En las campañas políticas, los candidatos son capaces de valerse de cualquier cosa para hacerse notar, para que la gente les mire, o ya de perdido para ...
Por: Rosa Elena González28/05/2010 | Actualizada a las 23:37h
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En las campañas políticas, los candidatos son capaces de
valerse de cualquier cosa para hacerse notar, para que la gente les mire, o ya
de perdido para aparecer en los medios de comunicación y ser parte de los
comentarios de café, no importa que para lograrlo tengan que hacer hasta el
ridículo. Lo triste del caso es que todo parece ser válido si el
objetivo es permanecer en la mente del electorado, muchos parecen no darse
cuenta que si las actividades proselitistas son buenas y van acompañadas de
propuestas definidas tienen mayor posibilidad de convencer y no dejar la menor
duda para que el día de las elecciones el voto les favorezca. Por eso es que hay candidatos que se divierten de lo
lindo aunque no traen nada en el morral, aunque tampoco sea la intención el
ganar, lo único que quieren es hacer ruido y hacen todo lo que se les ocurre
para lograrlo, saben que entre más votos obtengan crece más su capacidad de
negociar y engordar la cartera. Esos bufones de la política saben que el voto es secreto
y muchos ciudadanos piensan lo mismo, lo que les pueden acumular un buen numero
de boletas a favor de esos personajes que lucran con la política ya que en ocasiones el pueblo vota sin medir
las consecuencias por el primero que les viene a la mente o por aquel que
inspira sentimiento de lastima, por el
desvalido, por el que aparenta ser un mártir. La ciudadanía tiene que actuar con responsabilidad, no
darle respiración artificial a estas rémoras del presupuesto, se debe ir, desde
ahora, analizando quien puede ser un buen gobernante y quien no, y que quede
claro que quien hace el ridículo en una campaña lo hará en el gobierno, y eso
si sería un verdadero desastre para el Estado. A estas fechas no nos alcanzaría la vida para
arrepentirse de un error, votar por payasos es igual a condenar al sufrimiento
y marginación seis años a un bondadoso pueblo, y quizá a la pobreza de por vida
a nuestros hijos y nietos. Hay que abrir bien los ojos, estos payasos, ridículos,
rémoras del presupuesto, también suelen engañar, y se disfrazan de víctimas,
lloran para convencer, saben que tienen todo perdido así que cualquier cosa que
caiga es buena para ellos, saben que no les alcanzara para mucho con las
raquíticas campañas que desarrollan, les queda claro que el viento no sopla a
su favor y que incluso desde su propio instituto político les ponen piedritas
en el camino para propiciar su caída y por eso juegan a lo que sea. Pero igual conocen que la gente de esta región es buena,
y que al presentarse como víctimas, con, un semblante triste y como si la
desesperación hiciera presa de ellos obtendrán beneficios, no importa que su
propuesta sea escasa igualito que ese que dice que quiere ver a Tamaulipas
seguro. Lamentablemente estos hombres no tienen escrúpulos, van a
obtener votos a base de rumores, chismes y le apuestan a mantener la
incertidumbre para que los votantes piensen que un voto por ellos es igual a
ser más seguros, cuando es todo lo contrario. Estos personajes quieren gobernar con la palabra, resolver
el problema de la inseguridad con una frase ocurrente. Se le da la razón en el sentido de que siempre han
existido grupos delincuenciales y que en otras administraciones hasta ponían y
quitaban gobernantes, procuradores, y demás, pero se las quitamos cuando la
percepción es que todo está igual o peor, y porque en aquellos tiempos el
pueblo no sufría en carne propia la situación, no vivía con psicosis, ni
maldecía a cada momento la incapacidad de un gobierno. El caso es que en esto de las contiendas electorales no hay
enemigo pequeño, se tienen que aplicar
los partidos políticos y sus abanderados, convencer al pueblo de su compromiso,
prometer lo que puedan cumplir, hablarle de frente a la gente, dejar una buena
impresión que dure hasta el día de las elecciones y se convierta en voto a su
favor, no permitir el recuerdo de un candidato chistoso sino el candidato serio
con un plan de trabajo bien definido. En suma, se debe cerrar la puerta a los candidatos que
les encanta recurrir a lo gracioso o a lo grotesco y falso para ganar un voto,
a quienes de cualquier forma quieren
llamar la atencióncomo JULIO ALMANZA
mismo que se hace acompañar del gallo Julio o llega a los eventos demostrando
que trae energía y fuerza que hasta puede llevar encima a su compañero de fórmula,
FELIZ MEZQUITIC MONTOYA, como el jueves 27 que ambos recorrían calles trepados
en una misma motoneta, para ridículos se pintan solos. Y qué decir de JOSE JULIAN SACRAMENTO quien navega con
bandera de débil, de mártir, aunque a decir verdad hay otros abanderados de su
partido que si los están haciendo mártires provocando que el pueblo se
confunda, como a MAGDALENA PERAZA, y todo por el capricho de personajes que
responden a negros intereses personales como son JORGE DIAZ CASILLAS Y SILVIA
CACHO TAMEZ. El PRD también
tiene su mártir en Altamira con GENARO DE LA PORTILLA a quien le dieron más
importancia de la que en realidad tenia y hasta en héroe lo convirtieron y
también ahí todo gracias al mal manejo y poca operatividad de MARIO SOSA POHL. En fin, con todo
esto la ciudadanía tendrá que estar muy atenta y analizar qué es lo que
realmente es falso y que es verdadero, quienes le garantizan gobernar para el
pueblo, quien le hablo de frente, quien le inspiro confianza para que el día de
mañana se tenga que lamentar por una mala decisión.
vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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