Hay momentos en que es necesario elevar una plegaria, hay momentos en que tienes la obligación de hacer un alto en el camino, reflexionar y analizar cada ...
Por: Rosa Elena González19/06/2010 | Actualizada a las 22:34h
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Hay momentos en
que es necesario elevar una plegaria, hay momentos en que tienes la obligación
de hacer un alto en el camino, reflexionar y analizar cada una de las etapas de
tu vida, desechar lo que te hizo daño y quedarte con lo bueno, aprender a ser
feliz.
Olvidarte de
rencores que solo te entristecen el alma, te consumen el espíritu y te minan la
existencia, siempre hay un porque vivir, un porque soñar, un objetivo que
lograr y un mañana lleno de satisfacciones que esperar.
Esa ilusión es la
que no debemos permitir que se nos termine, que se oscurezca o que nos la
roben, habrá momentos en los que sientas que te estás quedando sin nada, que te
están quitando hasta el respiro y te llenas de intranquilidad, de miedo y te
aterroriza pensar en el futuro incierto, en que pasara mañana.
La vida diaria
nos enseña que siempre se debe pisar en suelo firme, si tropiezas levantarte
con la cara en alto, con la figura erguida, volver a mirar el alba, ilusionarte
y luchar por lo que deseas, con la plenitud que solo te da un espíritu
tranquilo que sirve de estimulo para el impulso de tus sueños.
De la misma
tenemos que defender nuestros derechos y uno de ellos es ser feliz y que nadie
nos robe nuestra tranquilidad, nuestra escancia, ni estruje nuestros corazones
y envilezca nuestra alma.
Con tranquilidad
puedes ver a través de la noche más oscura y encontrar un claro de luz, puedes
escuchar esos murmullos que se convierten en frases llenas de sabiduría,
encontrar una mano que te de la fuerza necesaria para soportar las embestidas
de la propia vida.
Buscar y forjar
tu propio destino, nadie lo hará por ti y éste no llegara solo, tienes que
caminar para encontrar los materiales necesarios para ensamblar los bloques que
irán dando forma al destino que tu deseas construir para llegar a un final
feliz.
Si los materiales
son sólidos serán de gran fortaleza y durabilidad, si son huecos se derrumbaran
con cualquier ventisca, las cosas fáciles se van con mayor facilidad y en su
desastre te arrastran sin remedio.
Hay quienes
aseguran que la felicidad no existe, que la felicidad es efímera, un espejismo
o circunstancias de momentos, otros dicen que no hay felicidad completa que
siempre queda algo pendiente, siempre falta un eslabón que cierre el circulo completamente,
pero también hay quienes aseguran que se puede ser inmensamente feliz cuando se
encuentra la tranquilidad, la protección que te da las buenas acciones, cuando
se actúa de manera correcta, cuando el alma se mantiene limpia.
En realidad cada
quien forja su propio destino, o contribuye a su destrucción, cada quien es
responsable de buscar su felicidad y tener la seguridad de que esta no siempre
se encuentra en las cosas materiales o el poder, sino que también está en la
estabilidad, la armonía con todo lo que te rodea y la tranquilidad de tu alma, el
propio ser humano es quien construye su vida o la derrumba con sus acciones que
se convierten en sus desgracias.
Seriamos más
felices y tendríamos más paz si siempre se mirara el reflejo del alma, se escuchara
con los sentidos, aprendiéramos a palpar
las emociones, a guisarnos por el corazón, tener la sensibilidad para
comprender la razón para tener el perfecto equilibrio entre, los sentidos, el
alma, el corazón y la razón, que todo te llene el espíritu y la vida la vivas
plena de alegrías, emoción, amor y devoción.
Por lo pronto en
tiempos difíciles, no nos queda más que elevar una plegaria y pedir a DIOS que
ilumine a quienes tengan que velar por nuestra tranquilidad para poder sonreír
nuevamente y que cada quien viva su vida, que deje vivir a los demás, que
podamos soñar con un mundo lleno de bondad, escuchar el aire, mirar sus
virtudes, desecha temores, recoger anhelos y échalos a volar, que vuelen
tan alto que sean capaces de alcanzar el cielo y regresen para brindar la
fuerza requerida y luchar por lo que en realidadqueremos lograr, una vida plena y que nadie
nos la quiera robar.
vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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