Al vencer el término de ley, un buen número de ciudadanos tamaulipecos ha dejado constancia de su interés en participar como Consejero Electoral...
Por: Carlos Santamaría Ochoa15/01/2010 | Actualizada a las 15:30h
La Nota se ha leído 2461 Veces
Al vencer el término de ley, un buen número de
ciudadanos tamaulipecos ha dejado constancia de su interés en participar como
Consejero Electoral en el Instituto Estatal Electoral de Tamaulipas que, como
marca la ley, debe ser renovado.
Existen algunos nombres conocidos de quienes aún
ostentan ese cargo, así como de distinguidos tamaulipecos que aspiran a
participar en forma activa en el proceso electoral que vivimos actualmente y
que culminará con la calificación de las elecciones de julio próximo, cuando tengamos
ya la lista de diputados, presidentes municipales y quien gobernará Tamaulipas
a partir del 1 de enero de 2011.
Como es natural, la lista tiene detractores pero
también simpatizantes. No todos estarán de acuerdo en una u otra persona
porque, al conocerle, consideramos que tiene tendencias hacia un partido que no
es de nuestra preferencia. Hay que recalcar que todos los que nos interesamos
en la política en cualquiera de sus formas tenemos simpatía hacia un instituto
político y buscamos que los que gobiernan u organizan sean afines a nuestra
ideología.
Natural, pues.
Inclusive hay quien critica la profesión de
algunos aspirantes que se suman por decenas: profesores, abogados, periodistas,
comerciantes y un sinnúmero de personas que tienen alguna actividad en
particular. Nada extraordinario, considerando que todos debemos demostrar un
modo honesto de vivir y en esa calificación entran prácticamente todas las
actividades y profesiones.
¿Qué es criticable? Hay quien considera que los
actuales consejeros electorales no deberían repetir, porque no es saludable; en
este caso, es importante señalar que la ley permite la reelección, y si bien es
cierto, somos de la idea de que no habría necesidad de hacerlo, porque la
verdad, hay muy buenos prospectos, cuya honestidad es validada por la sociedad,
que no haría falta repetir ningún nombre. Difícil, sin duda alguna, porque
pensamos que habrá uno o dos nombres conocidos ya en el IETAM, pero eso lo
decidirá el Congreso del Estado a través de la comisión correspondiente.
Pero nos preguntaríamos entonces cual es el perfil
idóneo. Todos tenemos, como comentamos antes, simpatía partidista, y quien lo
niegue es hipócrita: de alguna manera comulgamos con la ideología del PRI, PAN
o PRD, e inclusive hay quien comulga con los llamados ”partidos chiquitos”, y
que son esos que difícilmente se mantienen en su registro, meta única que
manejan, dejando a un lado el interés por ganar y gobernar.
El caso es que todos tenemos inclinaciones; somos
de la idea de que no existe la imparcialidad total y todos queremos ir hacia un
lado u otro. El asunto es que los legisladores tengan el tino de aprobar las
currículas más adecuadas de los tamaulipecos que validarán con su presencia y
su firma el proceso de donde surgirá el sucesor del ingeniero Eugenio Hernández
Flores como titular del Poder Ejecutivo en la entidad.
¿Que un consejero tiene aspectos negativos en su
existencia? Difícil será encontrar a la persona perfecta, la que nunca ha
“pecado” o no ha tenido algún desatino social, académico, profesional o de
cualquiera índole. El caso es buscar a los mejores, los que nos garanticen a
los casi 3.5 millones de tamaulipecos que las elecciones serán justas como ha
sucedido en los últimos años, y donde la credibilidad de los resultados
únicamente ha sido puesta en duda por los que siempre se quejan y no ganan, por
los que, con un “dejo” de amargura no tienen idea de lo que es hacer política.
Esos son los que siempre se quejan, los que
consideran que cuando no gana su partido se hizo trampa, como suele suceder en
esos lugares donde la inconformidad gana al razonamiento y donde las personas
se aferran a una idea, considerando que son ellos el centro de la existencia
del hombre, y dejando a un lado la idea de que gana el que tiene mayor
votación.
En ese sentido, la comisión que encabeza el
diputado Guadalupe González Galván tiene una interesante tarea: habrá que leer
detenidamente los expedientes que han entregado personalidades como el Maestro
Enrique De Leija Basoria o los colegas periodistas Leobardo Sánchez Tovar o
Evaristo Benítez Castro, lo mismo que personajes de la abogacía o de la
sociedad en general. No podríamos citar todos los nombres, pero el caso es que
seguramente en unos días tendremos la lista de los que conformarán el nuevo
Consejo Estatal Electoral.
Los que ganaremos con esta elección seremos, sin
duda alguna, los tamaulipecos, quienes exigimos en todo momento a los
integrantes del Congreso del Estado que decidirán, a nombre de todos nosotros,
quienes son los que tomarán protesta en el cargo, con las responsabilidades –y
beneficios- que ello implica.
Tamaulipas está conformando ya el mapa electoral y
dispone prácticamente de todos los mecanismos para que usted y yo, el día 4 de
julio, salgamos de casa a emitir nuestro voto, manifestar nuestra simpatía por
aquellos individuos que nos gobernarán, y entonces, podremos pedirles que
cumplan cabalmente con el sagrado depósito de confianza que haremos la mayoría
de los que emitimos un voto.
Esperemos que sea una muy buena decisión, y que
todos salgamos ganando, sinceramente.
Comentarios: santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas