Hubo de todo en la última sesión del Congreso del Estado, que fue el corolario de una serie de eventos donde los legisladores, en su mayoría, representantes populares, tuvieron un intenso trabajo...
Por: Carlos Santamaría Ochoa15/06/2010 | Actualizada a las 17:27h
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Hubo
de todo en la última sesión del Congreso del Estado, que fue el corolario de
una serie de eventos donde los legisladores, en su mayoría, representantes
populares, tuvieron un intenso trabajo, aunque hubo como siempre los que gustan
de vivir del presupuesto sin trabajar.
Adivinó: aquel legislador reynosense que se ha empeñado en vivir sin laborar no
asistió, pero eso ya no es noticia, sino el hecho de que algunos diputados
malentienden sus funciones y hacen cada cosa que suena más bien a un individuo
torpe que a uno ligeramente instruido, es decir, demuestran una carencia total
de inteligencia.
Mire que según un columnista local que se le conoce como muy bien enterado y
congruente con sus comentarios, la diputada Leonor Sarre Navarro tenía por ahí
guardada una denuncia contra un funcionario, pero, según nuestro colega, la
legisladora estaba pendiente de presentar la queja porque estaba negociando con
la mesa directiva o la presidencia del Congreso.
Hay que imaginar que muchos legisladores, -tradicional en los de oposición-
buscan sacar ventaja de su cargo y fuero y negocian en lugar de propiciar que
haya legalidad, y además, son los primeros que “brincan” para atacar a cuanta
persona conforma el gobierno estatal.
Es natural, cuando se sienten perdidos: sucede lo mismo que cuando usted tiene
un perrito amarrado y sin oportunidad de nada, y en cuanto lo suelta un poco,
lo más lógico es que lance la mordida a lo que se mueva. Así reaccionan los
distinguidos miembros del Partido Acción Nacional en la entidad, y de todos es
sabida esa forma de conducta.
En el primero período ordinario de sesiones del último año de ejercicio
constitucional, los diputados llevaron a cabo 24 sesiones: 20 ordinarias
durante febrero a junio, así como dos solemnes y dos de junta previa.
En esos trabajos recibieron 86 iniciativas, resolviendo 65 en forma definitiva
y 21 pendientes de desahogar que seguramente, en el próximo y último período
podrán tener el visto bueno de los diputados.
Las comisiones se reunieron en 33 ocasiones para distintos aspectos, y se
presentaron 53 dictámenes, siendo 43 proyectos de decreto y 12 que se refieren
a puntos de acuerdo.
En resumen, hubo 102 asuntos de los que 73 fueron relativos a la expedición de
decretos y 29 a puntos de acuerdo.
El columnista confiesa que el estar pendiente de la sesión del Congreso no es
algo que le guste: sinceramente, y sin que se preste a comentarios adversos ni
a querer ofender a los que sí trabajan, es lamentable ver la calidad y
capacidad de algunos representantes populares, porquepasan la mayor parte del tiempo en
discusiones estériles, sin fundamento, y obviamente, la votación siempre la
harán en contra por llevar una opinión distinta a la mayoría, sin importar,
claro, lo que puedan ser beneficiados (o no) sus representados.
Han mal entendido lo que es ser legislador, y esto refuerza la idea de que los
diputados plurinominales deben desaparecer.
Mire usted, cuando uno los elige, como que tienen un poco más de sentido de
responsabilidad y se aplican en su función, o al menos eso aparentan muchos.
Tenemos buenos diputados y malos burócratas del legislativo que solamente
cobran por asistir, aunque unos lo hacen sin siquiera asistir, eso lo sabemos
de sobra.
Pero elegidos como que tienen otra visión de su trabajo y se aplican. Los
plurinominales, todos sabemos que son elegidos por otras situaciones que no son
democráticas (aplica a todos los partidos), y llegan sin merecerlo la mayoría.
Ya ve, hasta los diputados “Juanitos” en el Congreso de la Unión llegaron sin
tener mérito alguno.
El caso es que el balance, según constata el diputado Felipe Garza Narváez,
presidente de la Junta de Coordinación, puede considerarse positivo por la
cantidad de resoluciones que se tomaron, pronunciamientos y demás asuntos
ventilados en el pleno del Congreso local.
Qué bueno que haya debates. No necesariamente todos tendrían que pensar igual
–qué flojera- pero siempre es importante y necesario llegar a un punto de
acuerdo y aceptarlo.
En un proceso democrático, los menos tienen OBLIGADAMENTE que aceptar la
decisión de los más, o sea, lo que decide la mayoría es lo que se tiene que
llevar a la práctica, y todos deben aceptarlo, porque todos tuvieron
oportunidad de convencer y votar.
Esperemos que el receso sea positivo para todos los legisladores, y que los
faltistas entiendan que al menos, por mera vergüenza personalse sacudan sus cínicas actitudes y acudan al
próximo período a devengar lo mucho que les pagan sin merecerlo.
Es mucho pedir, claro, pero no dejamos de exhortarlos a tener un poco de
vergüenza, una actitud digna, aunque sea en el último chance, porque ya dos
años y medio nos defraudaron, nos decepcionaron, nos hicieron pensar que el
Pleno es un mero circo, donde hay seres pensantes y uno que otro animal salvaje
que lo único que hace es gruñir, tirar el zarpazo, pero nunca moverse de su
lugar, por miedo a perder la tortilla que le dan como pago.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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