Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Durante 17 días viajó en el lomo de “la bestia”, desde la frontera con Guatemala hasta Nuevo Laredo.
Es Julissa Yolanda Reyes, de 17 años, originaria Tocoa Colón, Honduras con la intención de cruzar a los Estados Unidos.
“Durante viajé no me pasó nada y me vine acá", relató.
Venía embarazada, de su segundo hijo, con la creencia de que le sería más fácil su estancia legal en la Unión Americana.
Mario Guerra Leal, coordinador del CAMEF, informó que "hay un mito ahí de que Estados Unidos o las autoridades migratorias están dándole facilidades a los hondureños“.
Fue arrestada por agentes de la Patrulla Fronteriza, deportada a territorio mexicano y entregada en custodia al Centro de Atención a Menores Fronterizos (CAMEF) del DIF-Nuevo Laredo.
“Es el primer caso que se registra aquí, en el centro de CAMEF, a nivel Tamaulipas. Una menor que ingresó, venía en estado de embarazo y dio, a raíz de su estancia aquí, luz a un menor", refirió Guerra Leal.
Pero ocurrió el parto.
Y en el Hospital General nació un bebé varón, con un peso de 3 kilos 600 gramos y midió 54 centímetros.
“Gracias a Dios me han trato bien, me han dado todo" , dijo la joven madre.
En buen estado de salud, Julissa dijo que durante su travesía por territorio mexicano personas altruistas le dieron alimentos y ropa.
Los médicos esperan que la joven madre y el pequeño Yordi, como lo nombrará, estén en condiciones para que el Instituto Nacional de Migración proceda al envío a su país natal.
En este año se ha disparado la presencia, en la frontera de Nuevo Laredo, de niños y mujeres migrantes, especialmente de Honduras cuya gran mayoría viajan con hijos o embarazadas, reporta la Casa del Migrante Nazareth.