Para muchos ha sido la mejor noticia de los últimos meses, y además, nos deja un poco ajenos al caso Paulette o al caso Greg que, en forma por demás sensacionalista se ha manejado en los medios...
Por: Carlos Santamaría Ochoa29/05/2010 | Actualizada a las 16:53h
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Para muchos ha sido la mejor noticia de los
últimos meses, y además, nos deja un poco ajenos al caso Paulette o al caso
Greg que, en forma por demás sensacionalista se ha manejado en los medios,
principalmente la televisión con cobertura nacional, donde se ha abusado de
estos asuntos policiacos, sin olvidar el caso Diego, que al parecer, está un
poco olvidado, quizá porque no “vende” tanto, o porque ya comenzaremos a
participar en el mundial de fútbol.
El caso es que los secretarios de Educación y Salud a nivel federal anunciaron
que a partir del próximo ciclo escolar no se permitirá la venta de alimentos
chatarra en las escuelas.
Sinceramente, pensamos que es una muy buena noticia, dado que la obesidad, de
todos es sabido que es causa principal de desórdenes en el organismo, que
derivan en diabetes mellitus, hipertensión arterial y otros problemas, amén de
los psicológicos: los “gorditos” siempre son punto de broma, aunque hoy en día
es menor la afectación, por la enorme cantidad de éstos que hay en cada grupo
social.
Siempre hemos defendido la idea de que la obesidad no se “cura” con prohibir la
venta de alimentos chatarra, sino con el cambio de hábitos. Imagine el lector
que no le venderán a sus hijos los churritos, frituras o hamburguesas en su
escuela, pero en casa los consume: ¿qué ganará su hijo o hija con ello?
Tenemos que coadyuvar con las autoridades, y eso lo sabemos todos. Quien finja
que desconoce el tema es porque no le interesa mucho que digamos lo que pueda
ocurrir con la salud de sus hijos. Aquí es importantísimo que todos hagamos la
parte de tarea que nos toca, como hemos comentado una y mil veces.
Y escuchar a los titulares de Salud y Educación pronunciarse en este sentido
nos mueve a una reflexión: si los alimentos considerados chatarra son tan
malos, ¿por qué se permite su venta? Ahora, algunos expertos en este tipo de
tema y la vinculación de los mismos con la política aseguran que habrá una
feroz lucha entre los fabricantes de “comida basura” y la autoridad.
No es tan fácil que se dejen de vender miles de millones de pesos por este
concepto y se queden tan tranquilos.
¿Será realmente la solución?
Pensamos que es una muy buena medida, sin embargo, hay mucho que hacer aún.
Tenemos la concepción de que comienza una dura tarea en casa, que todos los que
ostentamos el título de padres tenemos que comenzar a trabajar con los hijos
para convencerlos de las bondades de ese cambio de dieta, y además, ajustar el
presupuesto a una alimentación mucho mejor, más adecuada, que les permita un
desarrollo óptimo, en la posibilidad que ello nos deje.
Dejar de comer… Decirlo es realmente fácil, y si no, recuérdese las ocasiones
en que hemos iniciado una nueva y novedosa dieta, que nos devolverá la figura
estética, o que nos permitirá vivir más sanos.
Decía un comediante que era muy fácil, por ejemplo, dejar de fumar: “yo lo he
hecho cientos de veces, de tan fácil que es hacerlo”. Aplica igual a la
alimentación: dejar de comer, cualquiera lo hace, el chiste no es tanto eso,
sino dejar permanentemente de comer inadecuadamente, es decir, buscar el
balance entre lo que consumimos y lo que necesitamos.
En el caso de Tamaulipas, cuando el doctor Rodolfo Torre Cantú, virtual
gobernador del estado a partir del 1 de enero de 2011 era secretario de salud,
inició con una serie de programas alternos a los federales, que nos llevaban a
identificar a los gorditos de las escuelas y atender las necesidades básicas;
esta medida fue reforzada por el doctor Juan Guillermo Manzur Arzola, titular
de la secretaría de Salud en Tamaulipas, quien ha dispuesto una serie de
medidas para que tengamos las herramientas necesarias que podamos aplicar a los
hijos.
No perdamos de vista que el doctor Manzur no está detrás de cada uno de los
alumnos de las muchas escuelas de Tamaulipas, y que si nosotros no hacemos lo
que debemos, por más medidas y políticas que recomiende la Secretaría de Salud,
seguiremos contando con obesos en la entidad.
Entonces, ¿Qué sigue en este caso?
Definitivamente, tenemos que reaprender a comer en base a lo que los organismos
del nuevo milenio necesitan, cubrir sus necesidades y limitantes, para que se
pueda obtener un adecuado control del peso, porque lo anterior nos llevará a
tener niños y jóvenes aptos para vivir adecuadamente.
Hay que “apretar” en el caso de los expendedores de alimentos chatarra, sin
embargo, se tiene que ser muy cuidadoso porque, en ese sentido, habría que
prohibir la venta de tacos y gorditas, dado que son factor de obesidad.
No es prohibiendo como se logran las cosas, y eso, a nivel nacional, los
secretarios deben tenerlo muy presente: es propiciando un cambio de actitud,
porque ahí está la base para poder lograr ese cambio.
Nos enorgullece saber que las medidas que toma hoy la Federación ya son medidas
adoptadas en la entidad, aunque, ahora habrá que hacer la siguiente y última
reflexión:
¿Quién preparará comida sana para llevar a cada una de las miles de
cooperativas existentes en el estado?
No pensamos que haya suficiente personal que garantice que, a partir del 1 de
enero, nuestros hijos solamente dispongan de comida sana para su recreo, pues.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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