El tiempo avanza y el deseo se posterga, por ello una noche decidido no dejar pasar la vida y salió, era casi de madrugada y sigilosamente se levantó ...
Por: Rosa Elena González17/06/2010 | Actualizada a las 23:12h
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El tiempo avanza
y el deseo se posterga, por ello una noche decidido no dejar pasar la vida y salió, era casi de
madrugada y sigilosamente se levantó de su cama, iba a encontrarse con su nueva
aventura en busca de satisfacer sus deseos.
Llego al lugar de
la cita, le aguardaban ya para dar inicio a sus encuentros, lentamente comenzó
a despojarse de lo que no le hacía falta, lo que le sobraba se lo quito de
encima para entregarse por completo hasta lograr su objetivo.
Así daba inicio
el ritual, con música suave que les invitaba a seguir adelante, y poco a poco
comenzaba el movimiento, comenzaba la aventura, comenzaban a acelerarse los
corazones al momento que ponían todas sus ganas y toda su pasión.
Los cuerpos
desesperados se movían vertiginosamente al ritmo y compás del corazón, en ese
momento dejaban de pensar en los demás, solo pensaban en ellos mismos, era su
momento, el sudor comenzaba a recorrer cada palmo de su piel y solo respondían
a una voz que les llamaba a seguir activos moviéndose sin parar hasta
lograr el propósito y al final terminar exhaustos pero satisfechos.
Para el efecto
era la situación sencilla, basta una hora diaria de lunes a viernes para
sentirse motivados, vivos, y activos, para el fin de semana que sea de descanso
en el regazo familiar Los primeros días
la adrenalina no cabía en el cuerpo adolorido por tanto movimiento y actividad
olvidada, se sentía el dolor propio de la primera vez, o el mismo después de
que un cuerpo estuviera largo tiempo pasivo, sin hacerlo continuamente, pero
sentía la necesidad y el deseo de continuar y avanzar cada vez más en esa
relación y comunión que le llenaba de vida.
Cuando lo hacen
por primera vez sienten dolor y en ocasiones terminan por abandonar su nueva
aventura, prefieren la tranquilidad de su cama, igual cuando tiene mucho tiempo
sin actividad y la buscan sienten dolor y cansancio, pero en esta ocasión la
emoción es diferente y desean seguir adelante, aunque la aventura parezca
pasajera, por el momento cumple un objetivo y se esfuerzan por acudir a la
cita.
Cuando no es la
primera vez, ya saben a lo que van, tienen experiencia, saben del dolor o la
culpa posterior y aunque sus cuerpos la hayan olvidado y sus movimientos
vuelvan a ser torpes como de inicio, ya con la práctica se recuerda cada paso a
seguir.
Así sucede
siempre, así es cuando las mujeres descubren que tienen que hacer algo por
ellas, que deben de tener su espacio para olvidarse de los problemas, quitarse
el estrés y sentir sus cuerpos activos.
Así es que si
sorprende a su esposa levantarse a temprana hora sigilosamente, tratando de que
nadie se despierte a su partida, y se escapa por una o dos horas al día, ni se
mortifique, si la ve que llega extremadamente cansada, con una sonrisa en los
labios, de buen humor, ni se sorprenda.
Ella tenia
la necesidad de sentir su cuerpo activo y busco una aventura que la hiciera
sentirse motivada y corrió a buscar un gimnasio para hacer sus ejercicios
matutinos con el deseo de verse y sentirse bien y quizá hasta pensando darle
una apasionada sorpresa.
Aunque tampoco se
fie… no le vaya a pasar lo que a aquel político al que un instructor de
gimnasio le gano y hasta le toco, casa, mujer y el sustento, ya luego le
decimos de quien se trata. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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