asistencia social, el Ejército Mexicano
aplicó inmediatamente el plan DN-III-E, y la naturaleza continua con su azote. Hoy después de la tormenta no viene la calma, sigue la
valoración de los daños, y luego tendrán que venir las fumigaciones para evitar
el mosco transmisor del dengue, se debe hacer la restauración de los hogares,
los desazolves y desagües para terminar con las humedades y evitar posibles
enfermedades. Además se tiene que continuar con el trabajo de
colaboración, esfuerzo y mucho sentido de humanidad para ayudar a nuestros
hermanos damnificados, para ayudarles a que la recuperación sea más rápida y
que el tiempo de espera sea menos para que llegue la calma. Los estragos por fenómenos naturales con ayuda y
voluntad tienen solución y se pueden reparar los daños, siempre y cuando
no se tengan pérdidas humanas, lo demás se construye nuevamente. Si, a diferencia del huracán que también nos golpeo la
semana pasada, ese todavía nos deja secuelas emocionales, nos marcó para
siempre la vida y todavía se sufre, lo material y económico tiene
remedio, el corazón tarda mucho más en recuperarse… ya lo verá que después de
la tormenta no siempre llega la calma. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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