Cuando don JORGE CÁRDENAS GONZÁLEZ fue candidato a gobernador de Tamaulipas por primera vez, allá por el año 1993, contendió por un partido ya desaparecido, el PARM. ...
Por: Marco Antonio Torres de León25/05/2010 | Actualizada a las 23:07h
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Cuando don JORGE CÁRDENAS GONZÁLEZ fue candidato a
gobernador de Tamaulipas por primera vez, allá por el año 1993, contendió por
un partido ya desaparecido, el PARM. A su lado siempre llevaba un joven
imberbe, casi a un chiquillo, era un joven incipiente que primero fue
colaborador cercano del personaje, y después se convertiría en regidor. Don JORGE CÁRDENAS solía llevarlo a todos lados, en sus
magnos proyectos. La hacía de su secretario particular y cumplía bien las
funciones de operador de instrucciones (otros dirían, de “mandadero”). Era
joven de mirada despierta, ojos pequeños,chales, pero aguzado sobremanera.
Usaba lentes el matamorense desde aquéllos años. La
miopía se le manifestó desde joven. Pocos recuerdan quien fue aquél joven, quien a inicios de
los 90s contabilizaba 25 o 27 años. Cumplía funciones específicas durante aquélla campaña a
gobernador cuando don JORGE CÁRDENAS GONZÁLEZ tuvo que salir de su guarida a
recorrer el estado, queriendo ser gobernador. JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO GARZA era el hombre de las
confianzas de don Jorge. Era quien se
encargaba de “arreglar” a la prensa todos los días, y por instrucciones del
viejón JORGE CÁRDENAS GONZÁLEZ, el creador del concepto del bigote, aquél joven
de ojos achalados le pagaba en sus manos diariamente su cuota a los reporteros
por transmitir –desde las ciudades donde andaba en viajes itinerantes- a sus
diferentes medios informativos, la noticia. Don Jorge Cárdenas quería ser gobernador, y se apoyaba
para eso en JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO GARZA, a la sazón su yerno. Dirían algunos
en lenguaje raso, le bajó a la hija. Pues bien, fue justamente don JORGE CÁRDENAS el hacedor
de la pasta con que está hecho JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO. Don Jorge fue dos veces presidente municipal de
Matamoros. Era maldiciente, aventado, no le tenía miedo a nada. Y
gustaba de transmitir sus conocimientos a toda su gente, sobre todo a la más
fiel y auténtica. Y ahí andaba cerca de él siempre JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO. Jorge Cárdenas González fue alcalde de Matamoros dos
veces, las dos lo consiguió por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana
(PARM). Y aunque era hermano de un ex gobernador, don ENRIQUE CÁRDENAS
GONZÁLEZ, la verdad es que don Jorge
siempre le jugó contras al PRI. Era idealista, soñador, y le gustaba el billete. Pero nunca
lo quiso hacer en el tricolor. Hizo de la política su vida y sus negocios. Era innovador
políticamente hablando porque cuando en muchas alcaldías municipales cerraban
las puertas al pueblo en sesiones de Cabildo oficiales, don JORGE pugnó por
abrir las puertas a todo mundo. Desde entonces se puso atención al tema. Las sesiones de
Cabildo debían ser públicas; y el público podía atestiguar, aunque no hablar. Jorge Cárdenas González nunca quiso jugar por el PRI en
Tamaulipas, quien estaba –como ahora también está- en unas cuantas manos. Ya era gobernador AMÉRICO VILLARREAL GUERRA y estaba por arribar
al gobierno MANUEL CAVAZOS LERMA. Vendría después a gobernar al estado TOMÁS
YARRINGTON RUVALCABA sustentado siempre por el predominio y poderdel temido Grupo Matamoros. Por eso se cree que en el fondo, JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO
GARZA pertenece al Grupo Matamoros. Y que será gobernador. Y que esta vez demostrará su real poder. ¡!Gulp!! Si mal no recordamos, la segunda vez que don Jorge
Cárdenas se constituyó en alcalde, no lo hizo impulsado por el PARM, sino por
otro partido político. Pero nunca lo postuló el PRI. Don Jorge Cárdenas siempre fue el lado opuesto de su
hermano, ENRIQUE CÁRDENAS GONZÁLEZ. Él era la segunda opción y la alternativa
más viable, para aquéllos que tenían espíritu rebelde. Pues bien, aquél joven que en los inicios de su carrera
se pegó a don Jorge Cárdenas para aprender de él, resulta que ha vuelto a
aparecer, pero ahora no cumple funciones específicas sino que comanda a miles y
miles de tamaulipecos que aspiran a un cambio. José Julián Sacramento a llegado con más bríos deseando
ganar las elecciones del 4 de julio. Hoy Sacramento es
candidato del PAN a gobernador y a donde quiera que va, dice que aspira a ser
el “mandadero” número uno de los tamaulipecos. Para eso usa expresiones
francamente de pueblo, lenguaje sencillo, francón, maldiciente si se quiere;
pero es un estilo que gusta. Se enfrenta al poderoso PRI, quien por su parte, empieza
a ser envuelto en sospechas. Al PRI lo envuelve la sospecha de que –uno de sus grupos
políticos fuertes, y antagónicos a Eugenio Hernández Flores- está preparando un
golpe de timón contra el Grupo Victoria que encabeza EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES y
que perjudicaría inevitablemente a su alfil, RODOLFO TORRE CANTÚ, el día de las
elecciones. Dudas, dudas y más dudas. RODOLFO TORRE CANTÚ por su parte, no prende como debería
prender en la campaña proselitista que encabeza. Cierto, con todo y sus buenas
intenciones, pero algo está pasando. Algo raro ocurre y a su alrededor se gesta una rara
incertidumbre que hace extraño el ambiente. Se cree que gente desde adentro del PRI le está preparando
una cruel traición (¿hay qué darle rodeos a algo que está claro?) y esto es
grave. Debe de dilucidarse pronto. Porque JOSÉ JULIÁN SACRAMENTO crece a niveles
insospechados y cada vez son más los que lo siguen. RIGOBERTO RODRÍGUEZ RANGEL tiene 36 años de edad, va para
los 37; pero se ve de 30. Es joven, pero su gusto por el deporte lo hace ver mucho
más joven. Y su gusto por vestir bien, sencillo, con pantalones de pinzas y
camisas perfectamente combinables, lo ayuda a mejorar su figura. A donde quiera que va lleva porra. No porque él la busque,
sino porque la porra de jovencitas (los menos, son hombres; los más, mujeres)
lo sigue de corazón así sean cien o mil cuadras de calle. Generalmente termina exhausto junto con sus acompañantes,
pero no lo quiere manifestar. Ha gustado su estilo sobrio de hacer campaña, es relajado,
apacentado. Y esto ayuda. Nada qué ver con los estilos incendiarios que el año
pasado impuso el loco ALEJANDRO GUEVARA COBOS. RIGOBERTO RODRÍGUEZ es joven, un poco madurón pero de pocas
palabras. Su mejor carta de presentación es su sonrisa, a decir de sus
admiradoras. Rigo gusta del futbol y esa es su pasión en las horas
libres que le quedan. Cuando fue Gerente de COMAPA Mante era igual, casi nunca
gritaba, nunca alzaba la voz, y siempre permanecía atento. Algunos se quejaban porque gustaba demasiado de ver
computadora y estar comunicado con sus amistades; pero era parte de su
interrelación con redes políticas y sociales que –meses después- habrían de
ayudarle a obtener la candidatura del PRI. Caminar en campaña con RIGOBERTO RODRÍGUEZ RANGEL francamente
es un gusto, primero por la música que lo acompaña, el tema de “El Sirenito” de
RIGO TOVAR. Y enseguida, por el mundo de admiradoras que lo acompañan, la
mayoría chavas de buen ver que se alocan por ver un candidato joven. El sin embargo toma las cosas con calma. Sabe que está
trabajando para ganar y no piensa detenerse. La letanía musical, clasificado en la onda retro porque
la canción de Rigo Tovar se puso en moda en los años 80s, es francamente
agradable. “Cuando buceaba por el fondo del océano, me enamoré de
una bellísima sirena”. Desde un principio a Rigo le gustó el slogan Rigo es Amor
y ordenó que lo incluyeran entre sus temas preferidos de campaña; algunos
dijeron enforma de reclamo, “¿Se está
proyectando o qué?”. Pero lo cierto es que Rigo estaba en todo su derecho de
inventar el slogan que le viniera en gana. Y así hizo. Al fin de cuentas Rigo es un hombre de estatura media, 1.
75 más o menos, ojos verdes, complexión atlética gracias a su gusto por el
fútbol. De ahí para adelante, todo es cuestión de dirigir bien su
estrategia en busca de votos. En eso sí nadie se mete. Es decisión del pueblo. Bien, es todo por ahora, hasta mañana. Email: marco-de-leon@hotmail.com
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