La incertidumbre y el nerviosismo reinaba entre la clase política. Todos los ojos buscaban desesperadamente una indicación, un guiño. Allí en el salón del Hotel Camino Real....
Por: Marco Esquivel14/01/2010 | Actualizada a las 20:01h
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PRIMERA PARTE
La incertidumbre y el nerviosismo reinaba entre la clase
política. Todos los ojos buscaban desesperadamente una indicación, un guiño.
Allí en el salón del Hotel Camino Real, las fuerzas vivasbuscaban las señales para comprender quién
sería el próximo candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas. El juego del no
error, era evidente, un error que se paga en ocasiones en seis años. “O le atinamos o
nos fregamos”, era el sentir de la mayoría. Era el 2004, la sucesión gubernamental llenaba todos los
espacios. Los expertos en la rumorología hacían su agosto en pleno mayo.
Cualquiera de los precandidatos reunía los requisitos para abanderar el
Tricolor y con ello convertirse en el sucesor de Tomás Yarrington Ruvalcaba. Ese día, el 16 de mayo, un domingo caluroso y en el
puerto de Tampico, los nubarrones empezaron a disiparse. En medio del salón, un cercano a Eugenio Hernández y un
reportero, intercambian opiniones. Vendría la primera señal. “No tengas dudas, Eugenio Hernández será
el candidato del PRI”.
¿Seguro?, le
cuestiona. “Pues hoy 16 de mayo te digo y que quede
grabado, que el candidato del PRI será Geño”.
Ambos observaron el arribo de los precandidatos a la
candidatura del Partido Revolucionario Institucional al gobierno del Estado. En ese lugar se desarrollaría el séptimo foro de los 12 a
los que convocó la Fundación Colosio, para elaborar la Plataforma Electoral
2004. El fugaz encuentro llegó a su fin. El teléfono de uno de
ellos sonó fuerte. “Se chingó Homero”,
de entrada escuchó al oído. “Tomás Yarrington está
reunido con los seguidores de Homero Diaz, les va a marcar la línea a favor de
Eugenio”, fue lo último que escuchó. Ese día, el domingo 16 de mayo, la suerte estaba echada.
El “gran elector” había decidido que su sucesor fuera Eugenio Hernández. No había vuelta atrás; para Homero fue su domingo negro,
de gloria para Eugenio. --- ----- La sucesión gubernamental inició con toda su fuerza en
enero del 2004, pese a ello, no fue hasta en abril cuando el Partido
Revolucionario Institucional anunció los foros temáticos para conformar la
Plataforma Electoral que llevaría ese partido como oferta de campaña., cuando
la temperatura electoral se incrementó. El domingo 14 de marzo, los integrantes del Consejo
Político del PRI habían decidido que sería a través de la Convención de
Delegados cómo se elegiría al próximo candidato al gobierno del Estado. Al 18 de abril y como presidente del PRI, Homar Zamorano
anunciaba los foros que tenían como moderadores a los precandidatos Humberto
Filizola Haces, Oscar Luebbert Gutiérrez, Baltazar Hinojosa Ochoa, Homero Diaz
Rodríguez, Álvaro Garza Cantú, y Eugenio Hernández Flores. Poco les duró el gusto. El 20 de abril, apenas dos días
después de anunciarse los foros temáticos, el tampiqueño Álvaro Garza renuncia
a sus aspiraciones para abanderar al PRI al gobierno del Estado y es convertido
en el candidato de la alianza “Unidos por Tamaulipas”, conformado por el PRD,
PT y Convergencia. Uno de los motivos que argumentó Garza a la prensa era
“Yo no renuncio a mis convicciones ni a mi partido, solo que los espacios se me
cerraron en el PRI y antes que otra cosa, para mi primero es Tamaulipas”, dijo
y añadió “sigo siendo leal a la amistad que me une a los precandidatos del PRI,
a la dirigencia y al propio gobernador del Estado, pero ello no impide que vaya
en busca de seguir sirviendo a los tamaulipecos”. La amenaza de Álvaro Garza de salirse del PRI fue desde
el 3 de abril, cuando ante los columnistas Alberto Guerra, Lupe Diaz y Rafael
Diez Piñeiro, que integraban el programa “La Caja de Pandora”, dijo “"Si no hay juego limpio, ni equidad para todos los participantes o
reglas claras sin líneas ni dedazos, entonces buscaremos otros caminos para la
realización de nuestro proyecto". El sábado 24 de abril, los cinco precandidatos restantes,
firmaron un pacto de “unidad por el respeto y acatamiento de la selección que
haga la Convención de Delegados y de unirse sólidamente al candidato que
resulte electo para contender por el PRI el 14 de noviembre”. Ese mismo día y a unas horas de haber firmado el pacto de
unidad, Eugenio Hernández Flores en gira por Abasolo, señaló que quien aspirara
a abanderar al Tricolor debería de reunir tres requisitos principales: “El que
haya pasado la prueba de fuego de una elección, haber pasado por una
presidencia municipal y por último que apoye al actual gobernador”. Su declaración dejaba fuera de la contienda a Homero Diaz
Rodríguez. LAS ENCUESTAS
DURANTE EL PROCESO
El 4 de mayo, Berumen y Asociados a través de
HOYTamaulipas publicó los resultados de una encuesta realizada en Tamaulipas.
El resultado era aplastante. Eugenio Hernández Flores sería el candidato del
Partido Revolucionario Institucional si “en estos momentos fueran las
elecciones internas de ese instituto político y alcanzaría un porcentaje de
votación del 38.8 por ciento, seguido por Oscar Luebbert Gutiérrez con el 32.6%
y muy abajo quedaría Homero Diaz con el 12.6%”. Ese mismo día a través de un correo ajeno a HOYTamaulipas
se distribuyó el resultado de la encuesta, dando crédito al Portal. Al
siguiente día, algunos medios estatales publicaron íntegro el texto dado a
conocer por HOYTamaulipas, solo cambiando el nombre del reportero. El 8 de mayo, Óscar Luebbert descalificaba la encuesta
realizada por Berumen y Asociados “no tiene madre… ni padre, es más, hasta el
momento ese “alguien” que la mandó realizar no quiere darle su paternidad, no
quiere ni sacar la cabeza”. Justificaba que María de las Heras había elaborado una
encuesta donde le daban la ventaja de dos a uno. Eso provocó que el dirigente Homar Zamorano tuviera que
declarar el domingo 9 que “las encuestas que hagan, empresas o personas, no son
métodos de selección de candidatos para el PRI, que en el caso de Gobernador
será a través de una Convención de Delegados”. El martes 11 de mayo, María de las Heras refutaba el
dicho de Luebbert y presentaba una encuesta donde ponía en primer lugar a
Eugenio Hernández. Ese mismo día, Homero Diaz había dicho que la única
encuesta real sería la que se diera con las votaciones de los delegados. LUEBBERT, SU
PRIMER LLANTO
En San Fernando, el 12 de mayo, el reynosense Óscar
Luebbert rompió contra el proceso interno al acusar que el proceso “tenía dados
cargados”. En el restaurante “El Granero”, había dicho que en las
últimas cuatro semanas “han sucedido un conjunto de acontecimientos que
enturbian el proceso político para la postulación del candidato del PRI al
gobierno del Estado”. Un día después, HOYTamaulipas publicaba que en
conferencia de prensa Homar Zamorano, negaba “el operativo de estado” y que el
gobierno era respetuoso del proceso interno priísta en donde la estructura
gubernamental “ha guardado una sana distancia”. SEGUNDA PARTE…
OSCAR LUEBBERT, EL
DOLOR DE CABEZA EN LA SUCESIÓN
“Juego libremente y lo fui hace seis años”, respondió
Oscar Luebbert a principios de abril de 2004, al convivir con un grupo de comunicadoras.
Ante ellas aseguró que no existía ningún compromiso con Tomás Yarrington de que
él fuera el siguiente candidato del PRI. “Si se ha comentado, pero también es parte de la versión
de que fui comparsa”, dijo y puntualiza “Ni fui comparsa, ni tiene deudas
conmigo. Nunca he negado que tengo una relación de amistad y es una persona que
su opinión cuenta y cuenta mucho en el priísmo de Tamaulipas, el que diga lo
contrario, no está hablando con la verdad”. Durante el proceso fue una de las expresiones más frías
que hizo sobre la sucesión gubernamental. Mientras los días avanzaban, Óscar
Luebbert subió la temperatura al proceso interno del PRI. El 12 de mayo en San Fernando acusó que existía un
operativo de estado, había dicho que en las últimas semanas habían ocurrido un
conjunto de acontecimientos “que enturbian el proceso político para la
postulación del candidato del PRI al gobierno del Estado”, indica la nota que
publicó este portal. “Hasta antes de la semana santa, tal proceso se conducía
en un contexto aceptable de acuerdos y de respeto a las formas”, dijo a la
prensa. El 21 de mayo, de nueva cuenta Óscar Luebbert insistió en
sus acusaciones. “Lo que antes parecía un operativo montado desde Palacio de
Gobierno para favorecer a Eugenio Hernández Flores se ha convertido en un golpe
de estado al proceso interno del Partido Revolucionario Institucional en la
sucesión gubernamental y desde ‘La Casa de Gobierno’ está operando el comité de
campaña”, acusó. En sus declaraciones, exigía que el CEN del PRI lanzara
una convocatoria que garantizara la libre expresión de su militancia y que además
cumpla con sus obligaciones “y vamos a ir en contra de la línea que ha marcado
el gobierno del estado y de la ‘orientación’ que sigue dando”, añadió. Ese mismo día ante la prensa negó que “se esté en
negociaciones en lo ‘oscurito’, ‘no hay dinero, alcaldías, ni diputaciones que
me hayan ofrecido o que yo esté exigiendo’, aquí está en juego la legalidad”,
comentó. En Valle Hermoso, el 22 de mayo había convocado a un
“gran movimiento insurgente en Tamaulipas para evitar la imposición, el
chantaje, las presiones y las amenazas, para dignificar la política, al PRI y a
Tamaulipas”. La andada de críticas contra el proceso, continuó el 25
de mayo y en Tampico, Luebbert aseguraba que“Con el apoyo del operativo de estado, la línea,
imposición y cargada, se pretende inhibir la Convención por delegados e imponer
una candidatura de unidad, ello aun con métodos que se pretendían superados en
el pasado, lo que conlleva un gran riesgo de que el PRI pierda viabilidad”.
Un día después Óscar Luebbert Gutiérrez, demandó a
través de una carta que envió al Presidente del PRI, Roberto Madrazo Pintado
que emitiera la convocatoria que contenga reglas claras para la selección
interna de su partido. Las críticas de Luebbert llegaron hasta “El Brozo”,
dentro del programa televisivo “El Mañanero”, trasmitido el 1 de junio, en
donde volvió a criticar el proceso interno. Ese mismo día, ante la prensa del Distrito Federal, el
entonces senador del PRI, Oscar Luebbert Gutiérrez, acusó al gobernador Tomás
Yarrington, "de cargar los dados".
En esa conferencia señaló que esa situación podría
provocar fracturas al interior de su partido, “por lo que pidió la intervención
del Comité Ejecutivo Nacional del PRI para garantizar un proceso de selección
equitativo y transparente en la designación de delegados ante el Consejo
Político en donde votarán para elegir al candidato”. También ese día, había dicho que si el CEN del PRI
garantizaba una convocatoria para tener una convención democrática de
delegados, “con igualdad y equidad, tenía muchas posibilidades de competir y
ganar”. Las denuncias por parte del reynosense continuaron al
darse a conocer que el 26 de mayo se realizaría la selección de delegados a la
convención. El 6 de junio, el represente Felipe Solís Acero demandó
instalar un comité de vigilancia en el cual se le dé cabida a los
representantes de los aspirantes y de paso, denunció al dirigente Homar
Zamorano y a su secretario Florentino Sáenz, por incurrir en irregularidades al
prestar instalaciones del partido a un aspirante que había declinado. El sábado 26 de junio, la suerte estaba echada. Eugenio
Hernández Flores se impuso con los votos de 1,342 delegados contra 97 que
sufragaron a favor de Óscar Luebbert. Allí, conociendo los resultados, Luebbert dijo a la
prensa que no impugnaría el proceso eleccionario de su partido, destacando que
no está en su proyecto salirse del PRI para sumarse a otros partidos. Luego vendría limar asperezas. El 28 de junio, un boletín
oficial daba cuenta de la reunión entre Eugenio Hernández y el derrotado Oscar
Luebbert “El objetivo es sólo uno: Que el PRI siga gobernando Tamaulipas y lo
hará porque estamos privilegiando la unidad al interior del partido”, indicaba
el comunicado. TERCERA PARTE
LAS ESTRELLAS SE
ALINEARON A FAVOR DE EUGENIO
Eugenio Hernández Flores llegó junto a Oscar Luebbert al
final de la convención de delegados. Días antes Humberto Filizola, Baltazar y en
último momento Homero Diaz Rodríguez habían declinado y dado su apoyo al
alcalde con licencia en Ciudad Victoria. El primero en “tirar la toalla” fue Humberto
Filizola Haces quien declinó oficialmente el miércoles 26 de mayo a sus
aspiraciones de alcanzar la candidatura del PRI al Gobierno de Tamaulipas para
sumarse a la campaña de Eugenio Hernández Flores.
"Me retiro con un propósito: Quiero que mi partido se fortalezca y
lleguemos a la Convención de Delegados con un candidato de unidad y Eugenio
Hernández privilegia y garantiza la unidad al interior del PRI, lo que le
convierte en el candidato adecuado e idóneo para buscar la gubernatura de
Tamaulipas", dijo.
Luego, el 3 de junio le tocó el turno a Baltazar
Hinojosa, que en rueda de prensa celebrada en las instalacionesdel Comité Directivo Estatal del PRI, anunció
su retiro de la contienda y el apoyo aEugenio Hernández Flores. Hinojosa Ochoa destacó ese día que con
el fin de fortalecer la unidad de su partido y la decisión de los priístas en
la elección de candidato a Gobernador “he decidido no registrar mi
precandidatura a ese cargo de elección popular”, dijo el legislador federal.
Manifestó que al no registrar su
precandidatura en dicho proceso, dijo que prefirió aceptar la invitación de
Eugenio Hernández Flores para sumarse a su candidatura, asegurando que el PRI
tendrá la mejor oferta política “y el mejor candidato a gobernador de
Tamaulipas”.
La declinación de Homero Diaz a sus aspiraciones de
abanderar al PRI por el gobierno de Tamaulipas se esperaba que ocurriera el 30
de mayo, cuando se celebraría el último foro convocado por la Fundación
Colosio, pero ésta no llegó. Lo que provocó, fue una taquicardia entre los seguidores
de Eugenio Hernández Flores. Parte de su discurso fue: Ha llegado el momento de las definiciones y de las verdades... Reitero
mi lealtad y mi compromiso con el líder de los tamaulipecos el gobernador del
estado... mi amigo... Tomás Yarrington Ruvalcaba. Soy un hombre disciplinado,
más no abyecto... respetuoso, más no débil... Sé que en medio de los avatares
de la política... al final... al final de todo... deberá privilegiar siempre la
razón, la mesura, la madurez, la prudencia.
La historia juzgará esta etapa, como la etapa en la que supimos dirimir
nuestras diferencias... superar los obstáculos de nuestra diversidad y
anteponer al legítimo interés personal, los intereses superiores de los tamaulipecos.
Haremos una sola propuesta al pueblo de Tamaulipas para que gobierne los
próximos seis años... pero no veo a Tamaulipas si nosotros, sin las mujeres y
los jóvenes priístas comprometidos...
No veo a Tamaulipas en los próximos seis años sin Eugenio Hernández… sin
Óscar Luebbert y sin Baltazar Hinojosa…
Pero al final no anunció que se
retiraba de la contienda.
Esto ocurrió hasta el 4 de junio,
cuando los equipos de Eugenio y Homero se reunieron en el Salón Premier de
Ciudad Victoria y en donde Diaz, declina para apoyar la causa del todavía
alcalde con licencia de la capital tamaulipeca.
“Estamos aquí para decirte que sí nos
sumamos contigo, que sí te apoyaremos con todo, que sí nos seguiremos
esforzando por convencer a los delegados y más tarde a la ciudadanía, de tu
candidatura”, dijo Diaz.
Y añadió “Estoy claro que el PRI ganará
la próxima elección tamaulipeca porque aquí está la prueba: Tenemos madurez y
grandeza de miras, sabemos jugar en equipo y no nos disputamos de manera
innecesaria protagonismos ni posiciones”.
Luego remataría “Vamos a ganar porque
Humberto Filizola y Baltazar Hinojosa se sumaron a la candidatura de Eugenio.
Vamos a ganar porque hoy Homero Díaz y todos sus amigos y seguidores venimos
abierta, solidaria y libremente a dar nuestra mano, nuestro apoyo y nuestra
adhesión para que Eugenio sea el candidato del PRI al Gobierno de Tamaulipas”.
En la crónica de HOYTamaulipas destaca
“Y Eugenio Hernández, en lo que definió como momentos en que los hombres
trascienden su circunstancia y momentos de las grandes definiciones, agradeció
públicamente la adhesión del diputado federal Homero Díaz Rodríguez a su
proyecto político”.
Reconoció en Homero Díaz a un
tamaulipeco distinguido, con un alto desempeño en la administración pública, al
frente del partido y actualmente en el Congreso de la Unión.
“Porque me distingue tu amistad, es un
verdadero honor recibir tu confianza, la de tu equipo de trabajo y la de todos
tus seguidores. Por todo ello, gracias, muchas gracias Homero. Muchas gracias a
todos ustedes. Ten la certeza que la palabra que empeñaste a quienes
compartieron tus ideales y proyecto, es ahora también mi compromiso”, le
expresó.
“No me cabe la menor duda que con la integración de los extraordinarios equipos
de Homero, Baltazar y Humberto estamos asegurando que el PRI seguirá gobernando
en Tamaulipas”, añadió Eugenio.
Las declinaciones a favor de Eugenio
Hernández Flores fueron calificadas como “rudeza innecesaria” por Óscar
Luebbert en declaraciones a la prensa del 7 de junio.
LA HORA DE LA VERDAD
TERCERA PARTE
El apasionamiento de los grupos
políticos en un proceso electoral es desbordante y más cuando están en la
incertidumbre si el “gran elector” habrá de “bendecirlos con su dedo índice”.
Ese sentimiento que conjugaba nerviosismo, incertidumbre, duda, se podía
reflejar en muchos de los que abarrotaron el salón del Hotel Camino Real.
De repente sonó el teléfono celular.
Solo de voz el reportero conocía a su interlocutor. Por meses se había
encargado de nutrirle información confidencial de las actividades del
gobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba.
“Se chingó Homero”, fue lo primero que
le dijo.
Después le comentó que el grupo que
apoyaba las aspiraciones de Diaz Rodríguez había sido citado en Casa de
Gobierno por Yarrington Ruvalcaba. Allí en su interior estaban en su mayoría
alcaldes, diputados y varios empresarios.
Después colgó.
El reportero tras colgar, marcó un
número conocido y fue directo al escuchar a su interlocutor.
“Que los tienen reunidos en Casa de
Gobierno, ya les dijo Tomás que Homero se fregó”, fue un disparo a boca de
jarro.
El interlocutor asintió. También le
confió que el gobernador en turno había decidido que su sucesor fuera Eugenio
Hernández Flores, porque había crecido lo suficiente y además había desbancado
a Homero Diaz Rodríguez.
Allí solo esperaban que citaran a
Homero Diaz para que le dieran “la mala”. Apenas empezaba el domingo negro para
el aspirante que había dicho a los cuatro vientos, que si había regresado a
Tamaulipas, era porque Tomás Yarrington le había prometido que lo haría
gobernador del Estado.
Mientras aguardaban el arribo de
Homero, éste todavía estaba en el foro temático en Tampico. Ya había sido
informado a las 13 horas que sus más cercanos colaboradores estaban en Casa de
Gobierno
Al concluir, Homero Diaz enfiló al
aeropuerto para tomar un avión que lo llevaría a Matamoros, en donde arrancaría
un torneo de pesca que llevaba su nombre. A su destino nunca llegó.
El celular volvió a sonar, era el
informante. Directo dijo “Acaban de hacer volver el avión de Homero a Ciudad
Victoria, lo llevan al paredón, le van a decir que no es el bueno”. Luego
colgó.
Efectivamente por la tarde noche,
Homero Diaz llegó a Casa de Gobierno. Tomás Yarrington, según los testigos
presenciales, lo condujo a uno de los jardines y allí le informó que su
decisión era a favor de Eugenio Hernández Flores.
Las fichas del dominó cayeron al vencer
la primera. El reportero se enteró en voz de su informante que el lunes 17, la
dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias, Guadalupe Flores de Suárez había
convocado a todos los presidentes de los Comités Campesinos, para dictar la
línea a favor de Eugenio Hernández. La cita fue a las 10 de la mañana.
Un día después le tocó el turno a
Arturo Núñez Ruiz, quien era líder del Frente Juvenil Revolucionario, la
reunión se celebró a las 12 del mediodía en una de las salas de la Cámara
Nacional de la Industria de la Construcción.
Y las fichas del dominó siguieron
cayendo.
Ese domingo, el reportero mientras
esperaba el inicio del foro, un integrante del equipo de Eugenio Hernández le
dijo “no tengas dudas, Eugenio Hernández será el candidato del PRI”, a lo que
respondió “¿Seguro?”.
El interlocutor le pregunta ¿Qué día es
hoy? La respuesta fue “es 16 de mayo” y volvió a responderle “Pues hoy 16 de
mayo te digo y que quede grabado, que el candidato del PRI será Geño”.
Allí le dijo que en los próximos días
se estaría despejando el ambiente y se vería más clara la señal que Eugenio
Hernández Flores sería el candidato.
Y así ocurrió.
Quien hacía el pronóstico era Mario
Ruiz Pachuca.
En este recuento, solo hacemos
anotaciones que fueron publicadas en su momento en HOYTamaulipas, porque
estaría a discusión en qué momento fue cuando se decidió que el sucesor de
Tomás Yarrington fuera Eugenio Hernández. Algunas fuentes consultadas señalan
que esta señal se dio en el mes de marzo de 2004.
Lo que sí es verdad, es que en este
2010, los tamaulipecos llegarán a las urnas para elegir al sucesor de Eugenio
Hernández Flores. Hace menos de seis años en Tamaulipas cinco políticos
buscaron la nominación del PRI para alcanzar la gubernatura del Estado.
Al igual que en el 2004, hay
incertidumbre y nerviosismo entre la clase política. Todos los ojos buscan
desesperadamente una indicación, un guiño. Las fuerzas vivas del PRI buscan las
señales para comprender quién será el próximo candidato del Tricolor al
gobierno de Tamaulipas.
El juego del no error, es evidente.
Saben bien y bien que saben que un
error luego se paga durante seis años.
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En el 2004, los priístas tuvieron un proceso interno, donde se eligió al candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, aquí un recuento de la historia que se contó através de HOYTamaulipas. Fotografía Fidelino Vera