El Anzuelo...
Ahora en el sur tendrán que llorar, y todo por tanta agua que los inunda
por El Fisgón
(Mel Gibson, E.U, 2006) La hipótesis y el beneficio de la duda
Por: Alfredo Hidalgo Nieto
El acierto de Mel Gibson (“El hombre sin rostro” 1993, “Corazón Valiente”, 1995 y “
Y aunque este filme testerea muchos aspectos filológicos y
etnológicos (está hablada en maya totalmente y está documentada fielmente a
dicha sociedad ancestral), la historia carece -“por fortuna”- de un discurso
científico tipo National Geographic, o Discovery
Channel, etc. Por lo tanto, el argumento ficticio resulta francamente ameno
y emocionante, sin caer jamás en el maniqueísmo y mucho menos la
inverosimilitud. Es realista en su ejecución hasta el grado del naturalismo,
por su crudeza para describir el modus
vivendi de los antiguos mesoamericanos.
Otras piezas maestras del séptimo arte, que manejan el mismo
tema son: “
Si “
A diferencia de todas las anteriores, “Apocalypto” expone de manera transparente el punto de vista de los
vencidos, los indígenas no son sólo parte del paisaje natural, y sí son los
protagonistas de la historia, con todo y su idioma maya, en las dos horas que
dura la película.
“Apocalypto”, ya
es una visión más acercada a la vida americana en tiempos del choque de las dos
culturas, la occidental y la oriental. Sin embargo, en esta sólo se ilustra
dicho encuentro cuando la película indica el final. La cinta del australiano Gibson, expone el universo de los antiguos americanos,
sin la barbarie del hombre blanco. El protagonismo es ciento por ciento
indígena: maya. Es la cotidianeidad social, cultural, política y religiosa de
esta civilización, y la barbarie se presenta desde adentro, como bien reza la
frase que inicia este filme: “Una gran civilización no puede ser conquistada
desde afuera, si no se destruye primero desde adentro”
El hilo conductor es Garra
Jaguar, personaje interpretado por el actor nativo-estadounidense, Rudy
Youngblood. Garra Jaguar, es realmente una historia de vida,
de supervivencia humana hasta los extremos más indecibles, en realidad el filme
pudo haberse llamado “Jaguar Paw”, debido a que todo circunda con base a las
acciones de este joven cazador maya, que debe proteger a su esposa e hijos, de
las garras de una “civilización” que pide tributo de ser esclavos o corazones
para ser sacrificados, sin más opciones. Así que esta pequeña familia de Jaguar
protagoniza las acciones torales de la historia, pero existen numerosas escenas
de antología que mantienen un trepidante suspenso, además el sonido y la
musicalización son elementos importantes para la ambientación, la cual no deja
de ser real minuto tras minuto.
En conclusión, “Apocalypto”,
resulta ser más que una película de acción enclavada un mundo prehispánico, una
experiencia cinematográfica frontal dentro una hipotética sociedad, como si nos
introdujéramos a su cosmogonía, y en donde nosotros fuéramos el hombre
occidental que descubre América, nosotros como espectadores, cada uno con su
particular ojo crítico, y sin personajes guía que obstruyan una apreciación
cruda y desnuda. Sin religiones ambiguas que nos conduzcan, ni dudas
existenciales que se interpongan al narrar, y mucho menos, personajes que se
integran a una cultura exótica o adquieren un idioma ininteligible, somos testigos
de primera mano de una hipótesis maya, que merece recibir a todo pulso “el
beneficio de la duda”.