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Tamaulipas 2004: Crónica de una sucesión
Hoy es Miercoles 10 de Junio del 2026


Sección: Elecciones / Análisis Políticos

Tamaulipas 2004: Crónica de una sucesión

La incertidumbre y el nerviosismo reinaba entre la clase política. Todos los ojos buscaban desesperadamente una indicación, un guiño. Allí en el salón del Hotel Camino Real....

Por: Marco Esquivel 14/01/2010 | Actualizada a las 20:01h
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TEXTO COMPLETO
PRIMERA PARTE
 
La incertidumbre y el nerviosismo reinaba entre la clase política. Todos los ojos buscaban desesperadamente una indicación, un guiño. Allí en el salón del Hotel Camino Real, las fuerzas vivas  buscaban las señales para comprender quién sería el próximo candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas. El juego del no error, era evidente, un error que se paga en ocasiones en seis años.
 
 “O le atinamos o nos fregamos”, era el sentir de la mayoría.
 
Era el 2004, la sucesión gubernamental llenaba todos los espacios. Los expertos en la rumorología hacían su agosto en pleno mayo. Cualquiera de los precandidatos reunía los requisitos para abanderar el Tricolor y con ello convertirse en el sucesor de Tomás Yarrington Ruvalcaba.
 
Ese día, el 16 de mayo, un domingo caluroso y en el puerto de Tampico, los nubarrones empezaron a disiparse.
 
En medio del salón, un cercano a Eugenio Hernández y un reportero, intercambian opiniones. Vendría la primera señal.
 
No tengas dudas, Eugenio Hernández será el candidato del PRI”.
¿Seguro?, le cuestiona.
Pues hoy 16 de mayo te digo y que quede grabado, que el candidato del PRI será Geño”.
 
Ambos observaron el arribo de los precandidatos a la candidatura del Partido Revolucionario Institucional al gobierno del Estado.
 
En ese lugar se desarrollaría el séptimo foro de los 12 a los que convocó la Fundación Colosio, para elaborar la Plataforma Electoral 2004.
 
El fugaz encuentro llegó a su fin. El teléfono de uno de ellos sonó fuerte.
 
“Se chingó Homero”, de entrada escuchó al oído.
Tomás Yarrington está reunido con los seguidores de Homero Diaz, les va a marcar la línea a favor de Eugenio”, fue lo último que escuchó.
 
Ese día, el domingo 16 de mayo, la suerte estaba echada. El “gran elector” había decidido que su sucesor fuera Eugenio Hernández.
 
No había vuelta atrás; para Homero fue su domingo negro, de gloria para Eugenio.
 
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La sucesión gubernamental inició con toda su fuerza en enero del 2004, pese a ello, no fue hasta en abril cuando el Partido Revolucionario Institucional anunció los foros temáticos para conformar la Plataforma Electoral que llevaría ese partido como oferta de campaña., cuando la temperatura electoral se incrementó.
 
El domingo 14 de marzo, los integrantes del Consejo Político del PRI habían decidido que sería a través de la Convención de Delegados cómo se elegiría al próximo candidato al gobierno del Estado.
 
Al 18 de abril y como presidente del PRI, Homar Zamorano anunciaba los foros que tenían como moderadores a los precandidatos Humberto Filizola Haces, Oscar Luebbert Gutiérrez, Baltazar Hinojosa Ochoa, Homero Diaz Rodríguez, Álvaro Garza Cantú, y Eugenio Hernández Flores.
 
Poco les duró el gusto. El 20 de abril, apenas dos días después de anunciarse los foros temáticos, el tampiqueño Álvaro Garza renuncia a sus aspiraciones para abanderar al PRI al gobierno del Estado y es convertido en el candidato de la alianza “Unidos por Tamaulipas”, conformado por el PRD, PT y Convergencia.
 
Uno de los motivos que argumentó Garza a la prensa era “Yo no renuncio a mis convicciones ni a mi partido, solo que los espacios se me cerraron en el PRI y antes que otra cosa, para mi primero es Tamaulipas”, dijo y añadió “sigo siendo leal a la amistad que me une a los precandidatos del PRI, a la dirigencia y al propio gobernador del Estado, pero ello no impide que vaya en busca de seguir sirviendo a los tamaulipecos”.
 
La amenaza de Álvaro Garza de salirse del PRI fue desde el 3 de abril, cuando ante los columnistas Alberto Guerra, Lupe Diaz y Rafael Diez Piñeiro, que integraban el programa “La Caja de Pandora”, dijo “"Si no hay juego limpio, ni equidad para todos los participantes o reglas claras sin líneas ni dedazos, entonces buscaremos otros caminos para la realización de nuestro proyecto".
 
El sábado 24 de abril, los cinco precandidatos restantes, firmaron un pacto de “unidad por el respeto y acatamiento de la selección que haga la Convención de Delegados y de unirse sólidamente al candidato que resulte electo para contender por el PRI el 14 de noviembre”.
 
Ese mismo día y a unas horas de haber firmado el pacto de unidad, Eugenio Hernández Flores en gira por Abasolo, señaló que quien aspirara a abanderar al Tricolor debería de reunir tres requisitos principales: “El que haya pasado la prueba de fuego de una elección, haber pasado por una presidencia municipal y por último que apoye al actual gobernador”.
 
Su declaración dejaba fuera de la contienda a Homero Diaz Rodríguez.
 
LAS ENCUESTAS DURANTE EL PROCESO
 
El 4 de mayo, Berumen y Asociados a través de HOYTamaulipas publicó los resultados de una encuesta realizada en Tamaulipas. El resultado era aplastante. Eugenio Hernández Flores sería el candidato del Partido Revolucionario Institucional si “en estos momentos fueran las elecciones internas de ese instituto político y alcanzaría un porcentaje de votación del 38.8 por ciento, seguido por Oscar Luebbert Gutiérrez con el 32.6% y muy abajo quedaría Homero Diaz con el 12.6%”.
 
Ese mismo día a través de un correo ajeno a HOYTamaulipas se distribuyó el resultado de la encuesta, dando crédito al Portal. Al siguiente día, algunos medios estatales publicaron íntegro el texto dado a conocer por HOYTamaulipas, solo cambiando el nombre del reportero.
 
El 8 de mayo, Óscar Luebbert descalificaba la encuesta realizada por Berumen y Asociados “no tiene madre… ni padre, es más, hasta el momento ese “alguien” que la mandó realizar no quiere darle su paternidad, no quiere ni sacar la cabeza”.
 
Justificaba que María de las Heras había elaborado una encuesta donde le daban la ventaja de dos a uno.
 
Eso provocó que el dirigente Homar Zamorano tuviera que declarar el domingo 9 que “las encuestas que hagan, empresas o personas, no son métodos de selección de candidatos para el PRI, que en el caso de Gobernador será a través de una Convención de Delegados”.
 
El martes 11 de mayo, María de las Heras refutaba el dicho de Luebbert y presentaba una encuesta donde ponía en primer lugar a Eugenio Hernández.
 
Ese mismo día, Homero Diaz había dicho que la única encuesta real sería la que se diera con las votaciones de los delegados.
 
LUEBBERT, SU PRIMER LLANTO
 
En San Fernando, el 12 de mayo, el reynosense Óscar Luebbert rompió contra el proceso interno al acusar que el proceso “tenía dados cargados”.
 
En el restaurante “El Granero”, había dicho que en las últimas cuatro semanas “han sucedido un conjunto de acontecimientos que enturbian el proceso político para la postulación del candidato del PRI al gobierno del Estado”.
 
Un día después, HOYTamaulipas publicaba que en conferencia de prensa Homar Zamorano, negaba “el operativo de estado” y que el gobierno era respetuoso del proceso interno priísta en donde la estructura gubernamental “ha guardado una sana distancia”.
 
SEGUNDA PARTE…
 
OSCAR LUEBBERT, EL DOLOR DE CABEZA EN LA SUCESIÓN
 
“Juego libremente y lo fui hace seis años”, respondió Oscar Luebbert a principios de abril de 2004, al convivir con un grupo de comunicadoras. Ante ellas aseguró que no existía ningún compromiso con Tomás Yarrington de que él fuera el siguiente candidato del PRI.
 
“Si se ha comentado, pero también es parte de la versión de que fui comparsa”, dijo y puntualiza “Ni fui comparsa, ni tiene deudas conmigo. Nunca he negado que tengo una relación de amistad y es una persona que su opinión cuenta y cuenta mucho en el priísmo de Tamaulipas, el que diga lo contrario, no está hablando con la verdad”.
 
Durante el proceso fue una de las expresiones más frías que hizo sobre la sucesión gubernamental. Mientras los días avanzaban, Óscar Luebbert subió la temperatura al proceso interno del PRI.
 
El 12 de mayo en San Fernando acusó que existía un operativo de estado, había dicho que en las últimas semanas habían ocurrido un conjunto de acontecimientos “que enturbian el proceso político para la postulación del candidato del PRI al gobierno del Estado”, indica la nota que publicó este portal.
 
“Hasta antes de la semana santa, tal proceso se conducía en un contexto aceptable de acuerdos y de respeto a las formas”, dijo a la prensa.
 
El 21 de mayo, de nueva cuenta Óscar Luebbert insistió en sus acusaciones. “Lo que antes parecía un operativo montado desde Palacio de Gobierno para favorecer a Eugenio Hernández Flores se ha convertido en un golpe de estado al proceso interno del Partido Revolucionario Institucional en la sucesión gubernamental y desde ‘La Casa de Gobierno’ está operando el comité de campaña”, acusó.
 
En sus declaraciones, exigía que el CEN del PRI lanzara una convocatoria que garantizara la libre expresión de su militancia y que además cumpla con sus obligaciones “y vamos a ir en contra de la línea que ha marcado el gobierno del estado y de la ‘orientación’ que sigue dando”, añadió.
 
Ese mismo día ante la prensa negó que “se esté en negociaciones en lo ‘oscurito’, ‘no hay dinero, alcaldías, ni diputaciones que me hayan ofrecido o que yo esté exigiendo’, aquí está en juego la legalidad”, comentó.
 
En Valle Hermoso, el 22 de mayo había convocado a un “gran movimiento insurgente en Tamaulipas para evitar la imposición, el chantaje, las presiones y las amenazas, para dignificar la política, al PRI y a Tamaulipas”.
 
La andada de críticas contra el proceso, continuó el 25 de mayo y en Tampico, Luebbert aseguraba que Con el apoyo del operativo de estado, la línea, imposición y cargada, se pretende inhibir la Convención por delegados e imponer una candidatura de unidad, ello aun con métodos que se pretendían superados en el pasado, lo que conlleva un gran riesgo de que el PRI pierda viabilidad”.
 
Un día después Óscar Luebbert Gutiérrez, demandó a través de una carta que envió al Presidente del PRI, Roberto Madrazo Pintado que emitiera la convocatoria que contenga reglas claras para la selección interna de su partido.
 
Las críticas de Luebbert llegaron hasta “El Brozo”, dentro del programa televisivo “El Mañanero”, trasmitido el 1 de junio, en donde volvió a criticar el proceso interno.
 
Ese mismo día, ante la prensa del Distrito Federal, el entonces senador del PRI, Oscar Luebbert Gutiérrez, acusó al gobernador Tomás Yarrington, "de cargar los dados".
 
En esa conferencia señaló que esa situación podría provocar fracturas al interior de su partido, “por lo que pidió la intervención del Comité Ejecutivo Nacional del PRI para garantizar un proceso de selección equitativo y transparente en la designación de delegados ante el Consejo Político en donde votarán para elegir al candidato”.
 
También ese día, había dicho que si el CEN del PRI garantizaba una convocatoria para tener una convención democrática de delegados, “con igualdad y equidad, tenía muchas posibilidades de competir y ganar”.
 
Las denuncias por parte del reynosense continuaron al darse a conocer que el 26 de mayo se realizaría la selección de delegados a la convención.
 
El 6 de junio, el represente Felipe Solís Acero demandó instalar un comité de vigilancia en el cual se le dé cabida a los representantes de los aspirantes y de paso, denunció al dirigente Homar Zamorano y a su secretario Florentino Sáenz, por incurrir en irregularidades al prestar instalaciones del partido a un aspirante que había declinado.
 
El sábado 26 de junio, la suerte estaba echada. Eugenio Hernández Flores se impuso con los votos de 1,342 delegados contra 97 que sufragaron a favor de Óscar Luebbert.
 
Allí, conociendo los resultados, Luebbert dijo a la prensa que no impugnaría el proceso eleccionario de su partido, destacando que no está en su proyecto salirse del PRI para sumarse a otros partidos.
 
Luego vendría limar asperezas. El 28 de junio, un boletín oficial daba cuenta de la reunión entre Eugenio Hernández y el derrotado Oscar Luebbert “El objetivo es sólo uno: Que el PRI siga gobernando Tamaulipas y lo hará porque estamos privilegiando la unidad al interior del partido”, indicaba el comunicado.
 
TERCERA PARTE
 
LAS ESTRELLAS SE ALINEARON A FAVOR DE EUGENIO
 
Eugenio Hernández Flores llegó junto a Oscar Luebbert al final de la convención de delegados. Días antes Humberto Filizola, Baltazar y en último momento Homero Diaz Rodríguez habían declinado y dado su apoyo al alcalde con licencia en Ciudad Victoria.
 
El primero en “tirar la toalla” fue Humberto Filizola Haces quien declinó oficialmente el miércoles 26 de mayo a sus aspiraciones de alcanzar la candidatura del PRI al Gobierno de Tamaulipas para sumarse a la campaña de Eugenio Hernández Flores.

"Me retiro con un propósito: Quiero que mi partido se fortalezca y lleguemos a la Convención de Delegados con un candidato de unidad y Eugenio Hernández privilegia y garantiza la unidad al interior del PRI, lo que le convierte en el candidato adecuado e idóneo para buscar la gubernatura de Tamaulipas", dijo.

 
Luego, el 3 de junio le tocó el turno a Baltazar Hinojosa, que en rueda de prensa celebrada en las instalaciones  del Comité Directivo Estatal del PRI, anunció su retiro de la contienda y el apoyo a Eugenio Hernández Flores.
 
Hinojosa Ochoa destacó ese día que con el fin de fortalecer la unidad de su partido y la decisión de los priístas en la elección de candidato a Gobernador “he decidido no registrar mi precandidatura a ese cargo de elección popular”, dijo el legislador federal.


Manifestó que al no registrar su precandidatura en dicho proceso, dijo que prefirió aceptar la invitación de Eugenio Hernández Flores para sumarse a su candidatura, asegurando que el PRI tendrá la mejor oferta política “y el mejor candidato a gobernador de Tamaulipas”.
 
La declinación de Homero Diaz a sus aspiraciones de abanderar al PRI por el gobierno de Tamaulipas se esperaba que ocurriera el 30 de mayo, cuando se celebraría el último foro convocado por la Fundación Colosio, pero ésta no llegó.
 
Lo que provocó, fue una taquicardia entre los seguidores de Eugenio Hernández Flores.
 
Parte de su discurso fue:
 
Ha llegado el momento de las definiciones y de las verdades... Reitero mi lealtad y mi compromiso con el líder de los tamaulipecos el gobernador del estado... mi amigo... Tomás Yarrington Ruvalcaba. Soy un hombre disciplinado, más no abyecto... respetuoso, más no débil... Sé que en medio de los avatares de la política... al final... al final de todo... deberá privilegiar siempre la razón, la mesura, la madurez, la prudencia.

La historia juzgará esta etapa, como la etapa en la que supimos dirimir nuestras diferencias... superar los obstáculos de nuestra diversidad y anteponer al legítimo interés personal, los intereses superiores de los tamaulipecos.

 
Haremos una sola propuesta al pueblo de Tamaulipas para que gobierne los próximos seis años... pero no veo a Tamaulipas si nosotros, sin las mujeres y los jóvenes priístas comprometidos...


No veo a Tamaulipas en los próximos seis años sin Eugenio Hernández… sin Óscar Luebbert y sin Baltazar Hinojosa…
 
Pero al final no anunció que se retiraba de la contienda.
 
Esto ocurrió hasta el 4 de junio, cuando los equipos de Eugenio y Homero se reunieron en el Salón Premier de Ciudad Victoria y en donde Diaz, declina para apoyar la causa del todavía alcalde con licencia de la capital tamaulipeca.
 
“Estamos aquí para decirte que sí nos sumamos contigo, que sí te apoyaremos con todo, que sí nos seguiremos esforzando por convencer a los delegados y más tarde a la ciudadanía, de tu candidatura”, dijo Diaz.
 
Y añadió “Estoy claro que el PRI ganará la próxima elección tamaulipeca porque aquí está la prueba: Tenemos madurez y grandeza de miras, sabemos jugar en equipo y no nos disputamos de manera innecesaria protagonismos ni posiciones”.
 
Luego remataría “Vamos a ganar porque Humberto Filizola y Baltazar Hinojosa se sumaron a la candidatura de Eugenio. Vamos a ganar porque hoy Homero Díaz y todos sus amigos y seguidores venimos abierta, solidaria y libremente a dar nuestra mano, nuestro apoyo y nuestra adhesión para que Eugenio sea el candidato del PRI al Gobierno de Tamaulipas”.
 
En la crónica de HOYTamaulipas destaca “Y Eugenio Hernández, en lo que definió como momentos en que los hombres trascienden su circunstancia y momentos de las grandes definiciones, agradeció públicamente la adhesión del diputado federal Homero Díaz Rodríguez a su proyecto político”.


Reconoció en Homero Díaz a un tamaulipeco distinguido, con un alto desempeño en la administración pública, al frente del partido y actualmente en el Congreso de la Unión.


“Porque me distingue tu amistad, es un verdadero honor recibir tu confianza, la de tu equipo de trabajo y la de todos tus seguidores. Por todo ello, gracias, muchas gracias Homero. Muchas gracias a todos ustedes. Ten la certeza que la palabra que empeñaste a quienes compartieron tus ideales y proyecto, es ahora también mi compromiso”, le expresó.

“No me cabe la menor duda que con la integración de los extraordinarios equipos de Homero, Baltazar y Humberto estamos asegurando que el PRI seguirá gobernando en Tamaulipas”, añadió Eugenio.


Las declinaciones a favor de Eugenio Hernández Flores fueron calificadas como “rudeza innecesaria” por Óscar Luebbert en declaraciones a la prensa del 7 de junio.
 
LA HORA DE LA VERDAD
TERCERA PARTE
 
El apasionamiento de los grupos políticos en un proceso electoral es desbordante y más cuando están en la incertidumbre si el “gran elector” habrá de “bendecirlos con su dedo índice”. Ese sentimiento que conjugaba nerviosismo, incertidumbre, duda, se podía reflejar en muchos de los que abarrotaron el salón del Hotel Camino Real.
 
De repente sonó el teléfono celular. Solo de voz el reportero conocía a su interlocutor. Por meses se había encargado de nutrirle información confidencial de las actividades del gobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba.
 
“Se chingó Homero”, fue lo primero que le dijo.
 
Después le comentó que el grupo que apoyaba las aspiraciones de Diaz Rodríguez había sido citado en Casa de Gobierno por Yarrington Ruvalcaba. Allí en su interior estaban en su mayoría alcaldes, diputados y varios empresarios.
 
Después colgó.
 
El reportero tras colgar, marcó un número conocido y fue directo al escuchar a su interlocutor.
 
“Que los tienen reunidos en Casa de Gobierno, ya les dijo Tomás que Homero se fregó”, fue un disparo a boca de jarro.
 
El interlocutor asintió. También le confió que el gobernador en turno había decidido que su sucesor fuera Eugenio Hernández Flores, porque había crecido lo suficiente y además había desbancado a Homero Diaz Rodríguez.
 
Allí solo esperaban que citaran a Homero Diaz para que le dieran “la mala”. Apenas empezaba el domingo negro para el aspirante que había dicho a los cuatro vientos, que si había regresado a Tamaulipas, era porque Tomás Yarrington le había prometido que lo haría gobernador del Estado.
 
Mientras aguardaban el arribo de Homero, éste todavía estaba en el foro temático en Tampico. Ya había sido informado a las 13 horas que sus más cercanos colaboradores estaban en Casa de Gobierno
 
Al concluir, Homero Diaz enfiló al aeropuerto para tomar un avión que lo llevaría a Matamoros, en donde arrancaría un torneo de pesca que llevaba su nombre. A su destino nunca llegó.
 
El celular volvió a sonar, era el informante. Directo dijo “Acaban de hacer volver el avión de Homero a Ciudad Victoria, lo llevan al paredón, le van a decir que no es el bueno”. Luego colgó.
 
Efectivamente por la tarde noche, Homero Diaz llegó a Casa de Gobierno. Tomás Yarrington, según los testigos presenciales, lo condujo a uno de los jardines y allí le informó que su decisión era a favor de Eugenio Hernández Flores.
 
Las fichas del dominó cayeron al vencer la primera. El reportero se enteró en voz de su informante que el lunes 17, la dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias, Guadalupe Flores de Suárez había convocado a todos los presidentes de los Comités Campesinos, para dictar la línea a favor de Eugenio Hernández. La cita fue a las 10 de la mañana.
 
Un día después le tocó el turno a Arturo Núñez Ruiz, quien era líder del Frente Juvenil Revolucionario, la reunión se celebró a las 12 del mediodía en una de las salas de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción.
 
Y las fichas del dominó siguieron cayendo.
 
Ese domingo, el reportero mientras esperaba el inicio del foro, un integrante del equipo de Eugenio Hernández le dijo “no tengas dudas, Eugenio Hernández será el candidato del PRI”, a lo que respondió “¿Seguro?”.
 
El interlocutor le pregunta ¿Qué día es hoy? La respuesta fue “es 16 de mayo” y volvió a responderle “Pues hoy 16 de mayo te digo y que quede grabado, que el candidato del PRI será Geño”.
 
Allí le dijo que en los próximos días se estaría despejando el ambiente y se vería más clara la señal que Eugenio Hernández Flores sería el candidato.
 
Y así ocurrió.
 
Quien hacía el pronóstico era Mario Ruiz Pachuca.
 
En este recuento, solo hacemos anotaciones que fueron publicadas en su momento en HOYTamaulipas, porque estaría a discusión en qué momento fue cuando se decidió que el sucesor de Tomás Yarrington fuera Eugenio Hernández. Algunas fuentes consultadas señalan que esta señal se dio en el mes de marzo de 2004.
 
Lo que sí es verdad, es que en este 2010, los tamaulipecos llegarán a las urnas para elegir al sucesor de Eugenio Hernández Flores. Hace menos de seis años en Tamaulipas cinco políticos buscaron la nominación del PRI para alcanzar la gubernatura del Estado.
 
Al igual que en el 2004, hay incertidumbre y nerviosismo entre la clase política. Todos los ojos buscan desesperadamente una indicación, un guiño. Las fuerzas vivas del PRI buscan las señales para comprender quién será el próximo candidato del Tricolor al gobierno de Tamaulipas.
 
El juego del no error, es evidente.
 
Saben bien y bien que saben que un error luego se paga durante seis años.  

En el 2004, los priístas tuvieron un proceso interno, donde se eligió al candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, aquí un recuento de la historia que se contó através de HOYTamaulipas.
Fotografía Fidelino Vera
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