El Anzuelo...
¿Seguros que están hartos de EPN? ¿Se habrán equivocado?
por El Fisgón
Escuchar a conferencistas de la talla de Gaby Vargas no se puede dar todos los días. El privilegio de entender -o tratar de hacerlo- su visión de la vida y conceptos que nos ayuden a superarnos es impactante
Por: Carlos Santamaría Ochoa
Escuchar a conferencistas de la talla de Gaby Vargas
no se puede dar todos los días. El privilegio de entender -o tratar de hacerlo-
su visión de la vida y conceptos que nos ayuden a superarnos es impactante.
Este lujo nos lo podemos dar en Tamaulipas gracias al DIF estatal, y a ese
evento que constituye una oportunidad para la mujer para ver las cosas desde
otra óptica.
El Congreso de la mujer 2010, que se llevó a cabo en nuestra ciudad, sin duda
alguna, puso de manifiesto el interés de la presidenta del sistema DIF, Adriana
González de Hernández, quien estuvo en la ceremonia inaugural y las charlas
cuya finalidad fue precisamente, compartir con las damas asistentes, el
contenido tan rico de la temática tan variada que hubo.
Aspectos como el relativo al cáncer de mama, una prioridad apremiante en la
comunidad, o el que se refiere al ácido fólico, conocido como “la panacea del
siglo veintiuno”; comer bien para verte bien y sentirte bien, cirugía estética o el precio de mantenerse
joven, mujer y estrés y sobre todo, uno que llama la atención y que se refiere
al tabaquismo en la mujer que, según estadísticas, ha crecido enormemente en
los últimos años.
Somos de la idea de que este tipo de eventos son aprovechados por muy poca
gente, y que son tan buenos que debiera estudiarse a futuro la posibilidad de
transmitirlos a través de los medios masivos de comunicación, para que más
gente pueda tener el beneficio de escuchar la visión sobre los mismos.
Uno de los muchos casos es el relativo a la conferencista Gaby Vargas, quien
tiene ya un prestigio en el manejo de temas de superación personal, y que, la
verdad, nos deja un excelente sabor de boca cada vez que se tiene la
oportunidad de escucharle.
En esta ocasión vino a hablar a la mujer tamaulipeca, pero ella es universal,
no tiene distingos de género y habla igual para un varón que para una dama,
porque la superación es universal y nada tiene que ver con el género, al igual
que todas las actividades del ser humano.
Pero insistimos en que no fue únicamente escuchar a esta magnífica
conferencista, sino a otros panelistas que sinceramente, nos regalaron un
tesoro en cada conferencia. Deseamos firmemente que todo mundo que estuvo por
ahí haya podido aprovechar el conocimiento y actitud de cada uno de estos
hombres y mujeres que vinieron a compartir con Tamaulipas, invitados,
repetimos, por el DIF Estatal.
Como siempre, la señora Adriana González de Hernández echó la casa por la
ventana en el sentido de traer para las tamaulipecas prácticamente lo mejor de
lo mejor en cuanto a los temas que se abordaron. Hubo una gran aceptación de
parte del público asistente, y el deseo de que congresos de esta naturaleza
sigan multiplicándose.
Entendemos que es el último que organiza el sistema DIF bajo la dirección de la
distinguida esposa del gobernador Eugenio Hernández Flores, y coincidimos en
que podremos seguir contando con estos eventos el año próximo y los
subsecuentes, dada la capacidad y calidad humana que tiene la próxima primera
dama de Tamaulipas, además de que su esposo es un hombre que se ha distinguido
por ayudar en este tipo de tareas.
Sobre el evento se pueden hacer un sinnúmero de reflexiones, sin embargo, de nada
servirían si no tenemos la capacidad de entender su importancia y aprovechar
cuando les tenemos aquí.
Y aquí caben los comentarios de algunos personajes de la entidad en el sentido
de que la mujer merece todas las oportunidades en todos los ámbitos donde el
individuo se desempeña: hay mujeres brillantes en la política, la medicina,
comunicación, arquitectura, ingeniería y todas las actividades. El ser mujer no
debe ser una limitante para actuar y triunfar, pero tampoco debe de ser un
pretexto para abusar de su condición y sacar ventaja de la misma.
En este sentido, también queremos reconocer la labor que desde el mismo DIF
estatal se lleva a cabo, ya que se ha convertido en una instancia oficial
amable, social y activa. Antes, el DIF era conocido por sus despensas o
desayunos y la casa hogar, conceptos que han ido evolucionando y cambiando con
el tiempo, para constituirse en una base para el desarrollo de grupos
vulnerables, apoyando las tareas del gobierno estatal y unir esfuerzos, en aras
de mejorar la calidad de vida de miles de tamaulipecos.
Y esperamos que este tipo de acciones se multipliquen, y que no sea una persona
sino miles quienes aprovechen.
Sinceramente, los dineros que se invierten en este tipo de actividades, tienen
un remitente y es precisamente el que camina a diario por la entidad, el que
trabaja y disfruta, el que come y corre, el que ríe y sufre por mil cosas: es
para cada uno de los más de 3.5 millones de personas que habitamos la entidad y
que tratamos de sacarla adelante.
Nuestra más sincera felicitación a quienes han tenido en sus manos la
organización, porque han entendido que ser servidor público es algo más que
cobrar una compensación: han entendido que es darse a los demás sin límite
alguno.
Enhorabuena, ojalá el ejemplo cunda, pero sobre todo, que se multiplique.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Ultimas Columnas del Autor
Lo más visto
Minuto a Minuto de la Sección