El pasado viernes 28 de mayo, el mexicano Anastasio Hernández Rojas, de 32 años de edad, fue trasladado por agentes de la Oficina de Aduana y protección Fronteriza de los Estados Unidos a la garita de San Ysidro...
Por: Miguel Ángel Isidro03/06/2010 | Actualizada a las 20:11h
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El
pasado viernes 28 de mayo, el mexicano Anastasio Hernández Rojas, de 32 años de
edad, fue trasladado por agentes de la Oficina de Aduana y protección
Fronteriza de los Estados Unidos a la garita de San Ysidro, colindante con
Tijuana para ser deportado a territorio mexicano, tras haber sido detenido en
San Diego bajo el cargo de haber ingresado ilegalmente al vecino país.
De acuerdo con el parte oficial de los hechos, Hernández Rojas “se resistió con
violencia” a los agentes que lo trasladaban, por lo que fue apercibido
verbalmente para que acatara las órdenes que se le daban.
Al hacer caso omiso del llamado, el inmigrante fue sujetado por dos elementos
fronterizos que trataron de someterlo. Ambos fueron derribados. "Tras
órdenes repetidas para que parase, uno de los agentes usó una pistola eléctrica
para controlar al individuo y para garantizar la seguridad de los agentes",
dijo la Patrulla Fronteriza en un comunicado.
Ese tipo de pistolas, llamadas "taser" en inglés, aplican una
descarga eléctrica que incapacita temporalmente a la persona, aunque su uso es
controvertido porque ha habido casos de daños graves y muertes.
Pero eso no fue todo.
De acuerdo con las versiones de testigos presenciales y a videos de seguridad,
tras las descargas eléctricas Hernández Rojas fue atacado por al menos 20
elementos de seguridad, que potaban por lo menos tres uniformes diferentes. Las
ráfagas de golpes, patadas, rodillazos y macanazos, ahora se sabe, provinieron
de elementos de la Patrulla Fronteriza, otros con
uniforme gris, similares a los que usa Inmigración y Aduanas (ICE) y negros
como los de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés.
Tras la inhumana lluvia de golpes, el migrante
todavía tuvo fuerzas para intentar levantarse, ante lo cual una mano asesina le
asestó una segunda descarga con la pistola eléctrica.
Hernández Rojas cayó noqueado, esta vez de manera definitiva.
Bajo la condición de no revelar su identidad, un
testigo presencial de los hechos explicó que él había sido deportado unos
minutos antes y por ello se encontraba en el lugar y pudo observar la agresión.
Dijo que un agente del INM tomó los datos de al menos siete personas que
grabaron la situación con las cámaras de sus celulares. Aseguró que con esta
información podrían iniciar un procedimiento legal.
Recordó cómo, incluso, un elemento de la Marina se dijo impotente al no poder
intervenir porque los hechos ocurrían en el lado estadounidense.
Personas que cruzaban a México gritaban que lo dejaran, que estaban matándolo,
pero nada los detenía.
Ante la imposibilidad de intervenir, el militar y agentes del INM intentaban
retirar a los testigos, pero nadie obedeció y en cambio tomaron videos; algunos
de ellos ya han sido difundidos en redes sociales.
Anastasio Hernández Rojas falleció varias horas más tarde, víctima de un paro
cardiaco, en un hospital de Chula Vista, California.
Casi una semana después de los hechos, dos legisladoras tamaulipecas han
reaccionado ante estos lamentables acontecimientos. Ambas legisladoras del
Partido Acción Nacional.
La senadora Lázara Nelly González exigió que se
castiguen las muertes de connacionales en Estados Unidos derivadas de casos de
abuso de fuerza por corporaciones policiacas y fronterizas, al referirse al
caso de Hernández Rojas. “No podemos permitir que cientos de familias mexicanas
sigan llorando a sus seres queridos, quienes al buscar una mejor vida, sólo
encuentran la muerte en algunas ciudades de Estados Unidos”, indicó la senadora.
Por su parte, la matamorense Leticia Salazar Vázquez, diputada federal y a la
postre Presidenta de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios
de la Cámara de Diputados emitió un comunicado en el que condena
enérgicamente “los hechos suscitados en días pasados por los cuales el mexicano
Anastasio Hernández Rojas, de 42 años, perdió la vida de un paro cardiaco, dos
días después que le fue diagnosticada muerte cerebral por la golpiza que le
propinaron agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos de América”.
Declaraciones que, sin duda, hablan de la preocupación de
dos destacadas damas de la política tamaulipeca por un tema tan sensible.
Declaraciones que, en unas cuantas semanas podrían quedar
en el olvido si no van acompañadas de acciones concretas y contundentes para
que se haga justicia.
El problema es que cuando hablamos de la agenda
migratoria, lo único que hacen los gobernantes mexicanos, de cualquier partido
y emblema, es ir a mendigar reformas al poderoso vecino del norte. Reformas que
no tienen por qué llegar en el corto plazo, y menos en términos cómodos o
convenientes para los mexicanos.
El origen del problema está en que millones de connacionales
son expulsados de sus lugares de origen por la creciente miseria y falta de
oportunidades de desarrollo. No sólo no hay trabajo y hambre, sino que se
plantea prácticamente imposible progresar.
Y para que esto ocurra, hacen falta acciones. No sólo declaraciones
como las de las legisladoras panistas por Tamaulipas. Porque de ser así, el
hecho quedaría en una página más de oportunismo informativo.
Ojalá y eso lo entienda toda nuestra clase política, de
todo partido e insignia.
Pero la pregunta, que sobreviene de la indignación, queda
pendiente ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo, señores y señoras de la política?
DE BOTEPRONTO: La afirmación sigue siendo generalizada: a Poncho Sánchez le
estorban sus candidatos a diputados. Un reconocido empresario comentó a un
integrante de la planilla tricolor: si quieren que Poncho gane, no dejen que lo
acompañen los candidatos a diputados, sobre todo a foros como el de la
Coparmex. Es el comentario generalizado. A los interesados tocará demostrar que
no son así las cosas…
Por el momento es todo. Le espero de lunes a viernes en los espacios
informativos de Grupo Fórmula Tamaulipas (89.5 de FM) , Tele Fórmula
(Canal 60 de Comunicable) y Libertas TV (www.libertas.tv)